La importancia del 70 aniversario de la muerte de Gardel no sólo reside en el fetichismo de los números redondos. Al alcanzar los 70 años de su muerte, sus derechos de autor, que son administrados por Sadaic (la equivalente argentina de Agadu), pasan a ser de dominio público. En 2003 la Unesco declaró la voz de Gardel Patrimonio Histórico de la Humanidad. Es de destacar que el cantor grabó 1600 temas y rodó 19 películas. Todas estas obras, han generado fastuosos derechos.
El País se comunicó con el jefe de prensa de Sadaic, Ricardo Pereira, para verificar si hoy caducaban los derechos. El funcionario explicó que dado que se rigen por los años civiles, los derechos prescriben en diciembre. El funcionario también dijo que no estaba autorizado a revelar la facturación de la obra de Carlos Gardel. "Son cuentas personales, no se puede dar a conocer ese dato", se excusó.
En Uruguay los derechos de autor prescriben a los 50 años de muerto el autor. En Agadu tampoco pudieron dar información de cuánto recauda Gardel, a quien sólo Radio Clarín lo difunde, todos los días, unas seis horas diarias. En Uruguay los derechos de Gardel, como son de dominio público, se liquidan para el Estado, para el ministerio de Cultura.
Hace cinco años el diario argentino Clarín publicó información al respecto. Gardel, el socio número 2.332 de Sadaic, tiene para esa fecha, 142 obras en movimiento, lo que lo sitúa entre los primeros 20 artistas más cotizados de Argentina.
Según el rotativo argentino, en el 2000 el Morocho del Abasto "genera en términos de derecho de autor una cifra cercana a los 100.000 pesos (U$S 100.000) cuatrimestrales. La parte que corresponde a la sucesión Gardel deducidos los derechos de sus colaboradores y, en una considerable cantidad de casos, los de la editorial musical Warner Chapell ronda los 33 mil dólares por cuatro meses". Esto está citado en la página gardelweb.com, en un apartado titulado "Gardel cada año gana más".
Como se sabe, gracias al famoso testamento ológrafo, la heredera de Gardel fue Berta Gardes. Ella, al morir, le dejó sus bienes a Armando Defino, el último apoderado de Gardel. La actual recaudadora de los honorarios de Gardel es la señora Cristina Razzano, esposa del uruguayo (sobre este no hay duda alguna de su origen) José Razzano, con quien Gardel formó el famoso dúo Gardel-Razzano. Claro que también Razzano fue representante de Gardel. El en 1943 le compró a Defino el repertorio de Gardel por 30 mil pesos que no tenía y que pidió prestados al Banco Popular Argentino. Los que abonan la tesis del Gardel uruguayo estiman que Defino le vendió por esa bicoca los derechos a Razzano porque éste sabía la verdad sobre el origen de Gardel. Es decir, de alguna manera compró su silencio. Cabe recordar que cuando el dúo Gardel-Razzano era casi desconocido (el binomio funcionó desde 1913 a 1924), la prensa los presentaba como los "cantantes uruguayos".