Lo más visto también se termina

| Cowell. El jurado más importante se retira del programa para preparar "The Factor X"

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THE NEW YORK TIMES | JON CARAMANICA

Esta temporada de "American idol", la novena, será la última para él. Simon Cowell, su figura y padrino, dejará el show luego de esta final, en mayo, para prepararse para el debut local de su propia competición de canto, "The X Factor", el año próximo.

Cowell es responsable por hacer trizas las ambiciones de ignotos cantantes y por ser el defensor más visible de la crítica musical en Estados Unidos.

Incluso en su retirada, él es el pan y la manteca del show, es su fuente más confiable de sabiduría e intriga. La última semana, en conferencia telefónica con miembros de algunos medios, habló de qué clase de ganador quiere para este año.

"Siempre uno quiere alguien que represente qué es lo que está pasando en ese momento", dice. "Me encantaría encontrar una Taylor Swift, alguien que sea relevante, mucho más que un ganador de concurso".

Es la característica forma de hablar directa, al estilo de Cowell, pero además una bajada de línea implícita hacia uno de los problemas que enfrenta Idol desde su arranque: su aparente falta de habilidad para crear estrellas que perduren. Apenas dos de los ocho ganadores del Idol, Kelly Clarkson y Carrie Underwood, mantuvieron carreras de largo alcance luego de salirse de las vías del programa. El show sigue siendo un gran convocante de masas televisivas, pero como reclutador de talentos está apenas en la media.

Anoche comenzó la temporada, seguida de muchas semanas de audiciones y, de nuevo, el potencial del show para generar estrellas está en duda. El sueño Idol de encontrar grandes estrellas completas del pop cayó varias temporadas atrás. Ahora se está más cómodo con cantantes con identidades específicas. La singularidad es una ruta a la fama tan efectiva como la versatilidad, y probablemente, un camino más expeditivo.

De los 12 semifinalistas -un regreso al número habitual del show, a diferencia de los 36 del año anterior- todos tienen un nicho personal. Los candidatos son dos mujeres: Haeley Vaughn, una cantante adolescente de pop negro y country, y Crystal Bowersox, una chica folk en la ruta de las Indigo Girls. Lilly Scott es una excéntrica jazzera y John Park, un prolijo crooner. Incluso Tim Urban, el reemplazante de último minuto para el descalificado semifinalista Chris Golightly (según se afirma, por tener un contrato con una discográfica), parece haberse modelado a base de escuchar bandas actuales de pop y emo.

EN CONSTRUCCIÓN. Cualquiera de estos caminos puede terminar en el éxito dentro del pop, pero quizá el participante más relevante del año sea Andrew Garcia, una estrella en construcción de la era YouTube, uno de los miles que se ha pasado en su casa sin hacer más que jugar American idol, el juego de caja y posteando clips de sus covers en Internet con la esperanza de ser visto. En esos clips, que aún se encuentran en YouTube, aparece como un adepto a reformatear canciones para que calcen en su limitado rango vocal, una gran receta para trascender en los Idol. Su versión del hit Straight up de Paula Abdul durante la semana de Hollywood ha sido una de las performances más memorables de la temporada.

Idol podrá volver a Garcia una estrella, pero él ha hecho buena parte del trabajo antes, es un competidor entrenado en un show que premia revisiones inventivas de standards de pop. Garcia podrá no tener un contrato discográfico, pero en este punto no es ningún amateur.

También han sido sorprendentes las últimas dinámicas entre los jurados. La última temporada fue la de la inclusión de la cantante Kara DioGuardi, que entró como cuarta jurado, acompañando lo que en algún momento pareció un trío inexpugnable: Cowell, Abdul y Randy Jackson. Abdul se fue después, y su espacio fue llenado por la comediante, actriz y presentadora Ellen DeGeneres, que acaba de firmar un contrato de cinco años para aparecer en Idol.

