Lo que el duende se llevó

Quienes hayan leído la columna del último lunes, tal vez

pudieron tener el gesto amistoso de llamar por teléfono al Vilardebó, para interesarse por mi estado de insanía. Antes, probablemente, se habrán preguntado qué quise manifestar yo, al decir que así como hubo un sello M-G-M que dominó el panorama cinematográfico de los años 30 de la pasada centuria, así también existe hoy una combinación de esas mismas letras que está permanentemente en el candelero del fútbol, ocupando primeras planas de la prensa mundial (y especialmente argentina) poco menos que todos los días.

Ocurrió que "el duende de la Redacción" se introdujo pícaramente en ésta y, tijera en mano, procedió a cortar "al barrer" alguna nota de las preparadas para la edición del lunes 23. En las consecuencias de esa travesura cayó "Buenos días"; y la nota para ese día, titulada "Cine y fútbol: la nueva M-G-M", apareció "degollada" sin que, en lo que alcanzó a salir, se diera la mínima pista acerca de la razón de ese título.

Cuando se comentaba que los tres miembros (de la nueva M-G-M) no soltaban prenda respecto de sus planes de futuro, se advertía que quienes siguen sus pasos afirman que el destino del triángulo podría andar por caminos diferentes, marcados por el descalabro sufrido en Sudáfrica. La referencia encubría, todavía, los nombres del trío de personajes involucrados en los resultados funestos que el último Mundial deparó a la Argentina.

Esto se revelaba en los párrafos finales de la nota, que trascribo tal como figuraba en el recorte que se llevó al duende, y que seguía al "descalabro sufrido en Sudáfrica":

En efecto: Maradona, Grondona y Messi echarían la frustración al canasto de los malos recuerdos: cada uno tiene ya trazado su mañana. Maradona estaría estudiando la propuesta del Tío Hugo, quien le ofreció el cargo de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, para el caso de que Venezuela entre en guerra con Colombia. Grondona se confesó un tanto cansado de los 31 años de mandar en la AFA, y adelantó su intención de presentar renuncia al conmemorarse el tricentenario de 1810. En cuanto a Messi -que era el socio que "la ponía tacataca"- desistió de continuar en M-G-M, porque su aporte de 500 dólares para iniciar el emprendimiento finalmente fracasado, le desequilibró el presupuesto... ya que en su último balance, en el rubro "Entre pitos y flautas", sólo aparece un pequeño saldito a favor que apenas llega a los 42 millones de dólares.

Ahora está todo en orden... como dijo uno, sobre las ruinas de un terremoto.

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