Vehículo para tres grandes intérpretes

| El gran actor de "Gandhi" fue nominado para el Oscar por su labor en esta película

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GUILLERMO ZAPIOLA

Ben Kingsley fue candidato al Oscar como mejor actor, y su compañera de reparto Shohreb Aghdashloo fue nominada en el rubro mejor actriz secundaria por sus respectivas labores en Casa de arena y niebla, film anglo/norteamericano dirigido por el inmigrante ex-soviético Vadim Perelman que se estrena hoy en el marco del proyecto Viva la Diferencia, y cuyas exhibiciones se amplían a partir de mañana en el circuito comercial.

El film, que ha sido descrito como "una interesante exploración del sueño americano que no se ha concretado", cuenta la historia de dos personas empujadas por la desesperación a conductas extremas en su lucha por la propiedad de la casa del título. Para la protagonista femenina (Jennifer Connelly), esa pequeña edificación en el norte de California puede ser su última esperanza de echar raíces, emprender una vida normal y dejar atrás un pasado de adicción. Es desalojada por un error burocrático, y no logra evitar que el lugar sea rematado por una fracción de su valor.

PERSONAJES. El nuevo dueño (Ben Kingsley) ve el lugar como la realización del sueño americano que ha buscado desde que abandonó con su familia su Irán natal. El hombre es un ex-coronel de la Fuerza Aérea iraní que debió emigrar tras la caída del régimen del Shah y el triunfo de la revolución islámica, sobrevive realizando trabajos insignificantes, y ha invertido todos sus ahorros en la compra de la casa, confiando que sea el primer paso hacia la prosperidad.

A medida que la lucha por la propiedad se vuelve más y más agresiva, Connelly encontrará un aliado en el oficial que fue a informarla del desalojo (Ron Eldard). En medio del conflicto se encuentran la esposa y el hijo de Kingsley (Aghdashloo, Jonathan Ahdout). Poco a poco, lo que comenzara como un enfrentamiento por un pequeño y medio arruinado bungalow se convierte en un choque de culturas que conduce, casi inexorablemente, hacia un final estremecedor. La inquietante idea es la de que son a veces las esperanzas, y no el odio, lo que separa a la gente.

Ha podido señalarse que aún tratándose del producto de un gran estudio, con un considerable despliegue de producción y hasta una partitura a lo Titanic por James Horner en persona, el tema de Casa de arena y niebla es más bien el de un film independiente y "chico", un acercamiento a situaciones y caracteres que iluminan, con una luz melancólica y mortecina, el patio trasero del American Dream.

Cabe entender que también traslada una parte de la experiencia del director debutante Vadim Perelman, cuya labor el New York Times describe como "impresionante". El hombre nació en la Unión Soviética pero vive en los Estados Unidos, y por lo tanto conoce también de cerca las desazones del inmigrante. La crítica internacional ha destacado sobre todo el rendimiento que Perelman extrae de sus principales intérpretes, a los que el libreto estaría aportando varias oportunidades de lucimiento.

EXPERIENCIAS. En particular, el ex oficial iraní que interpreta Ben Kingsley le proporcionaría al actor de Gandhi la posibilidad de desplegar un arsenal de nostalgia por la tierra que quedó atrás, lirismo ocasional y rudeza en el manejo de sus derechos de propiedad. En el otro extremo, la norteamericana Connelly tendría la oportunidad de sacarle jugo a su papel de norteamericana muy promedio, vestida informalmente, pero que reacciona como el Joseph K de El proceso de Kafka cuando las autoridades le informan que debe abandonar la casa en que vive. Esos méritos le han valido al film premios Independent Spirit y de la crítica de Nueva York y Los Angeles a su actriz secundaria Aghdashloo, el de los críticos de Kansas City a su protagonista femenina Connelly y el del National Film Board of Review a Perelman como director debutante. Kingsley y Connelly recibieron también los premios a mejor actor y mejor actriz de la Broadcast Film Critics Association, Kingsley fue candidato al Oscar como mejor actor, y la Academia nominó también a Aghdashloo como actriz secundaria, y a James Horner como mejor músico.

Elogiada novela sobre la vida del inmigrante

El libro de Andre Dubus III La casa de arena y niebla fue publicado por primera vez en 1999, y contaba la historia de dos personas desesperadas y la batalla por conseguir la titularidad de la propiedad que amenaza con destruirlos. La novela conoció un instantáneo éxito de crítica, y fue finalista en el prestigioso premio National Book Award. Pronto, el libro se convirtió en un best-seller, categoría que creció más cuando Oprah Winfred lo eligió para su Book Club y llevó al autor como invitado a su programa.

Vadim Perelman, quien en ese tiempo era un exitoso director de comerciales, estaba lejos de Hollywood cuando vio el libro por primera ve en un estante de una librería en el aeropuerto de Roma. Lo leyó durante el vuelo sobre el Atlántico, y para cuando el avión había aterrizado sabía que su carrera había tomado un nuevo rumbo. "Sabía que necesitaba contar esta historia". recuerda el cineasta. "Es una historia de la soledad y de ser rechazado, de ser inmigrante en un país nuevo, y en cuanto a Kathy (el personaje de Jennifer Connelly) ser inmigrante en su propio país. Esos son temas primarios y universales. ¿Quién no se puede sentir identificado con alguno de esos aspectos?".

Fue justamente esa comprensión del libro lo que convenció al autor de cederle los derechos de la película, a pesar de su inexperiencia como director. El escritor Dubus recuerda: "Había hablado a varias personas que estaban interesadas en distintos elementos de la historia. Cuando hablé con Vadim, sentí que él comprendía su resonancia más profunda, en algunos momentos inclusive mejor que yo. Decía cosas que me obligaban a admitir: ese es un punto muy bueno, tiene razón".

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