GUILLERMO ZAPIOLA
Vuelve a la comedia luego de haber demostrado que puede funcionar en el drama. Ayer fue lanzada en Estados Unidos e Inglaterra "Four Christmases", la más reciente película protagonizada por Reese Witherspoon.
La diminuta pero decidida Witherspoon ("la rubiecita del mentón enérgico", como la llamara alguna vez Taco Larreta) actúa junto a Vince Vaughn en esta comedia ácida dirigida por Seth Gordon acerca de una pareja que visita a los padres divorciados de ambos (cuatro visitas, entonces) en un día de Navidad.
Se trata de una experiencia deliberadamente demorada: cada mes de diciembre, los dos se las han arreglado para tomar vacaciones y dirigirse a los lugares más exóticos imaginables, como forma de evitar encuentros que pueden resultar problemáticos. Pero esta vez los aeropuertos están cerrados por la niebla, y no tienen escapatoria. La serie de visitas servirá para confrontar experiencias propias y ajenas, con alguna comprobación desencantada acerca de los sinsabores de la vida matrimonial.
Witherspoon tiene algunas cosas para decir sobre el tema, claro: su divorcio del también actor Ryan Philippe le ha dejado algunos machucones que no terminan de desaparecer, pese a su flamante relación con su colega Jake Gyllenhaal. En declaraciones al semanario norteamericano Parade, Wi- therspoon ha señalado: "La familia es todo lo que tenemos en la vida, pero no sé cómo me siento con respecto al matrimonio". Y ha agregado que aún no está "desacostumbrada del matrimonio" como para casarse de nuevo, aunque le interesa reconstruir su vida y que para ello sirve la gente "que entra en tu familia por alguna razón".
ESTRÉS. Con respecto al tema de la película en sí misma, Witherspoon agrega que no conoce a nadie que no se sienta estresado por las fiestas, aunque también siente que sirven para "regresar a lo que realmente importa: no tanto las cosas materiales, sino más bien las experiencias familiares". Aunque admite que también eso está cargado de las ansiedades de cada uno.
La actriz explica que siempre le ha interesado la dinámica familiar, la necesidad de forjarse una vida lidiando con ciertos componentes conflictivos, y la forma en que la persona con la que uno está acompaña esos encontronazos. Witherspoon concluye: "Las fiestas pueden ser estresantes, pero también nos recuerdan lo bueno que es ser parte de una familia que nos ama."
Four Christmases es una de las pocas comedias que se anuncian para la temporada de las fiestas, y Witherspoon se manifiesta feliz por poder contribuir a la diversión del público navideño. Confiesa que ir al cine en Navidad constituye una tradición en su propia familia ("abrimos los regalos y después vamos"), y piensa en las otras familias que podrán hacer eso mismo e ir a ver Four Christmases. También reconoce que se divirtió durante el rodaje.
Aunque se habló de roces con su compañero de reparto Vince Vaughn, Witherspoon lo niega rotundamente. Al contrario, asegura que mientras filmaban reían todo el día: "Vince Vaughn es la persona más divertida con la que haya trabajado", insiste.
En las aproximadamente dos docenas de películas que Witherspoon lleva rodadas a sus 32 años, la actriz ha mostrado una considerable versatilidad: pudo ser la manipuladora candidata a presidenta de un grupo estudiantil en la ácida La elección (1999) de Alexander Payne, y la rubia nada tonta que con toda su aparente tilinguería lograba entrar (y recibirse) en la exclusiva Facultad de Derecho de Harvard en Legalmente rubia (2001). Pero su registro abarca también a la intrigante Becky Sharp en Vanidad (2004, sobre clásica novela La feria de las vanidades de William M. Thackeray) y a June Carter Cash, la esposa de Johnny Cash (Joaquin Phoenix) en Johnny y June (2005) de James Mangold. Más cerca se la vio, también en un papel dramático, en El sospechoso (2007) de Gavin Hood, donde era una esposa cuyo marido, nacido en Medio Oriente, era arrestado ilegalmente y torturado en un operativo de la "guerra contra el terrorismo".
