De Estados Unidos a España y de la Casa Blanca al Escorial. Ese es a la fecha el itinerario del famoso actor Martin Sheen, quien por estos días causa revuelo en tierras españolas, donde se está presentando en una obra de teatro, en español, y encima, con texto del (en un tiempo polémico) escritor chileno Ariel Dorfman.
El intérprete de renombre internacional, principalmente después de haber protagonizado la serie televisiva West Wing, demuestra así ser un hombre comprometido, tanto con su profesión como con la lucha por los derechos humanos. Es esta última vocación la que lo ha traído hasta España, para participar en una única actuación de Voces contra el poder: Más allá de la oscuridad, de Dorfman, que el jueves a la noche se pudo ver en el Auditorio de El Escorial, en el marco de un curso de la Universidad Complutense dirigido por el juez Baltasar Garzón, denominado Justicia y derechos humanos: de la frustración a la esperanza.
En ese contexto inusual para su carrera, Sheen fue un actor más en la representación en la que, además de los cantantes Soledad Jiménez y Patxi Andión, también participaron María José Goyanes, Jordi Dauder, Ruth Gabriel, Marta Belaustegui, Ana Álvarez y Antonio Hortelano además de Carmen Estévez, hermana del actor estadounidense. La obra de Dorfman se completó con la actuación de Sole Jiménez, ex vocalista del grupo Presuntos Implicados.
El espectáculo que se vio en El Escorial analiza los conflictos de los derechos humanos en más de 40 países, y fue estrenado por primera vez en el Kennedy Center de Washington en 2000, en presencia del presidente Clinton, con Kevin Kline, John Malkovich y Sigourney Weaver, entre otros.
Sheen aprovechó la oportunidad para cenar entre una multitud de estudiantes, y manifestar su duda ante la actividad de los políticos. "Cualquier acción que defienda una mejora para el ser humano siempre tiene su origen en la gente de a pie, no en los políticos: lo que pasa es que cuando ellos ven que algo funciona lo hacen suyo", señaló.