Multitudinaria despedida a Compay Segundo en Cuba

Miles de dolientes dieron el último adiós a Compay Segundo ayer, horas antes de que fuera sepultado el legendario músico cubano en la ciudad donde empezó su carrera profesional hace casi 80 años y que murió al llegar a los 95 años.

Miles de personas asistieron a un servicio funerario el lunes en La Habana. Los dolientes, la mayor parte de ellos músicos, aplaudieron mientras pasaba la carroza fúnebre con el cuerpo de Compay, a su salida de la funeraria.

Hubo una vigilia en la que fue su casa de niñez en esta ciudad del oriente cubano, no muy lejos de Siboney, donde nació con el nombre de Máximo Francisco Repilado Muñoz. Compay Segundo se convirtió en una estrella internacional sólo durante la década final de su larga vida, primero con conciertos en Europa y luego tras la grabación del disco ganador del Grammy Buena Vista Social Club, de 1997, donde se incluyó su canción Chan Chán.

Su muerte se hizo sentir en todo el mundo, pero en especial en Alemania, donde copó los titulares de la prensa. "Su Cuba era música", titula el Tageszeitung de Berlín, que publica en primera plana una foto de de Francisco Repilado, el verdadero nombre de Compay Segundo, durante un concierto en 2000.

Alemania se siente involucrada con el fenómeno Buena Vista ya que el film documental Buena Vista Social Club fue realizado por el director alemán Wim Wenders. Para el Sueddeutsche Zeitung de Munich, Compay Segundo "era el gran señor del son cubano, no sólo por sus apariciones perfectamente escenificadas, vistiendo traje claro y sombrero de paja y fumando Monte Cristo Número Cuatro, sino por su cordialidad, amabilidad y don de gente", agrega el diario.

La música de Compay Segundo parece un antiguo remedio contra los pecados de la industria musical. "La salsa, nacida del son, está tan recocinada que ya no tiene más sabor, porque los cantantes deben rugir ahora para sobresalir con su voz ante tantos instrumentos rítmicos y de viento", decía Compay.

"Adiós compadre", despide el Frankfurter Allgemeine Zeitung con tristeza a quien la fama mundial le llegó a avanzada edad. El diario señala a la vez que más de una vez el músico y cantante debe haberse preguntado si valían la pena las molestias que ocasiona la celebridad. "El viejo y el más allá", encabeza, por su parte, el Die Welt. "Tiene que ser inmortal probablemente, alguien que (como Compay Segundo) superó casi todo el siglo XX fumando de forma tan despreocupada". "Compay Segundo fue quizás una de las grandes estrellas pop de nuestro tiempo, y su Chan Chan pasará a la historia como una de las piezas que más ha embelesado al público de Alemania", finalizó el diario.

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