GUILLERMO ZAPIOLA
Mick Jagger habría deslizado algunas objeciones a "Shine a Light", el documental sobre los Rolling Stones realizado por Martin Scorsese, pero el célebre director norteamericano se encoge de hombros y les resta importancia.
El estreno de Shine a Light había sido anunciado en principio para fines del mes de septiembre, pero finalmente se resolvió postergarlo para abril del año próximo. Entre tanto, Scorsese ha comenzado un cuarto documental musical (luego de El último rock, sobre The Band; luego de No direction here, sobre Bob Dylan; luego de Shine a Light). Su nuevo trabajo se centra en el fallecido Beatle George Harrison.
Todavía a fines de julio la empresa canadiense IMAX había anunciado una versión en pantalla gigante de Shine a Light para el 21 de septiembre, y Scorsese le dijo entonces al Hollywood Reporter que esto potenciaría la sensación en los espectadores de estar en la primera fila de un recital de los Stones. Sin embargo, hace unos días un portavoz de Paramount informó en Nueva York que la nueva fecha de estreno será abril de 2008, sin dar a conocer motivos para ello. "La película tenía una fecha de estreno vieja y ahora tiene una nueva", se limitó a decir el ejecutivo.
En recientes declaraciones al diario español El Mundo, Scorsese explicó los motivos que lo llevaron a realizar un documental sobre los Stones. Scorsese ha dicho que no hubo un motivo concreto, pero que sentía que tenía "una deuda con la banda inglesa".
"En mi historia personal, hay un lugar importante para su música, que ha influido en muchas de mis películas. No los conocía mucho personalmente. Sólo los vi en concierto unas cuantas veces a lo largo de los últimos años", dijo Scorsese.
El director ha agregado que en los años de formación de los Stones, su música le fue realmente esencial. "Vivía con su música", sostuvo el director, quien alimentó con ella películas como Calles peligrosas, Buenos muchachos y Casino.
Scorsese confiesa estar fascinado por "estos cuatro sesentones que siguen jugando a ser adolescentes", y responde afirmativamente cuando se le pregunta si Mick Jagger lo invitó a integrar su círculo íntimo. Con respecto a las críticas que Jagger habría dirigido a la pe- lícula (al parecer objetó, fundamentalmente, el modelo de escenario), Scorsese no les concede demasiada importancia: "No importa quién es el que pone objeciones y a qué las pone. Lo que importa es el espíritu con el que se hacen las cosas. También yo me quejo siempre. Quejarse forma parte de todo el asunto. Si no me lamento, quiere decir que no me divierto".
Shine a light registra un concierto de los Stones en un pequeño teatro de Nueva York, con la presencia de invitados especiales que van desde Bill Clinton a Christina Aguilera. Un observador entusiasta que ha visto el resultado en privado sostiene que en la película "Scorsese ilumina con su propia visión a la más grande banda de rock de todos los tiempos. Un acercamiento riguroso, deslumbrante, divertido y profundamente humano a los cuatro miembros de los Rolling Stones a lo largo de su pasado y su más enérgico presente. Nunca una película se había acercado más al rock y el musical nunca había adquirido tantos decibeles"
Otro proyecto volverá a unirlos
Es posible que "Shine a Light" no sea la única colaboración cinematográfica entre Martin Scorsese y Mick Jagger, aunque eventuales divergencias artísticas puedan separar a ambos creadores. En las carpetas de Paramount Pictures figura el proyecto titulado The Long Play, una historia sobre el mundo de la música que sería dirigida por Scorsese.
En los corrillos de Hollywood se menciona a Mick Jagger como uno de los probables productores, y a William Monahan, el libretista de Los infiltrados, como posible encargado del guión. Aunque no han trascendido muchos detalles del proyecto y no hay fecha de rodaje, se sabe que la historia sigue a dos amigos a lo largo de cuarenta años (otras fuentes dicen treinta) en el negocio de la música, hasta la irrupción del hip-hop.