Diego Castro
La Clave y La Mojigata fueron los puntos altos en la primera etapa del Concurso de Carnaval. En tanto Kimbara y Aquelarre, con altibajos, tuvieron aceptables debuts.
A primera hora, todavía con luz natural, se presentó la comparsa Kimbara, que planteó en el escenario una historia que se desarrolla en la redacción de un diario. La historia, simple y con algunos trasfondos filosóficos, transcurre entre diálogos que por momentos mostraron falta de agilidad y altibajos en el libreto.
Pero también se vieron buenos cuadros musicales como Niños de la guerra o La guerra de Sudán, este último uno de los momentos más logrados en su coreografía.
A segunda hora le tocó el turno a La Mojigata, una murga que mostró grandes cualidades corales, rubro en el cual habitualmente decepcionaba y que, en más de una oportunidad fue determinante para que quedara fuera de la liguilla. Con una crítica mordaz y ácida, sumado a una propuesta estética simple, pero muy interesante, La Mojigata planteó su espectáculo titulado Ser o no ser... para la joda, logrando momentos de hilaridad con su cuplé de la minoridad o con Las cenizas de Artigas donde llegan a bordear peligrosamente la irreverencia.
Es para destacar el gran trabajo de individualidades como Ignacio Alonso, Ann Marie Almada y el veterano Benjamín Medina, más allá que esta murga siempre destaca el trabajo del colectivo y este año no es la excepción.
Luego de ellos, le llegó la hora de subir al escenario a la revista Aquelarre, con una propuesta titulada Contra el olvido, en la cual se presentaron historias ficticias de mujeres que por diferentes motivos son o fueron consideradas "brujas".
La actuación en sí fue buena, más allá de algunos problemas en lo musical, sobre todo al comienzo del espectáculo, o con diálogos que no resultaron efectivos. Es para destacar las buenas voces, como la de Virginia Fernández (en particular), Facundo Benapres y Damián Luzardo.
El cierre estuvo a cargo de La Clave, murga de San Carlos que fuera sensación el año pasado y, en esta temporada, ratificó y mejoró muchos aspectos. Un coro potente y claro, momentos de muy buen humor, crítica y un manejo escénico de alta calidad pautaron la actuación de esta murga.
El Homenaje a Michael Jackson es uno de los momentos más jocosos de este conjunto, que apuesta al humor tanto textual como visual. La presentación y la despedida muestran en sus textos mucha poesía carnavalera y la actuación se cierra con una hermosísima bajada.
En otros aspectos de la primera jornada, el presidente del jurado, Fernando Condon, confirmó una observación realizada a la comparsa Kimbara, por no estar en el Teatro de Verano en el tiempo que estipula el reglamento. Al cierre de esta edición el conjunto aún no había hecho los descargos correspondientes para tratar de evitar una sanción.