Martín Inthamoussú continúa con el ciclo Las cuatro estaciones montevideanas en compañía de la cantante Mónica Navarro para representar el otoño, bajo la dirección de María Dodera. En esta oportunidad, Navarro no interpretará tangos.
El ciclo comenzó con Ana Prada a cargo de la musicalización del verano. Y ahora Martín Inthamoussú bailará el otoño a ritmo de un repertorio seleccionado por Mónica Navarro.
La combinación es siempre Inthamoussú más una cantante, y ya están programadas Laura Canoura para el invierno y Martina Gadea para la primavera. El espectáculo se presenta en la siguiente estación porque, según explica Navarro, la idea es "vivir el clima y luego trasladarlo al escenario".
Esta vez la creadora de Paquetito de tangos escapará del género que identifica su carrera solista para permitirse explorar con otros ritmos. "El repertorio no tiene nada que ver con lo que yo hago habitualmente, elegí otras canciones y es un picadito por todos lados. No hay tango, es lo que puedo adelantar. Habrá un valsecito, rock y una música de Pedro Aznar con letra de Borges que es impresionante".
La artista asocia el otoño con la melancolía y la espera. Esta última es la base sobre la que se construyó la puesta en escena con un banco de plaza como elemento central.
"Es el momento de la transición entre el verano, divino y caluroso, y el invierno. Es un pasadizo que sirve para la preparación hacia un nuevo estado", dice la intérprete que le hizo frente al cáncer y por ese motivo también encuentra en esto una analogía. "Cuando se está enfermo también se espera el pasaje hacia lo sano. Pero además creo que lo femenino está muy vinculado al hecho de esperar: cuando engendrás un bebé o el tiempo entre una menstruación y otra, por ejemplo. Es algo sumamente orgánico, que no tiene que ver sólo con un estado afectivo sino también físico".
La acompañará en vivo Álvaro Pérez en guitarra, piano y "otros artilugios musicales" que define como "ruiditos amplificados". Juntos compusieron varias piezas para el espectáculo, pero finalmente decidieron descartarlas.
Para Navarro es un buen ejercicio porque está lista para grabar su próximo álbum, en el que por primera vez incluirá temas de su autoría sin abandonar el tango. "Nada es porque sí. La idea es sacarlo en marzo del año que viene. Iremos por la música popular en general, pero no me voy del tango, ese es mi lugar, es donde aprendí a ser una intérprete, antes sólo cantaba".
La exintegrante de La Tabaré podría llegar a bailar en escena, "pero muy poquito". Y no tocará ningún instrumento porque "sería un paso de comedia muy divertido", dice y se ríe. Para Inthamoussú el proceso creativo fue diferente al que desarrolló con Prada, porque se enfocó más desde lo teatral, un terreno que no le es ajeno a Navarro. "Con Ana trabajamos a partir de sus propias canciones. En este caso, en cambio, los títulos nos encontraron a nosotros", explica el bailarín.
La génesis del ciclo está íntimamente ligado a su compañera de otoño, porque la primera vez que se sumó a un formato de este estilo fue para la presentación del segundo disco solista de ella, Perra.
El espectáculo tiene tres funciones programadas en la Sala Zavala Muniz: este viernes, sábado y domingo, siempre a las 21 horas. Las entradas están a la venta en Red UTS y en boletería del teatro a $ 280.