El mundo de la historieta despidió al artista francés Jean Giraud, o Moebius, tras su fallecimiento de cáncer a los 73 años. Su obra queda como testigo de que la historieta puede ser arte y narrativa de niveles supremos.
El documental Moebius Redux: a life in pictures, difundido básicamente a través de Internet, ofició involuntariamente como repaso a la carrera y también a la mente de este artista francés. Ahí no solamente él exponía sus pulsiones, sus manías y su forma de ver la historieta como medio expresivo y narrativo, sino que también aparecían autores de diversos países, como Alejandro Jodorowsky (quien muestra cierto toque de perversidad en la relación con él), Mike Mignola (creador de Hellboy), Stan Lee (creador de Spider-Man y muchos otros personajes) y Giger (artista suizo, diseñador de Alien) expresando su admiración incondicional hacia él.
La película abre con Moebius definiéndose simplemente como artista y cierra con él diciendo la misma frase. El viaje que plantean las entrevistas a lo largo de una hora y media permite que el espectador, luego de escucharlo a él, ver su obra y escuchar otros testimonios, descubra que esa definición que parecía sencilla encerraba una compleja historia de vida y una forma única de vivir la historieta como arte.
En ese sentido Moebius, nacido en los suburbios de París en 1938, puede ser considerado como uno de los artistas más grandes en la historia de la historieta, junto con el estadounidense Winsor McCay (1869 - 1934), el británico Dave McKean y el uruguayo-argentino Alberto Breccia (1919 - 1993). Una de las razones para afirmar esto es que su trabajo atravesó los más diversos medios y su influencia se hizo sentir no solamente entre historietistas sino también en el mundo editorial (por su experiencia con el grupo Los Humanoides Asociados), en el cine (en Alien, El Quinto Elemento, Blade Runner y muchas otras), en el diseño industrial, la literatura (William Gibson) y en el diseño de modas.
"Mi universo creativo, es principalmente el placer", había dicho en una entrevista con Dominique Mirambeau. "El placer es el incentivo para sobrevivir. También está la ganancia, el hecho de ser amado y admirado por los otros dibujantes. Esto es algo que me afecta mucho, e incluso ahora: como se me ve, lo que pueden pensar de mí. Hay momentos en que es muy agradable tener este tipo de pensamientos pero también los hay que son totalmente angustiantes. A menudo tengo la impresión de que los dibujantes me toman por una especie de payaso desenmascarado. O también como una especie de fantasma: Moebius se revela por lo que es, un mediocre. Pero siempre me llevo la sorpresa de ver que estos artistas me quieren bien. ¡Es formidable! ¡Ojalá que esto dure!".
Para acercarse a la obra de Moebius hay varias opciones. Se puede entrar a través de trabajos más comerciales como cualquiera de los veintinueve álbumes del Teniente Blueberry, el primero de Jim Cutlass (todos westerns) o el tomo de Silver Surfer que hizo para Marvel Comics con guión de Stan Lee. Para hacerlo a través de sus obras más personales vale la pena leer El Incal, con guión de Jodorowsky, El Garage Hermético y Arzach (dos obras cumbre), o El mundo de Edena.
Con las correspondientes diferencias temáticas entre unos y otros, en todos el lector encontrará un dominio magistral de la línea y la trama, una inspiración totalmente cinematográfica para los encuadres y gran belleza plástica. En sus trabajos más personales el lector encontrará la puerta de entrada a la mente de Moebius y a los universos e historias creadas allí.
Son mundos que se quedan en la mente de quien los aprecia, aún años después de cerrar el libro.