Witherspoon decidió nombrar Type A Films (Películas de Tipo A) a su empresa de producción, y el director Gordon afirma que la elección es muy adecuada. En su opinión, Reese es realmente una mujer de Tipo A, y que mida un metro cincuenta y ocho es solamente un accidente. Gordon sostiene que la actriz es "una dama muy inteligente, divertida y con muy buenas ideas".
MUJERES. Con su costado de "flor de acero" sureña, Reese se define a sí misma como "una feminista" y una defensora de los derechos de la mujer. "Siempre he sido defensora de la mujer en las películas", afirma. "Si voy a andar por ahí mostrando una imagen, necesito saber que es importante y que no estoy proyectando cosas negativas, a menos que sea para abrirle los ojos a la gente".
Reese ha explicado que desarrolló esa perspectiva en la exclusiva preparatoria para mujeres de Harpeth Hall, en Nashville. Allí se estudiaba mucha literatura de mujeres, y había programas "para llevar a las chicas al mundo, para que vieran que podían tener empleos mejor pagados y con más poder".
Sin embargo, su prioridad ha sido siempre la actuación. Tuvo un tío abuelo que fue actor de teatro en Nueva York, y su abuelo fue cantante. A los siete años, ella decidió probar con la actuación. Empezó haciendo modelaje y comerciales, y a los 14 años participó en un `casting` para The Man in the Moon (1991) de Robert Mulligan. Esperaba ser contratada como extra y le dieron un papel principal. Fue el principio de una carrera que interrumpió durante un tiempo para ir a la Universidad de Stanford, pero volvió para actuar en Crepúsculo (1998) junto a Paul Newman. Desde entonces no ha parado, y su lema ha sido: "Te van a decir que es demasiado difícil. Y entonces digo: ¿Ah, sí? Ya les demostraré". Y sin duda saca afuera el mentón al decir esas cosas.
Voz de la mujer gigante
En los próximos meses, Reese Witherspoon va a estar realmente ocupada. En el mes de marzo próximo pondrá la voz de una superheroína en la película animada en 3D "Monsters vs. Aliens". La idea de la película es que todos los personajes de las películas de serie B de los años cincuenta se encuentran atrapados en una prisión secreta del gobierno, pero tienen que ser liberados cuando se produce una invasión de extraterrestres que pretenden destruir a la humanidad. Los monstruos deberán enfrentar a los invasores en una batalla decisiva. Witherspoon doblará la voz de la Mujer de Quince Metros, dama gigante que generaba varias catástrofes y que fuera encarnada por la inolvidable Allison Hayes, la prematuramente desaparecida (por leucemia) Reina de la Clase B, en "Attack of the 50 Foot Woman" (1958) de Nathan Juran.
A continuación, Reese protagonizará el nuevo film del director Cameron Crowe, que aún no tiene título.
Tres rostros de la rubia
La elección
1999
Un ácido vistazo a los entretelones de una elección de representantes estudiantiles en una High School norteamericana. Witherspoon es la hábil trepadora capaz de cualquier cosa (incluso arruinar la vida de su profesor Matthew Broderick) en esta comedia con puntas críticas del independiente Alexander Payne.
Legalmente rubia
2001
Tal vez la actuación arquetípica de Reese: la "rubia tonta" que persigue a su tránsfuga ex-novio a la Universidad de Harvard, se recibe de abogada antes que él y demuestra en la práctica ser una "águila legal". La composición deliciosamente cursi de Wi-therspoon en el papel protagónico es un triunfo personal.
Johnny y June
2005
No solamente se tiñó el cabello de negro. También tuvo que transformarse interiormente, encontrando en sí misma otras oscuridades dramáticas para volcarlas en el papel de June Carter Cash, la mujer de Johnny Cash, y lograr una interpretación consagratoria que la Academia galardonó con un Oscar.
La fama molesta
La fama no será puro cuento, pero a veces crea problemas. Eso es lo que siente, al menos, Reese Witherspoon, según se lo ha contado a uno de los periodistas de Parade.
Uno de esos problemas es, según ella, que la separa de la gente. Para quien la conoce por vez primera, sostiene, resulta imposible despegarse de todo lo que sabe o cree saber de ella antes de haber sido presentados. Hay una barrera a atravesar.