Es un raro ejemplo de música brasileña acuñada en las múltiples fronteras que Brasil tiene al sur con Argentina, Paraguay y Uruguay. Por eso, cuando Osmar Bornez Junior pensó en un carnet de presentación que lo identificara, le bastó mirar a su alrededor desde la fronteriza Uruguaiana en la que vive su familia para saber qué cantar. Así surgió En portuñol, un disco que en parte será presentado el próximo viernes cuando el músico ocupe con su grupo el escenario del Club Brasileño (18 de Julio 984), como parte de una cena show que obviamente irá más allá de aquella experiencia discográfica reciente.
De cualquier manera, y tal como se señaló desde estas mismas páginas hace un par de meses, el contenido de En portuñol es de por sí excepcional, al representar un esfuerzo en solitario en un terreno prácticamente desconocido: el de la expresión musical desde un paisaje donde las fronteras físicas se diluyen en zonas de confluencias culturales, que tienen su propia expresión, como una síntesis singular que desoye los mandatos académicos y que lamentablemente tienden a desaparecer como consecuencia de los fenómenos globalizadores.
Osmar no sólo entrecruza palabras en una y otra lengua (portugués, español), sino que mezcla ritmos y géneros, capaces de expresar un tango original en compases de bossa nova, sin violentar su espíritu. Para un uruguayo, es sumamente llamativa la versión que ofrece de Durazno y Convención, el clásico de Jaime Roos que ganó otra versión en un pequeño estudio fonográfico de Uruguaiana. Lo mismo ocurrió con Todo a pulmón de Alejandro Lerner y con un himno como El día que me quieras de Gardel y Lepera.
Esos temas estarán desfilando en el primer desembarco que el músico realizará en Uruguay, pero no serán los únicos y ni siquiera los que definan al show. De alguna manera, Osmar ha querido tomar distancia sobre aquel carnet de presentación para desarrollar aún más su personalidad musical a través de sus raíces innegablemente brasileñas. Llama a su espectáculo "Garotom mestio", en un juego de palabras que habla de un muchacho que homenajea al gran Tom (Jobim) y reconoce su condición de síntesis de varias cosas. El repertorio estará subrayando lo brasileño a través de expresiones musicales que van del samba al baiao, del forró al vanerao y a la bossa nova.
Es en ese espejo donde Osmar se reconoce con mayor propiedad y para acentuarlo el viernes 11 piensa destinar un pequeño momento del recital a la reedición de una experiencia familiar: la de tocar junto a su padre. Pero curiosamente este brasileño no vive en Brasil sino en Argentina, adonde llegó hace algunos años como pasajero aunque terminó echando raíces allí, desde donde realiza sus permanentes regresos. En Buenos Aires participó como actor en la película Historias de amor, locura y muerte (1994) donde el director Nemésio Juárez recreó el imaginario del escritor uruguayo Horacio Quiroga, con un elenco encabezado por Víctor Laplace, Ingrid Pelicori y Ulises Dumont, con Osmar Bornez interpretando al peón Oliveira. Aunque el film no tuvo estreno comercial en Uruguay se lo pudo ver a través de una emisión especial de Canal 5. A esa incursión del músico por el mundo audiovisual siguieron otras como en la versión brasileña de Chiquititas (para televisión).
El show "Garotom mestio" comenzará a las 22 horas, pudiéndose realizar las reservas a través de los teléfonos 9087430 y 9081262.