Ciencia

Exploran enigma del Sol

Una nave de NASA busca aclarar origen del viento solar para predecir tormentas peligrosas para la Tierra.

Exploran enigma del sol
Foto: Reuters

Una llama de fuego está más caliente cuanto más te acercas a ella, pero en el Sol pasa justo lo contrario, la corona está a un millón de grados mientras la superficie del Sol está a apenas 6.000, es algo contra natura y hasta que no vayamos allí no sabremos cómo es posible", explica David Lario, un astrofísico de Badalona que forma parte del equipo científico de la Sonda SolarParker de la NASA.

Esta nave diseñada por el Laboratorio de Física aplicada de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos), en la que trabaja Lario, será la que más se acerque a una estrella. Llegará a unos 6 millones de kilómetros del Sol, cuando la Tierra está a 150 millones de kilómetros.

La nave de la NASA, con un costo de 1.200 millones de euros, va protegida por un escudo térmico de carbono de 12 centímetros de grosor que alcanzará temperaturas de 1.400 grados, cerca del punto de fusión del hierro. Al otro lado de la coraza, un sistema de refrigeración mantendrá el equipo electrónico a unos 30 grados.

Los cuatro instrumentos científicos a bordo de la nave estudiarán los electrones, los núcleos atómicos cargados, los protones y los átomos de helio de la corona solar así como los campos magnéticos que genera el astro para aclarar el origen del viento solar y poder predecir tormentas solares peligrosas para la Tierra.

La nave también es la primera de la historia que lleva el nombre de una persona viva. En 1958, el físico estadounidense Eugene Parker predijo la existencia del viento solar, una corriente de núcleos atómicos, electrones y otras partículas que viajan por el Sistema Solar a unos tres millones de kilómetros por hora. La propuesta encontró mucho rechazo de otros expertos hasta que la confirmó en 1962 la primera sonda interplanetaria, la Mariner II que exploró Venus.

Desde entonces se han observado fulguraciones que provocan tormentas solares en la Tierra y pueden interrumpir la comunicación por satélite, radio e incluso tumbar el servicio eléctrico. Parker también teorizó que en la superficie de la estrella se producen nanofulguraciones, explosiones de menor magnitud imposibles de observar desde la Tierra que impulsan los núcleos atómicos y los electrones del plasma solar hasta las capas exteriores de su atmósfera y que explicarían las diferencias de temperatura entre la corona y la superficie del Sol.

Otra posibilidad es que las altas temperaturas se generen debido a las fluctuaciones de los campos magnéticos que conectan la superficie del astro con las capas altas de la corona. "La sonda solar va a una región espacial que nunca se ha explorado antes", ha dicho Parker, que ahora tiene 91 años, en una nota difundida por la Universidad de Chicago, de la que es profesor emérito, y ha añadido: "Estoy seguro de que habrá sorpresas. Siempre las hay".

La Parker despegará el 11 de agosto desde Cabo Cañaveral. Alcanzará su órbita en torno al Sol el 1 de noviembre. La fuerza de gravedad de la estrella, casi 30 veces mayor que la de la Tierra, acelerará la nave hasta los 200 kilómetros por segundo, la mayor velocidad jamás alcanzada por un artefacto espacial.

En sus primeras siete órbitas, usará el empuje de Venus para frenar e ir cerrando su órbita en torno al astro dentro de una misión en la que hará 24 revoluciones en torno al astro y que durará hasta 2025, aunque su funcionamiento podrá extenderse más allá mientras funcionen dos componentes claves: los paneles solares y los propulsores que se encargan de que el escudo térmico dé siempre la cara al Sol. Cuando se agote el combustible la sonda podría quedar desprotegida y derretirse sin producir llamas, pues no hay oxígeno en la atmósfera del Sol.

"Vivir al lado de una estrella tiene sus riesgos y es una obligación de la sociedad estudiarla y conocer sus secretos", comenta Javier Rodríguez-Pacheco, investigador principal del detector de partículas energéticas, uno de los 10 instrumentos de la sonda Solar Orbiter (SolO) de la Agencia Espacial Europeacuyo lanzamiento está previsto para 2020. "Gracias a Solar Orbiter y Parker tendremos por primera vez una especie de película de lo que sucede en la totalidad de nuestra estrella y podremos hacer predicciones mucho más precisas sobre su comportamiento y de cómo afecta a toda la heliosfera (la región bajo la influencia del viento solar y el campo magnético del Sol)".

En 2020 van a estudiar las regiones invisibles

Una nave europea que será lanzada en 2020 llegará a 42 millones de kilómetros del Sol y será la primera en estudiar sus regiones polares., invisibles desde la Tierra por el plano en que se encuentra y que son claves patra entender los ciclos solares de actividad magnética que sueles medirse por el número de manchas que aparecen en la superficie de la estrella. Cada ciclo solar dura unos once años.

Misterio 1 - Los cristales que dan la explicación

Los inicios de la vida del Sol son un misterio, pero los científicos logran confirmación de sus hipótesis al analizar pequeños cristales de hibonita que apuntan a que el comienzo del astro rey fue agitado.

Misterio 2 - La respuesta en elementos azules

El Sol se formó hace 4.600 millones de años —50 millones antes que la Tierra— pero un equipo de expertos analizó antiguos cristales azules atrapados en meteoritos que revelan cómo era la estrella en el incio.

Misterio 3 - Trazas de gases que son volátiles

Los cristales se formaron hace más de 4.500 millones de años y preservan datos de algunos de los primeros hechos que se produjeron en el Sistema Solar y tienen trazas de gases que son muy volátiles.

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