Hollywood vuelve a jugarse por la acción con "Los magníficos"

Versión. El film basado en la popular serie se estrena el próximo viernes

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THE NEW YORK TIMES | FRANZ LIDZ

Hace una o dos generaciones, en la simplista serie de televisión "Los magníficos", Bosco Albert Baracus se movía en las fronteras de la civilización como el Sasquatch, medio hombre, medio mito.

Encarnado por Mr. T con un corte de pelo mohicano y suficientes joyas de oro como para comprar Trinidad y Tobago, B.A., era un enloquecido mercenario cuya temperatura estaba a menudo a punto de ebullición. El programa se centraba en las escapadas de B.A. y otros tres integrantes de las Fuerzas Especiales que habían robado el Banco Central de Hanoi cumpliendo órdenes y eran perseguidos por el Ejército. Como suele suceder en esas situaciones, los fugitivos escapaban a Los Angeles, desde donde combatían la injusticia alquilándose como soldados de fortuna. A menudo trabajaban gratis para ayudar a otros perjudicados.

"Baracus era el héroe de mi niñez", declara Quinton Jack- son, un combatiente de artes marciales de 31 años que todavía responde a su sobrenombre de niño, Rampage. "Él decía que sus iniciales (B.A.) querían decir Bad Attitude (Mala Actitud). Yo solía tener también malas actitudes".

Jackson reinterpreta el papel en la versión cinematográfica de cien millones de dólares de Los magníficos. Esta vez., B.A. y sus renegados llevan a cabo misiones encubiertas en Irak, y se involucran en una historia con tantos giros que se necesitan un mapa y una brújula para seguir su curso.

COMPAÑEROS. La nueva Los magníficos es básicamente la historia de cuatro amigos. "Somos una pandilla de tipos raros con ciertas habilidades", dice Liam Neeson, que retoma el papel originalmente encarnado por George Peppard, el coronel John Smith, Hannibal para los amigos. "Juntos tenemos una increíble habilidad para hacernos cargo de despreciables sujetos y material desagradable del que nadie quiere ocuparse". (Completando el cuarteto están Bradley Cooper como el teniente Templeton Peck, alias Face, interpretado por Dirk Benedict en el programa, y Sharlto Copley como el capitán H.M. Murdock, antes encarnado por Dwight Schultz.

La particular habilidad de B.A. son los vehículos, desde camionetas en fuga a un tanque con paracaídas. "B.A. es un gran mecánico que puede arreglar cualquier cosa", dice Jackson. "En la vida real soy incapaz de hacerme un sándwich. Lo únicos que tenemos en común es que somos tipos rudos con un corazón de oro".

El ceño inveteradamente fruncido del B.A. de Mr. T sufre ahora alguna variante. La versión de Jackson tiene siempre una sonrisa en la cara, una combinación entre lo inocente y lo diabólico. En realidad, ¿cómo no sonreír durante la epifanía de su personaje en la prisión, que ocurre tras leer un libro de autoayuda titulado Compasión y perdón? A partir de entonces deja crecer su corte mohawk y se vuelve el Gandhi de su equipo.

"Estoy impresionado por lo que hace Rampage", dice Neeson. "No es grandilocuente. Es simple y auténtico, y lo que sale de sus labios, te lo crees". Jackson tiene mucho de lo que el crítico Kenneth Tynan dice que es esencial en una gran actuación: la habilidad de comunicar un sentido de peligro. "Con Rampage ese peligro es legítimo", agrega Tom Rothman, ejecutivo de Fox Filmed Entertainment, el estudio detrás de Los magníficos. "Él ha vivido lo que muchos actores fingen".

Hasta el momento, Jackson ha estado confinado mayormente al Octágono, el ring que reúne a los combatientes de artes marciales del Campeonato de Lucha Definitiva. Una vez condenado por el senador John McCain como "pelea de gallos humanos", mezcla artes marciales y lucha libre, permitiendo una amplia variedad de estilos de combate, incluyendo boxeo, `kickboxing` y jiu-jitsu brasileño.

