SEBASTIÁN AUYANET
Canciones de autor personales tendrán tratamiento tanguero y milonguero a cargo de un cuarteto bien barrial y de otra generación. Por ahí viene la nueva fecha que presenta hoy el ciclo de Campodónico y Supervielle.
Erik Couts tiene asuntos pendientes con muchas de sus canciones. Algunas tienen más de diez años y no llegaron a editarse en un disco, algo que a pesar de los tiempos que corren sigue siendo un anhelo de cualquier músico. Por si esto fuera poco, la mexicana Ximena Sariñana -la nueva chica del pop mexicano- versionó Sintiendo rara, una de sus canciones. El tema apareció en el MySpace de la chica del DF y así fue que Couts, casi sin mostrarse en Montevideo, empezó a tener seguidoras mexicanas.
"Hay canciones que tienen más de diez años y que forman parte de un ciclo que se tiene que cumplir. Evidentemente sacar un disco es algo que se postergó mucho y es algo que tengo que hacer para empezar una nueva etapa, que para mí va a ser bien distinta", explica el cantautor sobre los antecedentes inmediatos.
De a poco, la cosa va encaminándose. Ximena conoció esa canción gracias a Juan Campodónico, que terminó produciéndole ese y otros temas del disco. Y es el equipo de trabajo del músico de Bajofondo el que estará a cargo del primer disco de Couts que se comenzará a preparar en octubre. De momento, hace un año circula el EP Pampero, que contiene esa canción, un par de remixes electrónicos a cargo del dúo Omar y una versión de Walking in my shoes, de Depeche Mode.
"El disco debut va a ampliar el paquete de canciones de Pampero y lo va a producir Rodrigo Gómez, quien produjo el El mísero espiral de encanto, último trabajo de La Trampa. Músicos como Pablo Bonilla y Andrés Torrón también van a estar trabajando dentro del disco, que también correrá bajo la tutela de Campodónico.
En tanto, Couts ha llevado sus canciones con registros a lo Mateo y con la proximidad del sueco-argentino José González a espectáculos puntuales. Algunos de ellos ya se han hecho junto a Carlos Casacuberta.
Con el músico del Peyote Asesino y el productor ya hay una historia de reuniones y de combinar sonidos. "Con Carlos teníamos una afinidad buscada. Ambos estuvimos haciendo cosas propias, pero después nos desaparecimos un rato del circuito de toques y esas cosas. Entonces como que nos daba para juntarnos, las músicas son bastante afines. Entonces, decidimos presentarnos juntos, cosa que pasó el año pasado con el sitio Alternativo Sur que también se hizo en la sala".
Ahora, los cantautores asociados caen en el ciclo "Mov" que organizan Campodónico y Luciano Supervielle con la obligación de mezclarse no ya entre sí mismos, sino con un tercer artista. Se trata del cuarteto Ricacosa, que editó su primer disco de tango guitarrero con el sello Ayuí hace unos meses.
Esa es la intención que pregona este ciclo de recitales armado por la dupla de músicos. Por ahí pasó un show del propio Supervielle acompañado de otros músicos y en un formato semiacústico. Además, Santullo presentó sus primeras canciones como solista y el combinado Tráfico, formado por músicos entre los que andan Pol Sónico (de The Supersónicos) y Gustavo Antuña (de Buenos Muchachos) que tocó con el argentino Juan Ravioli hace unas semanas.
"La idea es que por ahí mezclemos las canciones de cada uno con los estilos. Por ejemplo, que alguna de nuestras canciones puedan ser llevadas entre todos hacia el tango o la milonga".
Para Couts, la prioridad del concierto no es presentar lo propio, sino dialogar con fluidez entre ambos géneros y texturas y tratar de que eso sea lo que domine al concierto. "Normalmente, cuando toco lo hago con bases, y entonces se da algo que te puede parecer mucho más pop de lo que va a ser esto. Lo genial es cuando ves que prescindís de las bases y cómo un género como la milonga puede sumarle cosas completamente distintas".
Las entradas se venden, como siempre, por la Red UTS y en la boletería del Teatro Solís a un precio de $ 250. Todo comienza a las 20.30 horas.
Casacuberta también trae su música minimalista
La carrera solista de Carlos Casacuberta no sabe de apuros. Hace más de tres años editó Carlos, un trabajo de música hecha a laptop y guitarra en la que puede aparecer tanto un Atahualpa Yupanqui como un Bob Dylan o unos Portishead.
El músico de Peyote Asesino y productor de Jorge Drexler se mantiene en esta línea de canciones después de haberse sacado las ganas de volver a rockear en el pasado Pilsen Rock, ante la inédita concurrencia de 90.000 personas.