Su nuevo disco Kisses on the Bottom es un homenaje al jazz de los años 1920 y 1940, lo que también puede interpretarse como el modo en que él concebía la música cuando era pequeño, mucho antes de formar The Beatles y hacer historia.
En esta etapa saca a relucir especialmente su veta de intérprete con canciones que conoció con su padre sentado al piano. Dispuesto a disfrutar de la realización del material de un modo más distendido, el británico delegó a los integrantes de la banda que acompaña a Diana Krall la ejecución de todos los instrumentos, reservándose para sí la guitarra acústica en el cierre del álbum.
Algunos son temas que sonaban de fondo cuando componía con John Lennon lo que sería la cimiente de una nueva concepción musical. En esa lista brillan títulos como It`s only a paper moon y la que contiene la frase Kisses on the botton, I`m gonna sit right down and write myself a letter.
El material muestra mucho de la intimidad de "Macca", que aparece en la portada con un ramo de flores como si estuviera llegando de sorpresa (es una foto capturada por su hija Mary). Entre sus propias autorías está My Valentine, dedicado a su esposa, la millonaria Nancy Shevell, con la guitarra de Eric Clapton oficiando de faro y Only our hearts, que cuenta con la participación de su gran amigo Steve Wonder, a quien cataloga de genio.
La calidez embriaga al escuchar Kisses on the bottom, una producción elegante que plasma una vez más su capacidad de ir acorde con la época y de actualizarse, aún cuando esté mirando hacia atrás y debutando en un género como el jazz.
Con el álbum publicado en el mes de febrero se instaló al tope de ventas en varios países, en formato físico y en tiendas virtuales.