Mr. T solía decir que cuando estaba creciendo en un proyecto edilicio en el lado sur de Chicago, su familia era tan pobre que ni siquiera podía prestarle atención. Jackson creció en un sombrío barrio del sur de Memphis, donde los traficantes de drogan operaban abiertamente.

A los ocho años se hizo amigo de un delincuente que lo convirtió en su ayudante. Se sentaba en una esquina con una valija llena de `crack`. Si aparecía un policía, tiraba la valija. "Incluso entonces conocía la ley", dice. "Si el paquete de `crack` estaba a más de cinco metros detrás de mí, no podían atraparme".

PROBLEMAS. Desde entonces lo atraparon dos veces. Cuando estaba en el equipo de lucha de un colegio en el norte de California, fue acusado de golpear a un compañero de equipo que le pegó en la cara con un teléfono (Jackson, que fue condenado a libertad condicional, afirma que la pelea empezó cuando él criticó al otro por insultar a su propia madre por el teléfono).

Dos años más tarde, fue arrestado cerca de su casa en Irvine, California, tras estrellar su camioneta contra tres vehículos y errarle por poco a varios peatones y ciclistas. Ahora dice que estaba deprimido, falto de sueño, y no había consumido otra cosa que bebidas energizantes durante cuatro días.

"No me veo haciendo ninguna locura como esa ahora", anunció el pasado mes de enero, tras ser sentenciado a tres años de libertad condicional por conducción imprudente. "Quiero que me vean como un modelo positivo".

Especialmente, dice, por sus cuatro hijos. Dos de los muchachos tienen como segundo nombre Rampage. Su hija, Naname, lo cambió por Page. "Fue un compromiso con su madre", explica, más o menos, Jackson. "No quería que yo la llamara Rampagea".

Físico moldeado en el yunque de los dioses

El golpe típico de Quinton Jackson al cuerpo, definido como el más duro de todos los deportes profesionales por el programa de televisión Ciencia de los deportes de la cadena National Geographic, usualmente logra el efecto buscado, Sin duda es bastante terrorífico contemplar a un hombre del tamaño de un quiosco de tabaco que se le viene a uno encima. "Las manos de Rampage son enormes y tienen mucha fuerza", dice Cooper. "Hay algo de la mitología griega en ellas".

Todo el cuerpo de Jackson parece haber sido efectivamente fabricado en el yunque de los dioses del Olimpo. Su torso está atravesado por venas gruesas como una cuerda, sus bíceps lucen como pomelos gigantescos.

Jackson, que es un ex-campeón de peso liviano de Lucha Definitiva, no resulta solamente grande, sino que está impresionantemente decorado. El tatuaje en su brazo derecho dice "Rampage, soldado de Dios de la calle". La pantera tatuada en el brazo izquierdo disimula una figura más pequeña que se grabó cuando tenía quince años. "Lo tapé porque las letras eran desparejas y mi nombre estaba mal escrito", dice ahora. "Era embarazoso aparecer en televisión con eso".

Vínculo a través de África

Quinton Jackson pro- nuncia su diálogo tan cuidadosamente como propina sus golpes en el ring. El primer día de rodaje de Los magníficos se dirigió a su colega de elenco Sharlto Copley, nativo de Johannesburgo, y le dijo: "¿Tú eres de Sudáfrica, no?"

Copley reconoce que el asunto lo puso un poco nervioso. "Pensé: soy un sudafricano blanco, y esta conversación está tomando un rumbo político que no me gusta", comenta. Se dispuso a decirle a Rampage que su mejor amigo sudafricano era negro y gay, pero él no le dio tiempo, y le sugirió que se hiciera ciudadano norteamericano.

La idea tomó de sorpresa a Copley, que quiso saber el motivo. Jackson respondió: "Porque así seríamos los únicos dos afroamericanos de la película".

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