Un matrimonio en el camino

| Se estrena "¿Qué voy a hacer con mi marido?", este viernes en cines

 20120912 800x508

NEW YORK TIMES | CINDY PEARLMAN

Hace poco, Meryl Streep ganó su tercer premio Oscar por su trabajo en "La dama de hierro" (2011), en la que interpretó a la primera ministra británica Margaret Thatcher. Fue una actuación típica de Streep.

El trabajo que hizo en esa película se caracterizó por la interpretación brillante e inmaculadamente detallada de una mujer fuerte que tiene mando y le gusta tenerlo. En títulos anteriores, como El diablo viste a la moda (2004), La duda (2008) y Julie & Julia (2009), había interpretado mujeres con la fuerza necesaria para manejar su propia vida y la de quienes las rodeaban.

Su nueva película, ¿Qué voy a hacer con mi marido?, no es ese tipo de film. Esta película la presenta como Kay, la sufrida esposa de Arnold (Tommy Lee Jones), un contador desconsiderado y emocionalmente distante. Sus hijos ya crecieron y lo único que le queda a Kay es un aburrimiento que la sofoca. Ella no maneja la vida de nadie, ni siquiera la de ella misma.

La película empieza cuando Kay finalmente quiere afirmarse y reserva un lugar para los dos para un retiro de una semana en Maine, donde se someterán a una intensiva terapia de parejas con un célebre doctor del corazón (Steve Carell). De otro modo, le advierte ella a Arnold, su matrimonio estaría acabado. Él no va por gusto, pero va.

"La película habla de la vida", revela Streep, relajándose con una taza de té en un hotel de Los Ángeles. "Habla de que podemos vivir mucho tiempo con alguien y no ver los problemas que nos están rodeando. Creo que ignorarlos crea un peligro en nuestro propio hogar".

No hay nada autobiográfico en su interpretación, advierte Streep, que ha estado casada felizmente con el escultor Donald Gummer desde 1978 y ha criado cuatro hijos, entre ellos las actrices Mamie y Grace Gummer. "La cuestión más importante que aborda esta película es que tenemos una sola vida", continúa. "Por eso vale tanto la pena mantener vivo el romance en esta vida. Vale la pena aunque sea difícil, pues sólo podemos llegar a ese punto siendo completamente abiertos con nuestra pareja. Abrirnos es muy difícil y doloroso. Pero, al mismo tiempo, es muy satisfactorio".

"Conforme envejecemos nos asentamos en los papeles de nuestra vida", agrega Streep. "Queremos sentirnos cómodos. En esta película yo interpreto a una de esas mujeres que no quieren hacer olas. Pero hay en ella un punto de irritación. Ella no está contenta con esa vida aburrida. Y quiere hacer una perla con esa irritación". Eso no parece muy divertido, pero la verdad es que esta película es una comedia. Buena parte del humor está en los esfuerzos que hace Kay para revitalizar la moribunda vida sexual de la pareja.

"Me asombra que esta película muestre personas de cierta edad en escenas de amor", señala Streep. "Las películas europeas siempre han estado más interesadas en mostrar gente de todas las edades dedicadas a vivir y, naturalmente, teniendo relaciones sexuales. Yo espero que esta película satisfaga a un público olvidado".

RECONOCIMIENTO. Su Oscar a la Mejor Actriz por La dama de hierro es el tercero que gana, pero el primero que recibe desde que obtuvo el de Mejor Actriz de Reparto por Kramer vs. Kramer (1978) y el de Mejor Actriz Principal por La decisión de Sofie (1982), aunque en el intermedio tuvo numerosas nominaciones.

"A mi edad, ganar este año fue realmente fenomenal", dice Streep con una risita. "Fue muy satisfactorio ver toda la sala en la ceremonia de entrega de premios, en ese momento de mi carrera, y darme cuenta de que había trabajado con muchas de las personas maravillosas que estaban en el público. Era un banco de caras desconocidas y de todos los famosos. Nunca llegué a imaginarme que estaría en su compañía como alguien que es parte de todos ellos.

"Entonces, este año, observé al público y vi que era mi pueblo", continúa. "Era una comunidad de amigos. Fue una sensación muy diferente para mí". En cuanto al futuro, Streep ha oído rumores de que habrá una continuación de El diablo viste a la moda, pero no sabe si está dispuesta a volverse a calzar los tacones altos de la editora de modas Miranda Priestly. "Me agota la simple idea de pensar en eso", admite. "Me refiero a la dieta y a la rutina de ejercicios para interpretar a ese personaje. ¡Agotador!".

