CARLOS REYES
En el escenario mayor de El Galpón se está dando "Los 39 escalones", un espectáculo que invita al público a transitar por un lenguaje escénico poco común, informal, que sin embargo demanda gran eficacia por parte de los actores y el director.
La obra se conoció en Montevideo este año en el Teatro Metro en su versión porteña, con actuaciones de Fabián Gianola, Nicolás Scarpino, Fabián Mazzei y Fabiana García Lago, bajo dirección de Manuel González Gil. El mismo director, amigo de El Galpón, donde ha presentado numerosos trabajos de valor, la está presentando de este lado del río, con un elenco local que le saca buen partido a la propuesta: Pablo Robles, Marcos Zarzaj, Massimo Tenuta y Claudia Trecu.
El título llegó no solamente precedido del éxito porteño sino del de otras capitales del teatro mundial, y con razón. En él se aborda la notable película de Alfred Hitchcock, y se la glosa y parodia a través de un teatro de muchas acciones físicas, y guiños continuos en todas las direcciones.
Evidentemente no todas las películas admiten ser llevadas al teatro de este modo ni mucho menos. La película de Hitchcock ofrece cambios constantes de locaciones, y una trama de suspenso y misterio atrapante, que son el pilar de este espectáculo. A su vez, el montaje de González Gil aporta gran ritmo en las acciones y todo un abanico de recursos.
El desafío es que los cuatro actores se ven obligados a desarrollar decenas y decenas de personajes, con cambios mínimos en la utilería o el vestuario, o directamente sin cambios.
El argumento tiene como eje a un hombre que está aburrido (Robles) y que sale a buscar diversión, metiéndose en un lío de espías que ya en los tiempos de Hitchcock tenía aires de sátira. El individuo conoce a una misteriosa mujer, que dice ser espía y no tarda en ser asesinada. Así, de un momento a otro, pasa a ser perseguido por una peligrosa organización que tiene peligrosos objetivos. Acusado de criminal, el hombre tiene que huir, y a la vez probar su inocencia y desarticular al grupo que se esconde bajo el nombre "Los 39 escalones".
El montaje de El Galpón tiene tan buen director como actores. Robles y Zarzaj están a la altura de las exigencias, mientras que también sorprendió mucho el gran desempeño de Tenuta, que posee buena gestualidad e histrionismo. La única mujer del elenco, Trecu, tampoco desaprovecha la oportunidad para mostrar que puede sacar gran partido de esta aventura escénica indudablemente agotadora para los actores.
González Gil echa mano a los más variados recursos, jugando con un abanico de estilos que llega hasta lo circense. La puesta genera humor por las actuaciones, pero también por el manejo de la utilería, y por mil recursos más, incluyendo algunos accesorios y detalles aparentemente menores. Claro que los amantes del teatro de texto, y de los climas chejovianos, puede que no se sientan muy cómodos con este trabajo, que sin embargo sabe ofrecer un plato diferente y lleno de sabor.
Los 39 escalones va en El Galpón, los viernes y sábados a las 21 horas y los domingos a las 19 horas. Entradas: $ 300. Por compromisos de sala no hay función ni este viernes ni el viernes 16. La obra baja de cartel el domingo 25.
Lenguajes: Una gran gama de recursos teatrales ofrece esta singular escenificación.