Viraje. Debe de haber sido desafiante para DeGeneres el asedio mediático ante la reiteración de que llegaba para ser la nueva Abdul, cuando en realidad ella entendió que era el nuevo Cowell.

"Mi rol en el show es el de alguien que maneja un exitoso sello discográfico", dice Cowell en la charla telefónica. Pero a la vez es el centro de sanidad: antes de que DioGuardi llegara, era el único que ataba al show a los juicios con lógica. Abdul era una burbuja sin forma de calidez, y el valor de Jackson siempre es neutral, una ininterrumpida transmisión de pequeñas palabras y énfasis grande.

Con Cowell fuera de la cuestión, DeGeneres estará libre para tomar su legado. Será la persona que ocupará su puesto -si de hecho alguien lo consigue- y querrá decir que ese personaje podrá ser menos predecible. Además, DeGeneres es un personaje con más influencia que los ejecutivos de las discográficas o de los propios sellos.

Así, con Cowell en su última fase, Idol irá girando en dirección a DeGeneres. Y en la ronda de pruebas ya ha quedado demostrado que ella es capaz. Es articulada, graciosa, el producto de más de dos décadas de experiencia en televisión.

DioGuardi termina siendo uno de los miembros más vulnerables. Pareció una especie de bufón, una madre emocional de cada participante, siendo originalmente la segunda miembro más sensible del jurado. Sus incómodas escenas con jurados invitados -en especial en la visita de Katy Perry- la hicieron parecer una extranjera en su propio show. El resto de los jurados no ha tenido demasiada piedad con esos comportamientos.

La semana pasada, los participantes supieron quiénes estaban entre los 12 finalistas. Cuando Angela Martin supo de su exclusión, después de que DioGuardi se lo comunicara de forma torpe, se vino abajo allí mismo. Martin, que ya no tendrá edad para competir en Idol el año que viene y cuya presencia en el show ha sido complicada por una serie de dificultades personales, espera tener una segunda chance en The X-Factor. "Voy a decirle a todo el mundo que voy a ir a ese programa", dijo a People.com. Su fe en Cowell aún no está afectada.

O quizá no lo precise. DeGeneres invitó a Martin a su talk show, donde cantó. Y además se le dijo que DioGuardi escribió una canción para que ella grabara. DeGeneres también prometió conseguirle a Martin un contrato discográfico. Queda claro: el nuevo equipo de Idol ya busca un nuevo padrino.

Las cifras

12 - Son los semifinalistas que desde anoche protagonizan el tramo final de una temporada que estará terminando en el próximo mayo.

18:400 - Eran los espectadores en EE.UU. el día en que por primera vez el programa fue vencido en el rating por las Olimpíadas de Canadá.

Patti LaBelle critica con dureza al jurado

Nueva York-AP | La cantante Patti LaBelle piensa que algunas personas no deberían estar en el programa de televisión American idol, y no se refiere a los concursantes. "Algunos de los jueces, pienso que ni siquiera están calificados para juzgar``, señaló el miércoles en una entrevista. La veterana diva del R&B no quiso decir qué juez no encajaba en la serie de concurso de cantantes de la cadena Fox, que tiene como jueces a Simon Cowell, Randy Jackson, Kara DioGuardi y Ellen DeGeneres. En el episodio del martes de American Idol se presentaron las 12 semifinalistas de la competencia.

LaBelle comentó que se le pidió que fuera juez en el concurso antes de que lo fuera Paula Abdul. LaBelle siente que los comentarios de los jueces a los concursantes son demasiado ruines. "Los comentarios que han hecho, pudieran hacer que uno quisiera matarse``, señaló la artista de 65 años.

El consejo de LaBelle a los aspirantes a cantantes profesionales: "Si creen en ustedes mismos, simplemente sigan adelante. ¿Qué tienen que perder? Y cuando la gente les diga `no puedes`, ustedes tienen que decir, `sí puedo```, agregó.

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