SSe emite esta noche, a las 21, por el canal para abonados I-Sat el documental francés El mundo según Bush, realizado por William Karel, que ha podido ser definido como el Fahrenheit 9/11 europeo.
Ese documental se basa en el libro La guerra de los Bush, de Eric Laurent, periodista de Le Figaro, que ha sido traducido a 21 idiomas. Según se afirma, se trata de una investigación que demuestra que en Irak no había armas de destrucción masiva y que Bush y sus consejeros lo sabían desde antes de iniciar los bombardeos, que la guerra estaba decidida con anterioridad a los atentados del 11 de setiembre (que le dieron empero al equipo de Bush la coartada que necesitaban), y que Jeb Bush, el hermano del presidente, fue el ideólogo del presunto fraude electoral que le permitió al candidato republicano llegar a la presidencia.
A diferencia de Fahrenheit 9/11, que emite mucha opinión polémica sin fundamentarla, se afirma que El mundo según Bush documenta cada una de sus afirmaciones con material irrefutable y testimonios de primera línea. La idea central que recorre el documental es que Bush es un mediocre rodeado por un grupo de colaboradores brillantes y corruptos que según Karel son quienes realmente gobiernan el país: una lista incompleta incluiría al vicepresidente Dick Cheney, el secretario de defensa Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz y Richard Perle, a quien la prensa llama "el príncipe de las tinieblas" y que es uno de los entrevistados. En determinado momento, el escritor Norman Mailer habla de Bush y dice: "Es el peor presidente de la historia de los Estados Unidos y llega especialmente a la mitad menos inteligente del país. Ellos están muy contentos, porque entienden cuán estúpido es, y se dicen a sí mismos: si un hombre tan estúpido puede ser presidente, entonces yo también".
La familia del presidente es según Karel un oscuro clan envuelto desde hace por lo menos cuatro generaciones en escándalos que incluyen a su abuelo como banquero de Adolf Hitler, a su padre como aliado en los años ochenta de Saddam Hussein y de los Bin Laden, y a su hermano Jeb como autor consciente de un fraude electoral. Uno de los entrevistados sostiene que el ataque a las Torres Gemelas no fue para esa gente un atentado sino un regalo que les permitió invadir el Medio Oriente y proseguir con sus negocios con el petróleo y la venta de armas. Alguien sostiene que puede ser vista como una película de terror, pero también como un film de gángsters. Uno de los entrevistados afirma: "Ellos no lo llaman corrupción, lo llaman negocios. ¿Has visto alguna vez El padrino?. Son solamente negocios".