Llamativo casting para "Sex and the city II"

La convocatoria pedía, entre otros, gays y lesbianas

En Nueva York se puede ver de todo, sin embargo la escena causó impresión. Una larga fila de hombres y mujeres ataviados con suma elegancia esperaba durante horas con paciencia, para ver si podían tener éxito en el casting que convocó el martes pasado la producción de la película Sex & the City 2.

La primera parte, basada en la exitosa serie, fue recibido con frialdad por la crítica norteamericana cuando fue estrenada (mayo del 2008), pero conquistó la taquilla, recaudando 415 millones de dólares en todo el mundo. De ahí que sin perder tiempo se pusieran a hacer una segunda parte, cuyo rodaje está previsto que se inicie en pocas semanas, con la idea de estrenar el año que viene.

Pero el llamado tuvo sus bemoles, puesto que la convocatoria fue poco común. Efectivamente, la agencia de formación de elencos Grant Wilfley Casting indicó que buscaba "modelos, gente con estilo de celebridad, personas de la alta sociedad, fiesteros urbanos, gays y lesbianas, tipos internacionales (por ejemplo, de Oriente Medio, árabes, asiáticos, europeos, concretamente británicos) y jugadores profesionales de fútbol".

Así, usando un vestido de noche y unos zapatos de taco alto, Amanda Rivera, una bailarina de 19 años del Bronx, llegó a la prueba junto a su padre y muy temprano, para estar en la primera fila. "Soy una aspirante a actriz y ésta sería una gran oportunidad para mí. Cualquier cosa pequeña es una buena exposición, incluso si se es un extra del fondo", dijo.

Pero algunos se encontraron un poco confundidos con el llamado para homosexuales. "Me iba a inclinar por el estilo de club nocturno, pero también pidieron gays y lesbianas y no sé cómo se ve eso, por lo que quizá también encaje", señaló entre risas Deidra Demens, de 22 años.

Benjamin Pastor, de 57 años, dijo que cree que podría interpretar a alguien en un club o al administrador de un local. "Sex & the City representa una camada más joven de la gente que vive en esta ciudad. Pero yo, al ser un antiguo neoyorquino, pensé que igual podría haber un espacio para alguien mayor de 50", señaló este diseñador de interiores.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar