Se ha dicho que era la pintura de la "realidad burbuja" de un `country`. Lo que cuenta Una semana solos, película argentina de Celina Murga que llega hoy a pantallas montevideanas, es la historia de un grupo de chicos, entre siete y catorce años, que quedan solos en una casa dentro de un country a lo largo de una semana.
El tema es justamente lo que ocurre en esos días, entre la inocencia de la infancia y las ferocidades y tensiones que comienzan a surgir como consecuencia del encierro y la ausencia de un control adulto. La aparente "ciudad modelo", con todo su confort (casas con parque, escuela, salón de fiestas, pileta) resulta no serlo tanto, pese a que nadie intenta huir y ni siquiera la irrupción de un extraño genera un conflicto tradicional y más bien todo se disuelve en que alguien ha definido como "un juego intermitente de crueldad y ternura".
Alguna crítica argentina del film ha señalado igualmente que la idea básica de la directora y libretista (en este segundo rubro, en colaboración con el ex crítico y director Juan Villegas) es recuperar la densidad de cada gesto con una mirada frontal y seca. La misma fuente señala que la cámara de Murga observa a sus personajes como lo hacen los adultos y el propio espectador: a cierta distancia, y sin intervenir. El guión y la puesta en escena dejan a los protagonistas hacer, ir y venir a su antojo, entrar y salir, llegar, quedarse, huir. A lo largo de ese trabajo de contemplación la acción transcurre inalterable y sin pausa, justificada por cada uno de sus personajes, quienes siempre preservan empero algo de misterio. Alguien ha recordado una frase del maestro francés Eric Rohmer: "El cine no fue hecho para demostrar, sino para mostrar". La directora y libretista Murga muestra, y el espectador debe sacar sus propias conclusiones.
Debe saberse que Celina Murga nació en Paraná, Entre Ríos en 1973. Estudió en la Universidad del Cine, en Buenos Aires, y escribió y dirigió varios cortometrajes (Una tarde feliz, Interior: noche y frío afuera) antes de saltar al largo con Ana y los otros (2003), una interesante ópera prima que obtuvo premios en Venecia, Buenos Aires, Salónica, Viena, Anonimul (Rumania) y Punta del Este, y fue designada como mejor película latinoamericana del año por Fipresci Internacional.
En 2008, Murga fue elegida por Martín Scorsese para un año como discípula junto a él, a través de la Iniciativa para las Artes y las Ciencias de Rolex. Una semana solos es su segundo largometraje, premiado en Salónica con el galardón a mejor dirección.