Restos de Pavarotti llegaron a la catedral de Módena

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AP

Los restos mortales del tenor italiano Luciano Pavarotti, fallecido hoy a los 71 años, llegaron a la catedral de su ciudad natal, Módena, donde quedó instalada la capilla ardiente, entre los aplausos de más de mil personas.

El féretro de madera de color claro y rematado con una cruz llegó a la plaza de la catedral a las 21.05 horas local escoltado por varios motoristas, donde fue recibido por las autoridades locales, entre ellos el alcalde de la ciudad, Giorgio Pighi, y representantes de las fuerzas del orden.

Hasta la catedral llegaron a bordo de un coche de duelo, la esposa del tenor, Nicoletta Mantovani, junto con las tres hijas que tuvo de su primer matrimonio con Adua Veroni.

La capilla ardiente se abrió más de media hora después y cientos de ciudadanos fueron accediendo lentamente por una de las puertas laterales del "Duomo" modenés para rendir así un último homenaje al tenor.

La capilla permanecerá abierta hasta la medianoche de hoy y reabrirá mañana, viernes, a las seis de la mañana. También se podrá acceder durante la mañana del sábado hasta las tres de la tarde (13.00 GMT), cuando se cerrará para preparar los funerales, previstos para las cinco de la tarde.

"Los modeneses son gente un poco fría, por eso se les ve tan compuestos, pero han sentido mucho la muerte de este gran tenor", señaló a Efe Angelo, un joven de la sureña ciudad de Foggia que trabaja en esta ciudad.

El tenor, que pidió ser recordado como "cantante de ópera", libró infructuosamente una dura batalla contra el cáncer, y falleció alrededor de las 05.00 locales (00.00 hora de Uruguay), rodeado del afecto de su familia.

"HUMANO Y GIGANTE". La soprano uruguaya Rita Contino, quien participó en el primer Concurso Internacional de Canto que Pavarotti convocó en 1981 dijo a El País que su muerte es "una gran péridida. Recuerdo su exhuberancia y su enorme y contagiosa sonrisa, esa actitud natural para estimular a los más jóvenes que se iniciaban en la lírica. El decía que le hubiera encantado tener brazos de gigante para abrazar al mundo. En cierta forma lo hizo con su canto", afirmó.

Carlo Ventre, tenor uruguayo, dio su opinión sobre el fallecido músico: "Yo gané el concurso de canto que el maestro convocaba en 1995. En las instancias de selección se prodigaba marcando cosas, compartiendo experiencias. Vivía para y por el canto. Cuando vino a actuar en la fallida presentación del Estadio Centenario le preguntaron por qué ya no había grandes voces y él afirmó que eso no era cierto, siguen surgiendo grandes voces, ustedes tienen aquí un joven cantante que se llama Carlo Ventre y tiene un gran futuro". Para el cantante uruguayo, esa afirmación demostró "su estatura humana" por el gesto que tuvo una figura de su talla.

EXEQUIAS. se realizarán el sábado próximo a las 15 locales (10 hora de Uruguay) en la catedral de Módena, se informó esta mañana en esa ciudad.

Pavarotti estuvo hospitalizado desde el 8 hasta el 25 de agosto pasado en el centro oncológico del policlínico de Módena, a causa de un estado febril y problemas respiratorios que lo habían afectado mientras pasaba sus vacaciones en su villa de Pésaro.

El artista fue asistido hasta último momento por su segunda esposa, Nicoletta Mantovani, por sus hijas Lorenza, Cristina y Giuliana, que nacieron de su matrimonio con Adua Veroni, y por los médicos del Departamento de Oncología, que lo controlaban en su domicilio, donde se había preparado una habitación para atenderlo.

"Pienso que una vida para la música es una existencia transcurrida maravillosamente, y es ésta a la cual dediqué mi vida", según dijo el propio Pavarotti con palabras que reprodujo su manager en el comunicado oficial sobre la muerte del tenor.

Pavarotti "permaneció optimista y confiado en el hecho de derrotar la enfermedad y determinado a volver al escenario para completar su gira mundial de despedida de su carrera (Worldwide Farewell tour) que había tenido que abandonar a la mitad en Nueva York en julio de 2006, a causa de su enfermedad", agregó la nota.

"Espero ser recordado como cantante de ópera, es decir como representante de una forma de arte que encontró su máxima expresión en mi país, y espero además que el amor por la ópera permanezca siempre de importancia central en mi vida", afirmó, en una especie de testamento artístico que colgó Pavarotti en su página web meses atrás.

Esas palabras están aún en el sitio.

"Afortunadamente la vida nos presenta momentos muy distintos, y con tantos predecesores míos, incluyendo el gran Caruso, amo la diversidad musical de temas escritos para voz de tenor", explicó.

"La literatura para tenor es la más variada de todas. En cualquier idioma y en comparación con otros géneros, contiene la gama de emociones más amplia", sostuvo Pavarotti.

EL PAÍS digital, ANSA y AFP

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