AGENCIAS
Los dos galanes más cotizados de Hollywood fueron los protagonistas indiscutidos del arranque del Festival de Cine de Venecia. Su presencia allí acaparó la atención y despertó reacciones encontradas.
Mientras unos cronistas consideraron que la conferencia de prensa de Pitt y Clooney fue una muestra de su mal humor, otros leyeron exactamente lo contrario, en base a las mismas respuestas de los divos. Ambos actores se hicieron presentes en la Mostra para presentar su última película: Burn after reading, dirigida por los hermanos Joel y Ethan Coen. El film abrió ayer el Festival de Venecia
Para el cronista de la agencia Ansa, ambos se presentaron en la conferencia de prensa inaugural de buen humor y dispuestos a no tomarse en serio las preguntas de la prensa internacional. Para Clooney, el humor es un recurso habitual a la hora de enfrentar las insistentes preguntas sobre su estado civil. Mientras él apareció sin la barba que luce en el film, Brad Pitt, se presentó tocado con un sombrero panamá. Junto a ellos estuvieron las actrices Frances McDormand y Tilda Swinton además de los hermanos Joel y Ethan Cohen.
"Los mellizos están bien, el año que viene encargaremos otros dos", dijo Pitt, en una de las típicas respuestas del Festival, a la que se sumó Clooney con su "hoy me caso y seré padre". La prensa que los escuchaba se mostró ansiosa por conocer sobre su vida privada.
El tono se repitió cuando los Coen declararon que el guión fue pensado "exclusivamente para adivinar en cuáles papeles encajarían los actores que queríamos contratar".
"No veo por qué cuando Joel y Ethan crean un personaje de idiota piensan en mí para encarnarlo", se quejó Clooney, mientras Pitt aseguró que "cuando los Coen me llamaron por primera vez a trabajar con ellos acepté enseguida y sólo leyendo el guión me di cuenta de que pensaron en mí como alguien capaz de encarnar la estupidez humana. Pero era ya tarde para echarse atrás".
Los actores revelaron que no hubo nada de improvisación en la filmación: "El guión era muy bueno, con diálogos graciosos e inteligentes y situaciones desopilantes que no precisaban ser arruinados por iniciativa nuestra", dijo Swinton, en tanto McDormand agregó que "apenas nos hubiésemos apartado del guión se paraba la filmación". Los hermanos, que se reparten los papeles de director y guionista y comparten los de productor y montajista (esto último bajo el pseudónimo de Roderick Jaynes), aseguran que "la idiotez no es necesariamente algo negativo, dado que es patrimonio de buena parte de la humanidad".
Los Coen tuvieron palabras de elogio para el director de fotografía mexicano Emmanuel Lubetzki: "Nos lo recomendó Alfonso Cuarón cuando nos quedamos sin nuestro iluminador de confianza, Roger Deakins, ocupado con el film de Sam Mendes Revolutionary Road. Fue muy interesante y divertido trabajar con Chivo, como lo llaman los amigos".
Sin embargo, los Coen se declaran resignados a una eventual recepción crítica negativa de su nueva película: "Después de los tres Oscar de Sin lugar para los débiles los críticos no estarán más de nuestra parte y no nos perdonarán ningún defecto", dijeron a coro.
FIESTAS Y GALAS. Pero la muestra también tiene espacio para actividades extra cinematográficas y galas especiales. Clooney y Pitt presidieron el martes por la noche una cena en beneficio de las víctimas de Darfur, de las que se ocupa la fundación que ellos crearon, "Not On Our Watch", en la que se reunieron nada menos que dos millones de euros. Además de la fiesta de inauguración de esta noche asistirán a la exclusiva que se ofrecerá hoy en honor del diseñador Valentino en el museo de Peggy Guggenheim. Y confirmando el buen humor y la camaradería que marcó la filmación, Clooney recordó que él y Pitt casi no tuvieron escenas juntos "pero igual logramos divertirnos".
"Estoy muy contento de estar aquí y no lamento para nada haber abandonado la Convención de Denver, donde los verdaderos protagonistas son los políticos mientras aquí los reflectores apuntan a nosotros", concluyó Clooney con tono irónico. Tras sus compromisos y para descansar, volverá a su casa en el lago de Como, al Norte de Italia.
Entretanto Pitt correrá a la suya del Sur de Francia, donde lo esperan Angelina Jolie y sus nuevos dos mellizos, mientras Swinton se volverá a su ventosa Escocia.
La moda presente
Fuertes expectativas suscita la llegada a Venecia de sofisticadas modelos para participar en el documental sobre el célebre sastre italiano, Valentino, quien se jubiló a los 75 años en enero. Para la presentación de hoy del documental Valentino: el último emperador, un grupo de modelos exclusivas, que han sido a lo largo de 45 años de actividad sus musas, desfilará por el tapete rojo frente al Palacio del Cine. Fue realizado por un periodista de Vanity Fair.
Oliveira y Martel, dos invitados de lujo
El cineasta Manoel de Oliveira cumplirá 100 años el 11 de diciembre, y es el más viejo del séptimo arte. Ayer presentó un avance de la última película que presentará en Cannes en mayo de 2009. Después de la lección de arte, da una de vida: "El futuro es una incógnita, el pasado un desastre y el momento actual da más miedo que el pasado. No me gusta que se hable de público de cine. Cada espectador es una persona diferente".
Una lacónica Lucrecia Martel, directora argentina multipremiada en festivales y muy querida en Italia, se presentó con el resto del jurado presidido por el cineasta alemán Wim Wenders. "Como espectadora espero ser subyugada por las 21 películas del concurso, mientras como jurado me gustará afrontar puntos de vista que podrán muy bien diferir de los míos", declaró y agregó que está trabajando en su guión de "El eternauta".