Henry Segura
Es de las películas animadas a las que necesariamente hay que prestar atención, porque si bien primariamente apunta hacia un público infantil es una experiencia que los adultos sabrán admirar. Es también una contundente demostración de que el director y guionista Henry Selick es el gran responsable de las admiradas El extraño mundo de Jack y de Jim y el durazno gigante, donde los méritos parecieron ir hacia Tim Burton, el promotor de Selick. Aquellas películas tienen un parentesco más que notorio con Coraline, desde la propuesta estética hasta la historia elegida, adaptada por el propio Selick.
Cuenta la historia de una niña de agresividad creciente que se muda con sus padres escritores (que poca atención le prestan) a una vieja casona donde encuentra una puerta supuestamente clausurada, pero que conduce a un mundo maravilloso, en principio. Además de hacer de bisagra entre dos realidades, con los mismos personajes duplicándose, el pasadizo secreto es también una manera de viajar desde la vida cotidiana hacia los miedos promovidos a partir de una bruja disfrazada de madre bondadosa.
El resultado es realmente valioso. El cine de animación desde hace unos años viene mostrando una evolución creativa de tal magnitud que varias producciones ya no pueden vincularse a la infancia. En el caso de Coraline, además, hay que tener presente que se trata de una película que podrán disfrutar niños no demasiado pequeños.
Coraline y la puerta secreta
Ficha
EE.UU. 2009. Título original: Coraline. Director y diseño de producción: Henry Selick. Guión: Henry Selick sobre libro de Neil Gaiman. Fotografía: Pete Kozachik. Montaje: Christopher Murrie, Ronald Sanders. Música: Bruno Coulais.
Atención a...
Las deslumbrantes secuencias en que el mundo paralelo despliega sus fantasiosos jardines y su contracara: la forma en que después se desintegra.