BUENOS AIRES | IGNACIO QUARTINO
Susana Giménez cerró el lunes el ciclo 2011 de su programa con un brindis que la mostró rodeada de dos galanes (Echarri y Arana), un amigo (Marley), dos cómicos (La Tota y Dady Brieva) y los Wachiturros. Además, puso en duda su regreso a la TV en el 2012. Antes del saludo final, la diva recibió la visita de Charly García con el que tuvo un divertido mano a mano. Después presentó un tape en el que la producción repasó los momentos más importantes del año, que será recordado por el retorno de la diva a la emisión diaria, y el buen nivel de los invitados.
A diferencia de las dos temporadas anteriores, en su living estuvieron figuras de renombre internacional como Ricky Martin, Justin Bieber, Rod Stewart, Michael Bublé, Antonio Banderas, Salma Hayek y Lenny Kravitz. A todos ellos, hay que sumarle las entrevistas exclusivas a figuras difíciles de la farándula argentina que concitaron mucho interés durante el año como el testimonio de Juanita Viale tras el escándalo con Martín Lousteau, la visita de Natalia Oreiro cuando confirmó su embarazo o la presentación de los hijos de Flor de la V. Además, Salven al millón se convirtió en un segmento innovador que despertó el interés del público. Aún con todos estos méritos, al ciclo le costó afianzarse en materia de rating. Según un relevamiento del portal Televisión.com.ar este fue su año con menor promedio de rating desde 2004.
Susana dejó puntos suspensivos sobre el 2012. ¿Otro año sabático? Su idea es retornar a las emisiones semanales. Más allá de estas incertidumbres, Susana está lejos del retiro de la televisión y desea conservar esa condición de superestrella un tiempo más. La muestra más contundente la dio hace unas semanas, cuando participó en la producción fotográfica de una revista en la que protagonizó la tapa junto a Marcelo Tinelli. Además de hacer las paces con el conductor de ShowMatch, quedó la puerta abierta para que Ideas del Sur pueda producirla algún día.