BIODIVERSIDAD

Del ártico a Rocha: cómo es el viaje de las aves playeras y por qué hay que protegerlas

Investigadores y observadores de aves estudian dos especies que llegan cada año a la Laguna de Rocha desde el hemisferio norte

Laguna de Rocha.
Playerito Canela Foto: Joaquín Aldabe

"Del Ártico al Cono Sur, del esquimal al gaucho, del oso polar a las vacas”, así resumió Federico Pírez, licenciado en Gestión Ambiental y coordinador del Proyecto de Conservación de Aves Migratorias en la Fundación Lagunas Costeras, la travesía de los chorlos cada año. Dos especies en particular, playerito canela (Calidris subruficollis) y chorlo pampa (Pluvialis dominica) vuelan anualmente más de 30 mil kilómetros desde Canadá y Estados Unidos para pasar el verano en la Laguna de Rocha y Laguna Merín.

Y esta es una historia increíble por varias razones: una de ellas es que son “aves diminutas”. El playerito canela mide 20 centímetros y no pesa más de 100 gramos; el chorlo pampa mide hasta 30 centímetros y no supera los 300 gramos. “Son más chicos que un tero”, ilustró Pírez.

A pesar de tener ese tamaño, repiten su viaje cada año luego de reproducirse en el norte y en el camino se enfrentan a varios peligros que amenazan su existencia: la pérdida de hábitats por el avance de la agricultura y la caza indiscriminada. En la Laguna de Rocha encuentran un remanso durante el verano y un proyecto que apunta a su conservación.

Pírez lidera la parte local de una iniciativa internacional de la ONG Manomet y financiada por la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras. La Laguna de Rocha fue incluida en una red de 100 sitios a lo largo de todo el continente para la conservación de las aves playeras migratorias. Esto se debe a que solo este punto del país concentra el 6% y el 10% de la población mundial del playerito canela y el chorlo pampa. Pero, en total, allí se han identificado más de 20 especies de chorlos y playeros migratorios.

Las aves playeras son un grupo que incluye a muchas especies que están relacionadas con ambientes terrestres húmedos como costa marina, lagunas y bañados, aunque también existen otras típicas de ambientes no acuáticos como pastizales y tundras.

Uno de los ejes del proyecto es la observación y registro de las especies. En diciembre de 2020 se realizó el monitoreo “más importante hasta la fecha en esta área protegida”. Un equipo de ocho ornitólogos más voluntarios muestrearon todo el perímetro de la laguna, un territorio que supera las 10 mil hectáreas.

Un mes antes se había capacitado a 90 personas para reconocer estas aves.
“Como estas especies son migratorias, no se sabe adónde van en Uruguay; sabemos que vienen a la Laguna de Rocha y a la Laguna Merín pero no se tiene toda la información. Es importante que haya gente que tenga la capacidad de reconocerlas”, explicó el licenciado en Gestión Ambiental.

En cuanto al eje de manejo y conservación del hábitat, este proyecto tiene la meta de restaurar 15 hectáreas de la zona con diferentes prácticas de manejo sustentable. Se ha constatado que la conservación del hábitat de estos chorlos está muy asociada a la ganadería: usan el pastizal corto de las orillas que es mantenido de esa forma por el ganado. Quitar la ganadería implica una pérdida de condiciones naturales óptimas. “Es un caso excepcional en el que convergen los objetivos de producción y los objetivos de conservación”, reconoció Pírez.

Por otra parte, los humedales de todo el mundo están bajo amenaza y las aves playeras son buenos indicadores de su estado de salud.

A partir de abril, los visitantes podrán recorrer un sendero para la observación de chorlos y otras especies en el norte de la laguna (en general, la parte más conocida es la que está más cerca de la costa).

La idea es permitir el ingreso de turistas –siempre de manera ordenada y controlada–˗a un campo privado con un guía proveniente de La Paloma o de la ciudad de Rocha.

Habrá dos senderos peatonales: uno de un kilómetro y otro de tres kilómetros de extensión.

“Durante el año hay otras especies de chorlos. En invierno vienen de la Patagonia. También se ven cisnes, patos, flamencos, nutrias, carpinchos, mulitas. Hay una gran diversidad en la Laguna de Rocha que, aun con mi experiencia, me sorprende”, comentó el experto.

Para coordinar las salidas hay que comunicarse con las redes sociales de la Fundación Lagunas Costeras en Instagram y Facebook o a través del mail [email protected]

Censo de aves playeras este sábado 20 de febrero.

Las características que permiten la identificación de los chorlos no siempre son completamente conocidas y muchas veces no son fácilmente detectables; lograr la identificación de estas aves ha sido un permanente desafío para los observadores. Este sábado 20 habrá una jornada de monitoreo voluntario de aves migratorias en tres puntos: lagunas de José Ignacio, Rocha y Garzón. La inscripción debe realizarse a través de lagunascosteras.org.uy/.

El playerito canela tiene un aspecto apacible con el ojo grande y la cara uniforme, pico relativamente corto y patas amarillas medianamente largas. No tiene marcas oscuras en la cara, cuello y lados. El plumaje del chorlo pampa no reproductivo y juveniles es opaco, mayormente grisáceo con una distintiva ceja blanca y pequeñas manchas pálidas en las partes superiores. La migración se realiza casi sin descansos; sobrevive gracias a que guarda semillas en el aparato digestivo.

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