HENRY SEGURA
Una diligencia es perseguida por cuatreros. En el tiroteo uno de los bandidos cae entre las patas de los caballos y una rueda le pasa por encima. Se está filmando en Texas-Hollywood, pero no en Estados Unidos sino en la muy andaluza Almería, en España. Pero el accidente registrado en las cámaras no es ficción. El equívoco al que desde su comienzo puede inducir 800 balas (la película que abrirá el festival esta noche) sigue el juego histórico por el cual el cine buscó alternativas para el Lejano Oeste en países que no tenían nada que ver con él. Lo cierto es que allí se filmaron, entre otros títulos, Lo bueno, lo malo y lo feo, Shalako, La texana y los hermanos Penitencia, El regreso de los siete, La vuelta de El Coyote, e Indiana Jones y la última cruzada y que por sus polvorientas calles caminaron Clint Eastwood, Raquel Welch, Brigitte Bardot, Harrison Ford, Sean Connery, Terence Hill, Charles Bronson, Bo Derek, Claudia Cardinale y Lee Van Cleef, por nombrar algunos.
Hoy Texas-Hollywood, construido hace más de tres décadas en las cercanías de Tabernas, apenas es un lugar turístico. Quienes se acerquen a él pueden disfrutar de un show montado por especialistas en acción como El Titi, un individuo que a los 5 años sacaron del colegio, le pusieron una banderita de Estados Unidos en la mano y lo hicieron saludar a los tanques de Patton, "después le cuidé el perro a Brigitte Bardot" y tras subir por primera vez a un caballo se convirtió en doble. En 800 balas El Titi se transformó en El Chacho, un vaquero que se quiebra una pierna en un espectáculo parecido al que hace en la realidad. "Yo hago de pistolero malo, porque sé poner cara de tío chungo", asegura.
PAYASOS. Pero él no es el protagonista. Ese es Julián, el personaje de Sancho Gracia, quien hace 25 años dejó de trabajar como doble de acción y vive de los recuerdos, algunos grandes como el haber sido el doble de Clint Eastwood en Por unos dólares más y de George C. Scott en Patton. Forma parte de los shows que se montan en Texas-Hollywood. A su lado se encuentran otros seres marginados y nostálgicos: los arquetípicos Cheyenne (el pistolero cobarde), Manuel (el doble temerario), Arrastrado (el jinete sin suerte), Ahorcado (el colgado triste), Enterrador (el tano bravío), Don Mariano (dueño del poblado) y media docena de gitanos disfrazados de indios.
A Julián la profesión también le jugó una mala pasada porque su hijo murió mientras compartían una escena peligrosa durante un rodaje. De vuelta, el personaje y el actor se mezclan. Son dos tipos duros que presentan debilidades muy humanas: los dos viven del decorado que les dejó el cine y en el pasado estuvieron vinculados a las películas de acción. "Es un personaje muy difícil", señala Sancho. "Con muchas facetas distintas. Pasa de la comedia al drama, e incluso a la tragedia, pero tiene muchos momentos de ironía y ternura. Pocas veces se tiene algo así entre manos", asegura.
La aceptación del actor, formado en Uruguay e internacionalmente consagrado con la serie Curro Jiménez, fue determinante para la película. "Escribimos el guión pensando en Sancho", confesó el director Alex de la Iglesia, quien no duda al decir que "si nos llegaba a decir que no, lo más probable es que hubiésemos rodado otra película distinta a 800 balas". La propia experiencia del actor parece reflejarse en este homenaje a los "spaghetti westerns" que brotaban por decenas en el desierto de Almería. Sancho consiguió algunos papeles en cine "simplemente por saber hablar en inglés", como él mismo reconoce. No siempre la calidad de actor estaba en primer lugar. "Curro Jiménez era un western disfrazado", agrega. ‘Había vaqueros, había bandoleros, mi personaje era el típico héroe obligado por las circunstancias. Le habían robado todo: la novia, la familia, las tierras... Se echaba al monte para tomarse la justicia por su mano". A partir de la fama conseguida con Curro, entonces sí dio el gran salto hacia el teatro. La condición de actor estaba en primer lugar.
ACERCAMIENTOS. El encuentro de actor y director se demoró en concretar, aunque de la Iglesia quiso que Sancho Gracia ya estuviera en Acción mutante, su primer film, que contó con producción de Pedro Almodóvar. Pero Gracia estaba filmando en Estados Unidos. Recién en el cuarto film del realizador vasco, Muertos de risa, se produjo aquel encuentro que luego se reiteró en La comunidad y en 800 balas.