Su próxima película, programada para 2013, es la adaptación a la pantalla grande de August: Osage County, la premiada obra de teatro de Tracy Lett, acerca de una familia que trata de arreglar sus diferencias tras la muerte del alcohólico patriarca del clan. "Interpreto a una mujer que fuma como chimenea, es adicta a las pastillas y tiene cáncer de boca", explica Streep con deleite. "Está ambientada en una casa de Oklahoma, con todas las persianas cerradas y las ventanas selladas herméticamente. Está basada en una obra de teatro sensacional y espero con ansias trabajar en ella, aunque tiene muchas cosas duras".

Después de tantos años de trabajar en la pantalla grande, ella sigue sintiendo un vivo placer al abordar un nuevo personaje. "Para mí sigue siendo la misma sensación", indica Streep. "Sigo creyendo que cada personaje merece lo mejor que yo pueda darle. Es una vida que me dan para que yo la encarne. Estoy representando a la vida".

Esa idea le quedó muy clara un día en el foro de ¿Qué voy a hacer con mi marido? "Tommy me dijo algo cuando yo estaba intentando una inepta disculpa por no estar preparada para algo que de pronto decidimos rodar como agregado al libreto", recuerda. "Yo me deshacía en excusas y él me clavó la mirada y me dijo: `¿Acaso no es un privilegio ser actor?`.

"Eso es", continúa Streep, riendo. "Aun con todos los elogios excesivos que recibimos como actores, de todos modos debemos acercarnos a cada papel como a una vida que estamos enfrentando con humildad y honor.

"La gente normal no puede hacer esto para ganarse la vida, por lo que yo siento que hablo por todos y cada uno cada vez que estoy ahí en la pantalla", indica. "Sólo trato de recordar lo mucho que importa cada vida que vemos en todas las películas. Nunca soy complaciente".

Intimidad con Jones

Streep precisa que, aunque su filmografía rara vez le ha requerido que realice escenas de sexo, compartir la intimidad con Jones ante las cámaras no la puso nerviosa. "Sólo me pongo nerviosa cuando hago un discurso como yo misma", afirma Streep sin mucho interés. "Hacer cualquier tipo de escena para una película no me pone nerviosa".

La confianza entre grandes actores

En entrevista por separado, su compañero de reparto, Tommy Lee Jones señala que trabajar con Streep fue exactamente lo que había esperado. "Nada me sorprendió de Meryl Streep", asegura Jones con su característico tono directo. "Nada de nada. Yo esperaba que ella fuera muy inteligente, muy brillante y muy rápida en cada toma. Sabía que cada día iba a ser un milagro y no me decepcionó".

Por su parte, la actriz afirma que su primera vez que trabajó con Jones salió muy bien. "Me sorprendió lo rápido que me sentí casada con él", indica. "Pensé que sería un proceso y me preocupaba, ya que no tuvimos mucho tiempo para ensayar. Yo sentí un poco de aprehensión al llegar. Nunca sabemos, cuando abrimos una puerta, quién va a estar del otro lado. Pero me sentí muy a gusto muy pronto, aunque ésa es una palabra muy tonta para referirse a aquello de lo que realmente se trata, que es la confianza".

Cada papel equivale a una sesión de terapia personal

Aunque el personaje de Kay y la actriz tengan muy pocos rasgos en común, la actriz asegura que eso no fue problema. Después de 35 años como actriz, transformarse en otro personaje es como una segunda naturaleza para ella. "Nunca pienso que un personaje es alguien diferente a mí misma", afirma. "En el caso de esta ama de casa, yo pensé en la parte tímida y en la parte tranquila de mi personalidad, a las que no les gusta hablar de sus cosas". Cada papel equivale a una sesión de terapia personal, agrega Streep. "La razón egoísta de querer actuar es explorar alguna parte de mí misma", admite. "eso es muy valioso. Es cuestión de entenderme a mí misma a través de esos personajes. La curioso es que por muy diferente que sea el personaje, siempre hay algo personal en él que me parece digno de exploración... Entendí sus deseos y sus anhelos".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar