Sean Penn comparó las condiciones de vida de los iraquíes con "el infierno de Dante".
"Apoyemos a nuestras tropas pero no la explotación que se trata de hacer de ellos y de sus familias", dijo el protagonista de Río Místico durante una reunión de pacifistas en Oakland, Oregon.
El actor, crítico de la guerra en Irak y del gobierno de George W. Bush, consideró que el dinero que se gasta en la guerra podría ser invertido en ayudas sanitarias en África o para los militares veteranos.
"Irak no es nuestro baño. Es un país de seres humanos que durante un tiempo fueron oprimidos por Saddam Hussein y ahora viven como en el Infierno de Dante", recalcó Penn.
"Debemos estar unidos para detener esta guerra pero también para hacer pagar a la administración Bush el precio de sus errores", concluyó.
El protagonista de Mientras estés a mi lado visitó Irak en 2005 como periodista y tras el huracán Katrina viajó a Nueva Orleans para ayudar a las víctimas.