Un crítico de la página española La Butaca escribió: "De la Iglesia aprovecha la figura de Julián y la de sus compinches para hablar del cine dentro del cine. Y lo hace con pleno conocimiento de causa, con el ojo puesto en esos pequeños grandes detalles que marcan la forma de ser de todos los cinéfagos: los que hacen películas y los que las ven. También, de alguna manera, al elegir el western como caldo de cultivo de su propuesta tragicomedia, hace suyas las palabras del maestro Franco Giraldi, autor de Siete pistolas para los McGregor (1965) y Sugar Colt (1966): ‘Tragedia griega, drama shakespeariano, conflictos elementales, personajes arquetípicos y decorados simbólicos. El western es, en un sentido naïf del término, la quintaesencia del cine’".
La reelección de Sancho Gracia no pudo ser más feliz para la propia película. Desde su estreno madrileño, en octubre, la crítica española saludó la actuación de Gracia con elogios inusuales, lo que fuera refrendado por la Academia de Cine de España que lo nominó como uno de los cinco actores del año para la ceremonia de los Goya que se entregarán el 1 de febrero. Tras la fiesta de rigor que sigue a la culminación de un rodaje, en Texas-Hollywood se armó una fiesta amenizada por el grupo gallego Siniestro Total. Dos días después, quien se formó en la Escuela de Arte Dramático montevideana afirmó: "en la vida hay momentos jodidos, pero jodidos de verdad: mucho más de lo que tú te puedes imaginar. Esos no hay Dios que te los quite. Hay que aprovechar los intermedio entre golpe y golpe. No divertirse cuando uno puede es el mayor pecado del mundo".
Un León de Oro para el cierre
La otra película que exhibirá el festival esta noche no es menos importante. Se trata de La boda, una producción de la India, filmada por la reconocida directora Mira Nair. Es una comedia ambientada en un medio de clase media alta, en el presente, donde las telecomunicaciones y la adopción de un estilo de vida occidental coexisten con costumbres ancestrales, entre ellas los casamientos "arreglados" por la familia. El protagonista es un indio que vive en Texas, Estados Unidos, a la que la novia acepta a regañadientes tras terminar un "affaire" con un productor de televisión, para peor casado. Para la celebración llegan a Nueva Delhi invitados de lugares tan lejanos como Australia, se suscitan numerosos incidentes entre novios, parientes y otros invitados (y hasta un romance entre dos "expertos en bodas"), y en algún momento todo parece estar a punto de terminar en una catástrofe.
El resultado, que ha sido descrito como "un festivo caleidoscopio" reúne elementos humorísticos, satíricos, algún toque de audacia erótica y una amplia dosis de costumbrismo y color local. Fue uno de los más estruendosos éxitos de taquilla del pasado año en la India. Ganó el León de Oro del Festival de Venecia del 2001, así como el premio Laterna Magica en ese mismo festival. Los antecedentes de la directora Nair, que nació en la India y se formó en Inglaterra, incluyen Salaam Bombay, Mississipi Masala, Cuando salí de Cuba y Kamasutra.
Programación
Hoy - Cine Cantegril: a las 20 800 balas (España), a las 23 La boda (India).
Lunes - Cine Cantegril: a las 17 La fiebre del loco (Chile), a las 19 Un oso rojo (Argentina), a las 21 Lugares comunes (Argentina), a las 23 El juego de la banca (Australia).
Martes - Cine Cantegril: a las 17 Garimpeiros (Venezuela), a las 19 Tres noches de un sábado (Chile), a las 21 Una onda en el aire (Brasil), a las 23 El viaje de Carol (España). Hoyts Cinema: a las 23 Hombres felices (España).
MIERCOLES - Cine Cantegril: a las 17 Hombres felices (España), a las 19 Madame Sata (Brasil), a las 21 La virgen de la lujuria (México-España), a las 23 L’ora di religione (Italia). Hoyts Cinema: a las 23 800 balas.
JUEVES - Cine Cantegril: a las 17 El invasor (Brasil), a las 19 Lee mis labios (Francia), a las 21 La espera (Uruguay), a las 23 El bonaerense (Argentina). Hoyts Cinema: a las 23 Porque te quiero te miento (Francia).
VIERNES - Cine Cantegril: a las 17 Porque te quiero te miento (Francia), a las 19 El casamiento de Estefania y Tomás (Italia), a las 21 Sin noticias de Dios (España), a las 23 El pianista (Francia). Hoyts Cinema: a las 23 Chicago (Estados Unidos).
SABADO - Cine Cantegril: a las 19 Una vida en secreto (Brasil), a las 21 Chicago (Estados Unidos), a las 23 La hora 25 (Estados Unidos). Hoyts Cinema: a las 23 El pianista.