No fueron las manzanas ni las zanahorias. El científico que alguna vez encabezó el ataque del gobierno a la adicción a los cigarros no puede pasear por San Francisco sin el deseo ardiente de comer bizcochos cubiertos de chocolate de un establecimiento local. "¿Detenerse tras ingerir una sola galleta? Rara vez.
No es una adicción, pero es similar a una, y está lejos de ser el único al que le pasa. La investigación de Kessler sugiere que millones de personas comparten lo que él llama "hiperalimentación condicionada", una obsesión que socava la fuerza de voluntad y lleva a comer alimentos con alto contenido de grasa y de azúcar incluso cuando no se tiene hambre.
En un libro que sale en breve, el ex jefe de la Administración de Medicinas y Alimentos trae una perturbadora conclusión: algunas personas realmente tienen más dificultades para resistirse a la comida no saludable.