EDUARDO ROLAND
Cualquiera que conozca un poco acerca de la historia del blues sabe que ese género, base del jazz y del rock and roll, nació hace bastante más que un siglo. De ahí que valga aclarar que si en estos días los medios han hablado de los "100 años del blues" es porque el Congreso de los Estados Unidos proclamó oficialmente, hace algo más de un mes, al 2003 como Año del Blues.
Pues bien, los festejos ya han comenzado e incluyen conciertos, emisiones de radio, programas educativos y la emisión por la cadena PBS estadounidense de una serie de documentales titulada The Blues cuyo productor artístico es el cineasta Martin Scorsese y que cuenta con siete trabajos en donde directores reconocidos (Wim Wenders, Clint Eastwood, entre otros) plasman su visión personal de una expresión mu- sical de raíces africanas que cristalizó en el Delta del Mississippi a fines del siglo XIX e influyó de manera decisiva en la música estadounidense del siglo XX.
Justamente, la declaración del parlamento afirma que "el blues es el más influyente de los ritmos originarios de Estados Unidos, con impacto mundial en el rock ’n roll, jazz, rhythm and blues, country e incluso la música clásica". Respecto a las influencias sobre la música culta, quizás sea ilustrativo pensar en compositores como George Gershwin o Aaron Copland para darle la razón a este texto que trata de reivindicar al blues de manera oficial, desde las esferas más altas del poder político.
No obstante este reconocimiento gubernamental y de la fama mundial adquirida por auténticos "bluesmen" como B. B. King o Muddy Waters, el blues aún hoy sigue siendo una expresión de perfil más bien marginal, una música tocada en boliches de segunda y por gente desconocida. Un dato ilustrativo acerca de la actual situación comercial del viejo ritmo estructurado en base a tres acordes y doce compases, es que sólo el 1 % de las ventas discográficas en los Estados Unidos corresponden a discos de blues.
CENTENARIO. La razón por la cual se ha tomado 1903 como punto de partida del blues resulta bastante arbitraria y se fundamenta (según consigna el periodista Jean-Louis Santini) en un hecho ocurrido en un andén casi desierto de la estación de una pequeña localidad de Mississippi.
Allí, mientras un músico negro de formación clásica—William C. Handy— esperaba un tren, escuchó cantar un ritmo desconocido a otro negro que se acompañaba con una guitarra. Handy, hijo de esclavos y propietario a partir de 1908 de una compañía de ediciones musicales, fue el primero en escribir el blues y en difundirlo a gran escala. Pero fue recién en 1912 cuando editó Memphis Blues, el primer blues de la historia en ser registrado en partitura. La siguiente fecha trascendente es 1920, cuando en Nueva York se graba el primer blues de la historia: Crazy Blues cantado por Mamie Smith. Algunos especialistas alegan que esta sería la fecha de punto de partida del blues.
ORIGENES. "Las raíces originales del blues se encuentran en los cantos, músicas y danzas de las tierras africanas diezmadas por los traficantes de esclavos" dice Francis Hoftein en un breve y jugoso estudio acerca del blues, en el que define de ocho formas diferentes a este género que se fue cocinando a fuego lento en el Delta del río Mississippi, a partir de la segunda del siglo XVIII, cuando los barcos de las potencias europeas comienzan a traer miles de esclavos negros para trabajar en las plantaciones de algodón, situadas en lo que hoy es el sur de Estados Unidos.
En ese "sur profundo" la memoria y la nostalgia por Africa fue adoptando diversas formas y sufriendo las variaciones naturales del proceso de transculturación. Por ejemplo, se sabe que los cantos africanos se fueron contaminando con la música religiosa europea y la música popular blanca.
Pero pero cierto que el desarrollo e historia del blues puede rastrearse a través de una geografía directamente relacionada con la ubicación de las comunidades negras y sus desplazamientos por razones laborales, una vez que la esclavitud fue abolida. Así, obviando las zonas rurales en donde el blues se mantuvo "puro" por muchos años, tenemos tres ciudades emblemáticas y portadoras de un estilo propio: Nueva Orleans, Memphis y Chicago. También se habla de regiones: el blues del Delta, Texas, de la Costa Este o de California.
Respecto a los grandes nombres del blues que habiendo bebido de las raíces lograron una carrera pública destacada, hay que mencionar por lo menos a un puñado de guitarristas que hicieron escuela siendo a un tiempo compositores y cantantes. En primer lugar a B. B. King (1925), el célebre Rey del Blues; pero también debe citarse a monstruos menos populares como Muddy Waters (1915-1983), T-Bone Walker (1910-1975), y John Lee Hooker (1917).
Por supuesto que ésta es sólo una de las posibles constelaciones de la historia del blues, formada por guitarristas de primera magnitud y de una misma generación. Pero el universo del género tiene más de una galaxia en las cuales podemos encontrar astros más jóvenes, estrellas fugaces o cometas mucho más brillantes que los de Bill Halley.
Siete cineastas celebran el cumpleaños
Charles Burnett, Clint Eastwood, Mike Figgis, Marc Levin, Richard Pearce, Martin Scorsese y Wim Wenders dirigen los siete episodios de la miniserie The Blues, producción de la cadena de televisión pública norteamericana PBS dedicada al supuesto centenario del surgimiento de esa manifestación musical.
La serie, cada uno de cuyos capítulos es independiente y encara un aspecto distinto del fenómeno, combina testimonios, recitales y un abundante material de archivo que incluye im’agenes y sonidos de gente tan diversa como Chris Barber, Jeff Beck, Big Bill Broonzy, Jack Bruce, Nick Cave, Marshall Chess, Eric Clapton, Chguck D., Willie Dixon, Fats Domino, Lonnie Donegan, Georgie Fame, Chris Farlowe, Mick Fleetwood, Davy Graham, Peter Green, Corey Harris, John Lee Hooker, Lightninn Hopkins, Son nHouse, Bert Jansch, Tom Jones, Salif Keita, B.B. King, Alexis Corner, Likttle Richard, Carl Lumbly, Humphrey Lyttelton, Taj Mahal, John Mayall, Jay McShann, Joe Meck, George Melly, Van Morrison, Pinetop Perkins, Lou Reed, Marc Ribot, Nonny Rush, Bessie Smith, Sister Rosetta Tharpe, Ali Farka Touré y varios más.