Sabido es que los pasajeros suben a los aviones con menos objetos de los que se bajan. Varios artículos, como mantas, almohadas o algunos aperitivos suelen ser llevados como "souvenir" por viajeros poco respetuosos de las normas. Y esto, que genera pérdidas económicas a las aerolíneas y puede hacer más incómodo el viaje del pasajero que viene luego, esconde en realidad un problema mayor: algunos de esos artículos pueden ser cruciales en una emergencia área.
El auxiliar de vuelo Ryan Gray habló del tema en una columna para el diario The Sun, que recoge La Nación. Gray comentó que su trabajo no solo consiste en dar atención médica de urgencia o servir bebidas y alimentos a los pasajeros, sino también desde los últimos tiempos evitar cualquier tipo de robos en el interior, unos con más relevancia que otros.
Desde su experiencia, el trabajador asegura que cada vez es más común que los pasajeros intenten llevarse un “recuerdo” del avión. No obstante, esto podría poner en peligro a quienes abordan las aeronaves de manera inmediata, como en una escala, ya que no hay oportunidad de reponer lo faltante. Aunque las mantas o quizás las almohadas no sean tan fundamentales, el mayor inconveniente es el robo de chalecos salvavidas.
Según dijo, el objetivo de estos hurtos es conseguir dinero extra. Los chalecos de avión son vendidos en la plataforma eBay por hasta US$120. Sin embargo, si la aeronave presenta alguna falla y es necesario realizar un aterrizaje de emergencia en el mar, el pasajero con el asiento sin salvavidas podría tener un desenlace fatal. De ahí el grave riesgo de esta conducta, que Gray califica como peligrosa e “injusta”.
Por otra parte, comentó el auxiliar, otros se llevan elementos no tan cruciales, como las tarjetas de seguridad de los asientos. Esto es común entre los aficionados a los aviones, quienes coleccionan las de cada aeronave a la que suben. No es tan riesgoso como hurtar un chaleco salvavidas, pero también tienen que reemplazarse. Además, es necesario que cada pasajero cuente con esa información, en caso de que surja algún imprevisto.
Ladrones culinarios
Existen otro tipo de ladrones, los que buscan comida gratis. El auxiliar de vuelo explicó al medio lo frecuente que es esta situación en viajes de larga distancia. Aseguró que los pasajeros de clase turista deambulan de noche por la clase preferencial, o bien por la cocina, están los aperitivos que se repartirán a los viajeros de primera.
Ryan Gray invitó a los viajeros a dejar de llevarse estos objetos, en especial los que ponen en riesgo la vida de otras personas. En caso de que estos hurtos sean inevitables, pidió cerciorarse primero de que los artículos no son importantes para el correcto funcionamiento del avión en cualquier emergencia. Si bien para él no hay mayor problema cuando se trata de cosas leves, hay azafatas exigentes que no permitirían esas situaciones en su turno y aplicarían las consecuencias.
LA NACION (GDA)