SEBASTIÁN AUYANET
Es el artista más exitoso en números del género reggaetón y su máximo referente en EE.UU. y Latinoamérica. Tiene más de diez temas sonando en boliches uruguayos y este viernes se estrena en Uruguay con su título autoadjudicado de jefe.
Bailalo, Gasolina, Qué tengo que hacer, Llamado de emergencia, Rompe, Ella me levantó, Lo que pasó, pasó... Todas estas canciones que disparan las discotecas locales cada fin de semana tienen un solo dueño: Raymond Ayala do Nascimento: Daddy Yankee para el público en general. El hombre que desde hace cuatro años comenzó a imponer a punta de todos esos clásicos no sólo al género reggaetón, sino también a todos los clichés de imagen pertenecientes al género.
En principio, se hablaba de una nueva variante caribeña llamada a sustituir en posicionamiento al merengue liviano y pachanguero de Sandy Papo o Elvis Crespo, regulares a la hora en que tiene que sonar la música de "pachanga" latina en las fiestas. Pero con el paso de los años quedó demostrado que lo único que comparte el reggaetón con esos estilos es la región de la que proceden.
El reggaetón irrumpió como un paquete de imágenes provocativas oscuras y ciertos lugares comunes relacionados con la misoginia. Pero hoy, los hechos confirman que tanto el género como Daddy Yankee, su referente con mayor éxito comercial, desarrollaron una longevidad incomparable con esos ya viejos sonidos.
"Te digo que cada día me sorprendo más del apoyo porque son muchos años y la gente está como si hubiese empezado ayer. El apoyo mío no sólo es leal, sino que sigue creciendo cada vez más. Esta música es una moda, podría haber funcionado menos, sin embargo se mantiene", dice Daddy Yankee por teléfono desde Buenos Aires, donde ya se encuentra de gira. En Argentina ya pasó este año, momento en que dice, cayó en la cuenta de que había que arrimarse y aprovechar por estos lados.
"Hice dos funciones en el Luna Park hace dos meses, y literalmente sin ningún tipo de promoción. Ahora, el demográfico que apoya a Daddy Yankee se ha cuadriplicado. Me pasa de salir a la calle en Buenos Aires y hasta los abuelos, las abuelas, los niños me reconocen. Me encontré hasta una fan que tenía tatuado mi nombre en la espalda, en el brazo. Eso me chocó muchísimo, te deja poco que decir", expresa Yankee, quien con seguridad no se lo esperaba.
Es que este reggaetonero nacido en San Juan de Puerto Rico ha orientado su éxito de espaldas al Río de la Plata y Sudamérica, a pesar de que sus primeras canciones se imponían en Latinoamérica.
"Entiendo que sí, que allá me hice muy conocido primero porque hay una base de público que me sigue mucho y con la que coincidimos. Además, puedo competir mucho allá. Tú pones la producción de Daddy Yankee y la comparas con los ritmos, los flows y el espectáculo que hace la gente de los EE.UU., cualquier rapero que conozcas, yo puedo estar a su nivel. Por eso me hice famoso en todo el mundo; por tener una producción que no le envidie nada a nadie y por meterle duro a lo urbano".
Yankee llegará por primera vez a Montevideo para presentar en el Estadio Charrúa el disco Talento de barrio, una banda de sonido de la película con la que incursionó en el cine, de la mano de una historia que comparte mucho con algunas imágenes vinculadas a lo que representa el cantante: el ascenso social y económico, la supervivencia en el barrio y el lidiar con el crimen y el narcotráfico y el famoso "bling, bling", correspondiente a la ostentación de cadenas doradas y demás parafernalia opulenta.
Hits en serie. Uno de los éxitos más importantes de Daddy Yankee en nuestro país es Llamado de emergencia. Yankee cuenta el proceso de creación de esa canción y deja pistas sobre su metodología de trabajo, que implica un equipo de musicólogos que diseña las pistas de sonido: "Cuando estaba trabajando con mi equipo de producción, uno de los musicólogos, me acercó el ritmo. Lo escuché y me comenzó a surgir la idea de un hombre desesperado pidiendo ayuda. Ahí le dije al musicólogo `Esto es como si fuera un llamado de emergencia` y en seguida fue ¡wow! acabo de decir el nombre del tema. A partir de ahí voy a la cabina y trato de improvisar sobre el ritmo y ver qué letra me va saliendo". ¿Qué sucede con la liviandad que algunos artistas le endilgan al reggaetón? "Yo creo que el reggaetón es la música del barrio, urbana. Y esa música tiene unas ciertas historias que son de aquí y que no se cambian. Esto es el barrio y no otra cosa, entonces es normal que hablemos de esto, que es lo que nos conmueve. Creo que todo el mundo tiene su propio espacio dentro de la música, y cada un canta en lo que cree".
¿Qué pasa con Calle 13, que busca que sus canciones hablen de otras cosas, incluso de la poca formación de muchos reggaetoneros? Yankee no parece aludido por las críticas en forma de canción: "Yo te puedo hablar del movimiento urbano, del reggaetón, de la música tropical. Pero respeto el ideal de todas las personas. Yo creo que en cierto sentido recorremos caminos similares. Con René (Residente) nos respetamos muchísimo".
Talento de barrio latino en los EE.UU.
En EE.UU., Yankee trabajó junto a varios productores que mueven la música negra en Estados Unidos en su variante más comercial, tal el caso de Akon y Will.I.am, de los Black Eyed Peas. "Will.I.am fue una inspiración para mí. Aprendes muchísimo trabajando, él es una máquina en el estudio. Uno no puede pensar mucho en la música, sino transmitir lo que te saca la vibra en ese momento", explica Yankee.
Daddy Yankee ve como su gran ventaja a la originalidad, a pesar de que su música y sus hits conservan una marca de fábrica que no se desvía de ciertos estándares: la percusión clásica, los estribillos y el autotune. "¿Mi ventaja? Siempre estoy intentando producir cosas distintas. Me concentro en una visión particular sobre la vida y la música. Y creo que en ese sentido soy cada vez más un referente. Yo siento que no tengo miedo de combinar diferentes tipos de música y de combinarlos con mi música urbana. Cuando todo el mundo se va para la derecha yo voy a la izquierda. Por fuera de todo lo que yo te pueda decir, yo trato de que mi sonido siga siendo bien urbano, bien de la calle".