INCLUSIÓN

Un lavadero inclusivo en Maldonado que es atendido por chicos con síndrome de Down

El proyecto busca la inclusión de jóvenes con síndrome de Down para ayudarlos a trabajar y ser independientes.

Los trabajadores del lavadero Arcoíris 21. Foto: Arcoíris 21
Los trabajadores del lavadero Arcoíris 21. Foto: Arcoíris 21

El lavadero inclusivo Arcoíris 21 resultó semifinalista y representará a Uruguay en “Emprender con Impacto”, un ciclo de formación online regional para emprendedores con impacto económico, social y ambiental, organizado por Mercado Libre y la ONG Mayma.

Este lavadero semi industrial ubicado en el departamento de Maldonado emplea personas con síndrome de Down. Funciona desde marzo de 2018 y actualmente tiene seis empleados de los cuales cuatro tienen síndrome de Down. Ellos tienen entre 23 y 27 años y se llaman Antonella, Evangelina, Alex y Agustina. Además de atender al público, el fuerte de su trabajo es hacer lavados para restaurantes y hoteles de la zona.

Así surgió la idea de un lavadero inclusivo.

El emprendimiento surgió por idea de un grupo de padres de jóvenes con síndrome de Down en Maldonado.

Cecilia Bassine, la directora del proyecto y una de las madres, contó a El País que el propósito de instalar un lavadero inclusivo data de hace ocho años, cuando no sabían qué iba a pasar con sus hijos una vez que terminaran el liceo. “No teníamos mucha idea de qué hacer y vimos que en Chile había un lavadero de autos y nos contactamos con ellos para que nos contaran su experiencia. A nosotros se nos ocurrió hacer un lavadero de ropa blanca, sobre todo para hoteles y restaurantes, porque pensamos que por ahí con otra ropa iba a ser un poco más complicado”, dijo a El País.

Los trabajadores del lavadero Arcoíris 21. Foto: Arcoíris 21
Foto: Arcoíris 21

Bassine señaló que hace unos dos años se presentó al concurso “Uruguay, país de ideas”, organizado por Vitale y Socialab: “Tuvimos la suerte de ganar y nos dieron US$ 10 mil y una incubadora social de seis meses”. Con el dinero compraron las máquinas que necesitaban y al tiempo comenzaron a trabajar.

Actualmente operan con varios hoteles, hostels y restaurantes, además de clientes particulares que se fueron sumando con el tiempo. “Empezamos con acolchados y mantas, pero ahora ya lavamos ropa común… Las medias ya no se entreveran, ya aprendimos a manejarlo”, contó la directora de Arcoíris 21.

Independencia social y económica.

El objetivo de este lavadero inclusivo es ayudar a la independencia de estos jóvenes, no solo económica sino también social.

“La idea es que se sientan libres, que sientan que son igual a tú y a mí, que pueden ir a trabajar y cumplir un horario, que tengan su independencia económica; hoy es poco el dinero pero es algo más que llevan a casa y se ayuda a la familia”, dijo la directora en entrevista con El País.

Antonella, Evangelina, Alex y Agustina trabajan en turnos de a dos junto a Madelon o Isabel, las encargadas. “Al principio fueron aprendiendo a recibir al cliente, a escribir en la boleta cada prenda que ingresaba, cómo se prendía la máquina de lavar, qué cantidad de jabón y de perfume poner, cómo se centrifuga, llevar todo a la secadora y luego al área de planchado. Eso ahora lo saben hacer todos, pero se reparten las tareas”, agregó Bassine, que es la mamá de Antonella.

Los trabajadores del lavadero Arcoíris 21. Foto: Arcoíris 21
Foto: Arcoíris 21

“A Anto le encanta planchar y a Eva lavar”, añadió. Y detalló que en el turno de la mañana quienes se acerquen van a encontrarlas a ellas: “Cuando llega un cliente lo recibe Evangelina, ella escribe todo lo que trae, lo carga en un canasto y lo pone a lavar. Entonces corta el ciclo de lavado y Antonella saca la ropa y lo pone en la centrifugadora. Luego Evangelina lo saca, después lo planchan. Se reparten”.

A la semifinal en noviembre.

El ciclo de emprendedores en el que participó Arcoíris 21 busca potenciar a los proyectos que requieran nuevas herramientas y acompañamiento para desarrollar su propósito social y/o ambiental.

Este año fue la primera edición y se presentaron 270 emprendimientos en un programa que se llevó a cabo de manera simultánea en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay.

Arcoíris 21 ganó la etapa local y el próximo 12 de noviembre van a competir en Buenos Aires, Argentina, frente a los ganadores de los otros países de la región.

Los elementos evaluados por el jurado para elegir al ganador serán: viabilidad económica, potencial de crecimiento, equipo que lo conforma e innovación de la propuesta. El primer premio consiste en U$S 5.000 y una beca completa al programa de emprendedores de impacto Viva Idea 2020, así como beneficios en Mercado Libre y la difusión del emprendimiento.

La primera edición de “Emprender con Impacto” comenzó en marzo y consistió en un programa de formación y generación de comunidad, con tres masterclass abiertas, 12 clases modalidad online y más de 40 encuentros virtuales con expertos de varios países y una plataforma de estudios con material para profundizar los temas conversados. El programa también incluyó mentorías grupales para aplicar en cada uno de los proyectos presentados.

Bassine dijo que la final que se disputará en Buenos Aires en noviembre será difícil “porque somos los mejores de todos los países; pero vamos con todas las ganas igual”. También resaltó la importancia de la visibilidad que les está dando la participación en este ciclo.

Si ganan el primer premio, el dinero lo destinarán a comprar un planchón grande, que les hace falta para usar en las telas grandes que llegan de los hoteles o restaurantes.

El lavadero Arcoíris 21 atiende de lunes a viernes de 9 a 15 horas (a partir de diciembre estará abierto hasta las 17 horas) en Colonia y Simón del Pino, ciudad de Maldonado.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)