La "guitarra celeste" se prepara para Qatar: cómo es, quién la hizo y qué temas sonarán

Un luthier uruguayo está haciendo la "guitarra celeste". Foto:  Ricardo Musselli
Ricardo

OFICIO DE LUTHIER

La Banda Celeste, nacida de la mano de la Fundación Celeste, se prepara en el marco del mundial con canciones propias y espera la llegada de una guitarra especialmente hecha para ellos.

La Banda Celeste nació en 2020 luego de que la Fundación Celeste, una organización integrada por jugadores de la Selección Uruguaya de Fútbol que busca fomentar los valores del deporte en la educación de niños y jóvenes especialmente de contextos de vulnerabilidad, realizó un concurso para otorgar becas para formarse en el Centro de Artes y Música de Montevideo (CAM)

Actualmente, esta banda acompaña a la fundación en distintos eventos o acciones en todo el país, y en el marco del Mundial de Qatar 2022 se prepara para presentar una serie de canciones para las que contará con un instrumento hecho especialmente para ellos: una guitarra temática que este mes llegará a Uruguay, hecha por un luthier compatriota que vive en México.

Todo comenzó con un cruce de caminos, coincidencias o causalidades: las tres personas que están a la cabeza de esta idea son del departamento de Colonia, comparten muchísimas similitudes entre la música y el fútbol y quieren aportar su grano de arena a la educación, el deporte, el arte y la igualdad de oportunidades para los más chicos.

Por una parte está Daniel Baldi, director de la Fundación Celeste, exfutbolista y autor de novelas y cuentos infantiles que hablan de fútbol y de la vida misma. A este proyecto se suman José Grucci, músico, compositor, productor musical y director de CAM que compone las canciones para la Banda Celeste; y Federico Sánchez, también compositor. Por último, desde México, está el músico y luthier Ricardo Musselli, quien por estos días está terminando de fabricar una guitarra especial para la agrupación.

La Banda Celeste. Foto: Fundación Celeste
La Banda Celeste. Foto: Fundación Celeste

Sobre la guitarra.

El luthier uruguayo vive desde hace un año en México y comenzó a fabricar la guitarra para la Banda Celeste hace dos meses. Ya está en las etapas finales y planea llegar con ella a Montevideo el próximo 20 de septiembre.
Musselli dijo a El País que se trata de una guitarra de estilo concierto, “realizada con paloescrito mexicano, cedro, cedro canadiense y diapasón de ébano”. Y añadió: “Es una guitarra pensada para que sea versátil, es decir, que suene bien en cualquier situación, con el tipo de música que hace la Banda Celeste”.

Un luthier uruguayo está haciendo la "guitarra celeste". Foto: Ricardo Musselli
Foto: Ricardo Musselli

El músico explicó que el promedio de tiempo de fabricación de una guitarra estándar es de entre 30 y 45 días. “Hay etapas que no se pueden acelerar. Una guitarra lleva muchísimas etapas de encolar, de pegado de piezas que necesitan tener un tiempo de curación. Hay cosas que por más que uno quiera no se pueden apurar”.

Musselli contó que “la idea es que este sea el inicio de muchos otros trabajos, que la fundación sea beneficiada y que también se conozca el trabajo uruguayo en el mundo”.

Baldi, por su parte, dijo a El País que este instrumento será subastado este año en el marco de un evento que se realizará en Estados Unidos: el 22 de octubre tendrá lugar en Los Angeles un encuentro organizado por el Consejo Consultivo de Los Angeles, presidido por Andrea Laffitte. Allí, un músico tocará con esta guitarra algunas de las canciones compuestas para la banda celeste. Se trata de Federico Ramos, un uruguayo radicado desde hace años en Estados Unidos. “Es un guitarrista de alto rango, que entre otros trabajos ha participado en la interpretación de la canción de la película Coco, de Disney”, señaló Musselli.

Un luthier uruguayo está haciendo la "guitarra celeste". Foto: Ricardo MusselliUn luthier uruguayo está haciendo la "guitarra celeste". Foto: Ricardo Musselli
Foto: Ricardo Musselli

Las canciones para alentar a la Celeste.

A cargo de la composición de las canciones interpretadas por la banda celeste está Grucci, quien contó que a la hora de escribir el tema oficial, que se titula Hasta el final, fue transmitir euforia, compartir una pieza de esas que “te hacen volver a querer escucharla una y otra vez”. En Hasta el final, que comparte título adrede con el libro que Baldi presenta este lunes 5 de septiembre en el Hotel Costanero de Montevideo, Grucci logró combinar “música electrónica, candombe, rock y un final con música árabe, que representa al lugar en el que se va a jugar este mundial”.

La idea con esta banda es que visiten escuelas y a otros niños y jóvenes para compartir su música pero también para dar sus testimonios. “De que se pueden hacer cosas, que no hay que esperar a ser grandes para que los sueños se hagan realidad, de que con un poco de trabajo todo se puede lograr, todo un mensaje que queremos transmitir”, contó Grucci.

En las canciones hay varios temas que se tocan y “hay mucho de la historia del deportista, que tantas veces sufre para poder llegar y también hablamos del ‘Genio que no fue’ —compuesta por Federico Sánchez— algo que también está en los libros de Daniel, historias de aquellos que en su barrio eran los mejores pero nunca pudieron llegar a dedicarse al fútbol”, señaló el músico.

El oficio de luthier.

Mientras en una fábrica pueden hacer hasta 500 guitarras por día, un luthier le dedica entre 30 y 45 días a la fabricación de una.

Musselli contó a El País que las guitarras de concierto “tienen una determinada forma de construirse y una selección puntillosa en los materiales en la búsqueda de lograr un sonido”. Añadió que “muchos piensan que la guitarrería está asociada a la buena mano en la parte de carpintería pero, en realidad, esa cuestión es la consecuencia; nosotros como creadores lo que buscamos de forma principal es el sonido y para lograr eso hay innumerables variables”.

“Este tipo de guitarras requiere de materiales bastante específicos. La guitarra tiene dos grandes partes, el fondo y la parte lateral, y la tapa armónica, de la que sale el sonido. Para el fondo y los laterales buscamos maderas duras que usualmente nacen en lugares tropicales, por eso acá en México tienen una gran variedad. Y la tapa es todo lo contrario, se buscan maderas porosas que nacen en climas muy fríos, normalmente los Pirineos o Canadá”, contó el luthier uruguayo, oriundo de Colonia.

Para ser luthier en Uruguay existe un programa de la Escuela de Artes y Artesanías Dr. Pedro Figari (UTU) que tiene una duración de dos años y lo pueden cursar jóvenes de a partir de 15 años que tengan la Primaria completa.

Pero lo primordial, más allá de la teoría, “es construir y construir”, dijo Musselli. El uruguayo agregó que esta formación es una excelente opción “para tener una aproximación inicial, pero luego los más curiosos buscamos a otros luthiers con experiencia, ya que no se trata de aprender de un libro, hay que hacer guitarras”.

Musselli explicó que cuando un luthier fabrica una guitarra “desde el primer momento está pensando en cómo quiere que suene, con el volumen adecuado, en que la definición de las notas sea buena”, y muchos otros aspectos. “Eso, con las guitarras de fábrica no está pensado”, dijo.

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