Hwang Woo-suk volvió a pedir perdón

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AP

Seúl - El cuestionado científico surcoreano Hwang Woo-suk pidió hoy perdón por la manipulación de los datos sobre la primera extracción de células madre de embriones humanos clonados, pero mantiene que pudo haber una conspiración contra él.

En su primera comparecencia pública desde que el pasado martes la Universidad Nacional de Seúl concluyera que sus primicias mundiales eran un fraude, Hwang asumió toda la responsabilidad en el escándalo como director del equipo de científicos que hizo los experimentos.

"Pido sinceras disculpas a la nación por haber utilizado datos erróneos en los estudios", afirmó el profesor en el Centro de Prensa de Seúl, ante una multitud formada por periodistas, reporteros gráficos, seguidores y pacientes con enfermedades terminales.

El científico de 52 años se presentó con un aspecto abatido, acompañado por su abogado y una veintena de investigadores.

Hwang reconoció que se manipularon datos del estudio presentado en 2005 en la revista "Science", según el cual su equipo había logrado once células madre de embriones humanos clonados procedentes de pacientes, a partir de 185 óvulos.

También admitió el uso, en los experimentos, de óvulos donados por miembros de su equipo, a los que había pagado una "pequeña cantidad" de dinero a cambio.

Sin embargo, alegó que la manipulación de datos no se realizó de forma intencionada, negó que hubiera ordenado tales hechos e incluso mantuvo que sí que lograron extraer células madre a partir de embriones humanos clonados.

Hwang afirmó que en un plazo de seis meses su equipo podría demostrar la veracidad de sus hallazgos publicados en "Science", porque reiteró que posee la tecnología para llevar a cabo esa tarea.

En el caso de que la Universidad Nacional de Seúl se niegue a darle una segunda oportunidad, señaló que está dispuesto a trabajar con otro laboratorio.

El comité investigador de la Universidad de Seúl llegó el pasado martes a la conclusión de que no existía ninguna célula madre de embriones humanos clonados del paciente en los estudios de 2004, ni en los del 2005.

Este dictamen supuso un golpe mortal para la vertiginosa carrera de Hwang y un serio revés para los enfermos que habían puesto sus esperanzas en las posibilidades de esas células madre para regenerar tejidos y tratar dolencias como el parkinson, la diabetes o el alzheimer.

El profesor mostró su escepticismo sobre esa investigación por señalar con tanta rotundidad que entre el centenar de embriones humanos no se hubiera logrado extraer ninguna célula madre.

Asimismo negó que los estudios de 2004 fueran el resultado de una mutación por partenogénesis, experimento que crea la impresión de crear una célula madre auténtica, según estableció el comité investigador.

Hwang fue aún más allá en su réplica y pidió que se realizara otra investigación a fondo sobre la manipulación de datos, puesto que sostiene que pudo ser víctima de un engaño.

El científico mantiene que investigadores de la clínica MizMedi de Seúl pudieron haber conspirado contra él cambiándole las células madre de sus estudios por otras cultivadas in vitro.

Investigadores de MizMedi afirmaron "en varias ocasiones" que habían confirmado la autenticidad de las células madre en los estudios de 2004 y 2005, señaló Hwang, al tiempo que admitió que no verificó estos resultados, en parte porque en ese momento su equipo no tenía la capacidad de realizar análisis de ADN.

El diciembre pasado, el científico ya había pedido la intervención de la Fiscalía para esclarecer todos estos hechos.

Hwang finalizó la rueda de prensa manifestando su deseo de que la polémica quede zanjada lo antes posible y que los investigadores de la Universidad de Seúl puedan seguir con sus experimentos.

Horas antes de que compareciera públicamente, la Fiscalía de Corea del Sur registró 26 instalaciones relacionadas con el caso, incluida la vivienda del científico, el hospital Mizmedi y laboratorio de la Universidad de Seúl donde se efectuaron los estudios.

Cuando se desató este escándalo, la Fiscalía había prohibido la salida del país de once colaboradores de Hwang, pero aún era preciso examinar los escenarios donde se cometió este "crimen" científico.

En la operación, que contó con la participación de 60 agentes, también fueron registradas 19 páginas de Internet para comprobar el contenido del correo electrónico de los implicados en el caso, antes de que pudieran ser borrados, según temía la Fiscalía.

EFE

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