La BBC de Londres, el mayor grupo de comunicación del mundo con cerca de 23.000 empleados, confirmó hoy que despedirá a 2.000 trabajadores y reestructurará su servicio de televisión, para reducir el 20% de su presupuesto en los próximos cinco años.
La medida es consecuencia de la decisión del gobierno de congelar la principal fuente de ingresos de la cadena, el impuesto a la Tv. El ajuste es el mayor en la historia de la corporación creada en 1922 por un Decreto Real que garantiza su independencia del control comercial y político. La cadena informó que a pesar de los recortes no cerrará sus canales, aunque aclaró que parte de su presupuesto financiero será reinvertido en nuevos programas.