La poderosa e influyente conductora televisiva estadounidense Oprah Winfrey había dicho que antes de retirarse quería entrevistar al polémico O. J. Simpson. Y lo logró. Su deseo, en particular era que Simpson le confesara el crimen que cometió al matar a su esposa y del que fue absuelto en 1999. Ni corto ni perezoso, el productor de su programa fue hasta la cárcel para intentar convencer a Simpson de confesar la verdad a todo el auditorio y en vivo. Según el diario Daily Mail Simpson aceptó su culpabilidad y confesó que aunque hubiera sido declarado inocente, efectivamente él mató a la que fuera su esposa años atrás. Para Winfrey ha sido un logro histórico.