La tragedia de la infancia en medio de una revolución

También se estrena hoy Voces inocentes, film mexicano dirigido por Luis Mandoki cuya acción se desarrolla sobre el fondo de los enfrentamientos entre el ejército y la guerrilla en El Salvador, a comienzos de la década del ochenta del pasado siglo. La historia se inspira en episodios reales de la infancia del guionista Oscar Torres. El protagonista Chava, de once años (Carlos Padilla) debe convertirse en "el hombre de la casa" cuando su padre abandona a su familia en plena guerra civil.

En esa época, las fuerzas armadas del gobierno reclutaban de manera forzosa niños de doce años, sacándolos de sus escuelas. Si el protagonista tiene suerte le queda un año de inocencia, un año antes de que también él sea enrolado y pueda verse involucrado en la lucha contra la guerrilla. Su vida se convierte en un juego de supervivencia, entre la violencia, diaria, la necesidad de ayudar a su madre, el descubrimiento del primer amor y la disyuntiva de tener que unirse al ejército del gobierno o a los revolucionarios.

En 2002, Torres, emigrado a Estados Unidos, trabajó en un comercial con el director Luis Mandoki (Gaby, una historia verdadera, Cuando un hombre ama a una mujer), le contó su historia y lo interesó en ella. Una semana después, Mandoki lo llamó para decirle que quería dirigirla. El director recuerda: "Me encantó que fuera una historia real, contada desde el punto de vista de un niño, y además con tanta honestidad. Hoy día los noticieros muestran imágenes de guerra siempre desde fuera, nunca podemos ver desde adentro de esas casas. Para mí, las historias universales suceden en un tiempo y un lugar específicos. Esta ocurrió en El Salvador en los años ochenta, pero está sucediendo ahora mismo en Liberia, Irak y otros países".

Mandoki no había trabajado en su país natal como cineasta durante quince años, hasta que volvió para hacer Voces inocentes. Desde que su producción norteamericana Gaby, una historia verdadera (1987), con Liv Ullmann y Norma Aleandro, obtuvo repercusión internacional, Hollywood había sido su centro de operaciones. Mandoki quería volver a filmar en México, y consideró que Voces inocentes era una buena oportunidad.

Para ello contó con el apoyo del productor Alejandro Soberón Kuri, fundador y director de la Corporación Interamericana de Entretenimiento, a través de una de cuyas filiales, Altavista Films (productora también de Sin dejar huella de María Novaro, Todo el poder de Fernando Sariñana y Amores perros de Alejandro González Iñárritu) fue hecha Voces inocentes. Actúan también en el film Leonor Alvarez, Daniel Giménez Cacho y Ofelia Medina, esta última ganadora del Ariel a mejor actriz secundaria por esta labor.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar