ALEXANDER LALUZ
El músico israelí Idan Raichel habla de mestizajes culturales cuando define su proyecto artístico. En la escena y en los discos, esa idea adquiere una materialidad expresiva muy vital, que supera etiquetas y preconceptos sobre la world music.
No en vano su inserción en la escena musical de Israel causó un verdadero suceso, tal como lo ha relatado la prensa de ese país. Y fuera de fronteras engrosó -previsiblemente- el hiper saturado bolsón de la world music, aunque rápidamente marcó una diferencia sustancial con un lenguaje fresco, llano y despojado de la pátina pintoresquista tan cara a este macro género aplanador de las diferencias culturales.
Mañana, a las 20.30, Raichel y su numeroso grupo se presentará por primera vez en Uruguay y en el teatro Solís, como parte de su actual gira por Sudamérica. Este concierto, para el que se agotaron las entradas en sólo cinco días, tendrá un valor añadido para el público: la presencia en la banda del virtuoso percusionista uruguayo Rony Iwryn, quien desde muy joven se encuentra radicado en Israel.
La actitud de Raichel (Israel, 1977) frente a la música se revela con un descontracturado despojamiento. En varias entrevistas ha comentado que su idea es componer y tocar por placer, e integrar a su grupo músicos de distintos orígenes, tradiciones y experiencias musicales. Lo que no es más -ni menos- que apelar a la experiencia socializante que puede movilizar todo hecho musical. Pero por ello, ni su discurso ni el resultado creativo abrevan de trascendentalismos ni posturas políticas. En su lugar, las canciones están permeadas por un clima pop que se asienta en el acoplamiento de múltiples aportes estilísicos y tradiciones.
El acordeón fue el vehículo que conectó a Raichel con la música durante su infancia. Luego, en la adolescencia, fue el piano y los sintetizadores que acercaron sus inquietudes al jazz y a las vertientes de la fusión, con Keith Jarret encabezando la lista de influencias.
Israel, Polonia, Rusia, Alemania, forman parte del árbol genealógico de su familia. Esa diversidad condensada en el mapa genético le permite decir "que no tengo raíces musicales desde el punto de vista étnico o tribal". La afirmación parece algo radical y hasta discutible. Pero él mismo reconoce que lejos de ser un factor negativo o limitante, eso le permite "flotar y mirar las cosas desde arriba, identificar todo tipo de raíces y crear cosas a partir de ahí", según declaró al diario Ha`aretz de su país.
Antes de ingresar al mercado musical, el Idan Raichel Project surgió hace seis años como una iniciativa informal, juvenil, que tuvo como escenario el sótano de su casa en Tel Aviv. Después fue el salto a los estudios de grabación y al lanzamiento del proyecto en el mercado regional e internacional. Tres discos forman hasta ahora su catálogo discográfico: The Idan Raichel Project (2002), Desde las profundidades (2005) y Entre los muros de mi casa (2008).
Como sustento de la exploración en distintas músicas, reunió a músicos de distintos orígenes en su banda. El percusionista Rony Iwryn, quien la integra desde hace cuatro años, comentó a El País que "es un proyecto muy interesante porque tiene músicos de distintas partes del mundo. El guitarrista es de Marruecos, yo soy de Uruguay, hay una cantante de Colombia, otra de Ruanda, también hay de Etiopía. Eso lo hace un proyecto muy interesante y estimulante a nivel musical".
La conformación tímbrica del grupo, además de las voces, incluye tanto instrumentos modernos como tradicionales, lo que completa el collage sonoro donde conviven el jazz, la electrónica, la música sefardí, géneros tradicionales de Oriente y África.
Luego de este concierto en el teatro Solís, Raichel y su grupo continuarán la gira por Chile, Argentina y por último Brasil. Antes de iniciar este recorrido, Raichel realizó una nueva gira por los Estados Unidos, pero con un grupo más reducido y acústico.
"Estoy muy emocionado con esta visita"
"Hace como veinte años que no estoy en mi país. Estoy residiendo en Israel y trabajando como músico, percusionista", comentó a El País Rony Iwryn. "Por eso estoy muy emocionado con esta primera visita a mi país. Es un sueño además por tener la oportunidad de tocar en el teatro Solís", agregó.
Iwryn se integró al proyecto musical de Idan Raichel hace cuatro años motivado por el interés que tiene tocar junto a músicos de distintos países y tradiciones. "Es un grupo que fusiona distintos artistas y culturas, y es muy estimulante".
Si bien no pudo llegar para la reciente gira de Raichel en Estados Unidos, Iwryn explicó que en ese país suelen tocar tres o cuatro veces en el año.
Fuera de este proyecto, el músico uruguayo lleva adelante otras apuestas artísticas. "Tengo mi propio grupo, que también trabaja una fusión con músicas orientales y latinas. Y también tengo un grupo dedicado al latin jazz".