María Vázquez es arquitecta y argentina. Está casada y es madre de un niño de 3 años. María tiene cáncer.
Hace siete meses, María Vázquez fue diagnosticada con cáncer de ovarios con metástasis. Fue su marido el que le dijo lo peor: "Te vas a morir".
Y ahí María tomó una decisión que tal vez la haya cambiado pero que seguro, nos cambió a muchos de nosotros. María decidió contar su historia, su camino con el cáncer y su vida como vecina de la muerte en una cuenta de Twitter.
“En el sanatorio no tenía wifi, prendí el 3g un par de veces para mandar mails a mis amigas y nada más. Cuando volví a casa ya habían pasado cinco días de la operación y le di varias vueltas al asunto de contar o no contar. Me decidí por contar. Tener cáncer es como tener gripe: nada vergonzoso, sólo mil veces peor. No contar es ponerse del lado de los que titulan 'una larga y penosa enfermedad'. Sentir vergüenza, ¿de qué? Salvo que creas en 'las piruetas culpabilizadoras que achacan a los enfermos responsabilidad por su enfermedad' (eso dijo Susan Sontag, ojalá fuera mía la frase)”, escribió María en un artículo con su firma que publicó el sitio La Agenda.
¿Cómo estoy? No hay mucha forma de decir esto salvo directamente y no tiene sentido ocultarlo y caer en "larga enfermedad" y demás.
— María Marie (@kireinatatemono) septiembre 23, 2014
Después de mil vueltas médicas y una operación hermosa: cáncer de ovarios. Pronóstico reservado. Quimio en un mes.
— María Marie (@kireinatatemono) septiembre 23, 2014
¿Y por qué el relato conmovió a cientos? Porque María no llora en Twitter. No se queja. No reclama la supuesta falta de justicia. Cosas que seguro haríamos la mayoría de nosotros. Pero María no.
En el show de Kimmy Oh, como ella misma lo bautizó, María cuenta su día a día sin eufemismos y con un sentido del humor cáustico. Habla de sus vómitos, de sus dolores, de sus innumerables idas al baño sin guardarse nada. Pero también cuenta de sus pequeñas victorias (que fue a un vivero y se compró plantas para su jardín, qué quiere hacer arreglos en su casa, los libros que lee) y agradece el "tratamiento de reina" que le dan en el Sanatorio Providencia donde está internada en Buenos Aires.
Estoy tratando de comer una manzana sin vomitar. Hago grandes pausas. Para abril termino.
— María Marie (@kireinatatemono) marzo 21, 2015
No hay que guglear nunca, ahora sé que a la doxorrubicina le dicen "el diablo rojo" por los efectos secundarios.
O capaz se fue a la B
— María Marie (@kireinatatemono) marzo 19, 2015
Habla de su hijo ("un tuitstar sin Twitter") y de sus conversaciones con él, y de como la cuidan su marido y sus amigas.
Los enfermos resentimos a los sanos pero despreciar, lo que se dice despreciar, eso lo reservamos para los hipocondríacos.
— María Marie (@kireinatatemono) marzo 22, 2015
Mi pibe está sentado en la pelela con la tablet. En tres meses tuitea.
— María Marie (@kireinatatemono) marzo 16, 2015
recién estaba llorando por una pelotudez y el nene me dio un dinosaurio "bueno, así no estás tan triste"
— María Marie (@kireinatatemono) marzo 15, 2015
María no esconde. María nos dice todo. Y en ese todo nos obliga a enfrentar nuestros propios demonios."En el show callo cosas que sólo puedo hablar con dos personas en la vida, o con una, o con nadie. Pensamientos negrísimos acerca de la soledad, porque -después de todo- por mucha comunicación y amor que haya la que pone el cuerpo es una. Hay dolores de los que no tengo escapatoria (pero menos mal que para los otros tengo el humor). La angustia que me da pensar que mi hijo podría crecer sin mi presencia. La envidia resentida hacia los sanos que lo van a disfrutar. La mera incomodidad física", cuenta María.
Y las respuestas a sus tuits son cientos, que aunque no puede contestar, María lee uno por uno.
La salud es muy puta y por lo menos me regaló 7 meses de momentos hermosos.
— María Marie (@kireinatatemono) abril 2, 2015
Acá estoy, internada hace dos días. Las cosas tomaron un rumbo hacia lo peor y no hay mucho más qué hacer salvo esperar. Cuestión de días.
— María Marie (@kireinatatemono) abril 2, 2015
Gracias pero no sé si fui clara, estoy internada, con cero chances de retomar la quimio y pocas d salir de acá viva. No voy a guglear nada.
— María Marie (@kireinatatemono) abril 3, 2015
María cuenta lo que le pasa y nos deja entrar a su mundo. Nos pone frente sus límites y con ellos, a los nuestros. María saluda a la muerte de frente y nos deja a nosotros ser los que le tengamos miedo.

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