Invitados importantes, homenajes, películas valiosas. Están pasando cosas en el Festival de Cine de San Sebastián, que se lleva a cabo estos días en ese balneario del Cantábrico.
Uno de los títulos más llamativos del festival ha sido Kiseki/I wish del japonés Hirokazu Kore-eda, sobre dos hermanos que viven separados, uno con su padre y otro con su madre y sus abuelos. El mayor, Koichi (interpretado por el joven Koki Maeda, de 12 años), desea a toda costa volver a reunirse con su hermano pequeño y por extensión reunir a la familia.
"Mis padres no se divorciaron, pero se llevaban mal, por lo que entiendo el sentimiento de los niños con padres separados o que se llevan fatal", explicó el cineasta.
Por su parte la directora, actriz y guionista francesa Julie Delpy cosechó grandes aplausos este martes con su película Le Skylab, un pequeño retrato de familia presentado en la sección oficial a concurso. La película, que ya suena para algún premio (quizás el de mejor guión), retrata la reunión de una familia para el cumpleaños de la abuela en 1979, abordando en clave de comedia las relaciones entre sus miembros.
"La película es como un recuerdo, un momento, describe un momento en la vida de esa gente", explicó la directora, quien también actúa en su film. "Para mí la familia es muy importante, tengo un gran amor por mi familia a pesar de sus disparidades. La película es autobiográfica, pero también tiene cosas de ficción. La idea era hacer el film de manera que no hubiera barreras entre el público y la pantalla, que el público tenga la impresión de que está con ellos", añadió Delpy.
Hubo división de opiniones sobre The Deep Blue Sea, la última película del notable cineasta británico Terence Davies (Voces distantes, Del tiempo y la ciudad), protagonizada por Rachel Weisz y Tom Hiddleston, que retrata la historia de una mujer que abandona a su marido, un juez bien posicionado, para irse a vivir con un ex piloto militar en la Inglaterra de los años 50.
La película "es sobre la naturaleza del amor y el meollo de la película es que cada personaje, su marido, ella (la protagonista, interpretada por Weisz) y Freddie, se quieren, pero se quieren de maneras diferentes y no pueden dar al otro lo que quiere", explicó el director de la película".
Fuera de concurso, uno de los puntos fuertes de San Sebastián ha sido la retrospectiva dedicada al fallecido cineasta francés Jacques Demy (Lola, Fiebre, Los paraguas de Cherburgo), presentada por su viuda, la también cineasta Agnès Varda. La veterana realizadora de Cleo de 5 a 7, La felicidad y Las playas de Agnès insistió en que "el cine de autor necesita de los festivales".
"El problema de la distribución existe en todas partes", agregó Varda, añadiendo en que es "lo que impide a las películas circular".
La cineasta, que estuvo acompañada en la rueda de prensa por sus hijos Rosalie Varda-Demy, y Mathieu Demy, que también presenta una película, Americano, en la sección oficial a concurso del festival, agradeció la retrospectiva y el libro que San Sebastián ha dedicado al cine de Demy. Estamos muy agradecidos los tres, por este trabajo hecho con gusto, con amor por el cine de Jacques", dijo Varda.
Otra de las invitadas de lujo de San Sebastián ha sido Glenn Close, quien fue objeto de un homenaje (le fue otorgado el Premio Donostia) por el conjunto de su carrera. Close presentó también en el festival la película Albert Nobbs dirigida por el colombiano Rodrigo García (hijo de García Márquez). En la película, ambientada en Irlanda del siglo XIX, Close interpreta a una mujer que se disfraza de hombre para poder conseguir trabajo en un hotel.
(BASADO EN AGENCIAS)