Hugo García Robles
Los instrumentos suelen reunirse en familias que, por su registro, van del grave al agudo. Así pasa con los arcos, que se ubican desde el contrabajo al violín, pasando por los chelos y las violas.
En este panorama se incluye el saxófono, (saxofón debe considerarse un galicismo) creado por Adolphe Sax. Nacido en 1814 en Bélgica y muerto en 1894 en París, Sax era hijo de un constructor de instrumentos. Estudió flauta y clarinete en el Conservatorio de Bruselas, instalándose en París en 1842. Lo hizo en condiciones precarias, sin mayores recursos, porque su padre había quebrado. Llevó consigo el nuevo instrumento de su invención, que concitó el interés de varios compositores de ese momento en la capital de Francia. El saxófono atrajo a Auber, Halevy y, sobre todo a Berlioz, que sabemos fue un adalid de la instrumentación.
El empleo del saxo o mejor dicho de los saxos en el jazz es notorio y muchos de sus ejecutantes fueron virtuosos como Coleman Hawkins, Lester Young o Gerry Mulligan. Al mismo tiempo, su empleo en la música de los grandes maestros es remarcable. En este sentido pueden mencionarse los nombres de Bizet, Saint-Saëns, Hindemith y a Ricardo Strauss que en su "Sinfonía Doméstica" utiliza un cuarteto de saxófonos. Precisamente en Uruguay merece señalarse la existencia de "Saxofones por cuatro", conjunto nacido de la Orquesta Municipal de Canelones. Este grupo hizo su debut el 19 de mayo de 2002 con el nombre de Cuarteto Experimental de Saxofones, en la Iglesia de Las Piedras Poco después cambió la denominación por el de "Saxofones por cuatro" que lleva en la actualidad. Integrado por Alejandro Genta en saxo barítono, Ricardo Figueira en tenor, Edgardo Falero y Gustavo Villalba, ambos en alto y soprano.
Han actuado en distintos escenarios, desde el Festival de Jazz de Mar del Plata en el 2003 hasta salas de Montevideo como la "Nelly Goitiño" o "El Galpón". Su repertorio transita por los clásicos del jazz como Ellington, Glenn Miller, Charlie Parker o Gershwin pero no esquiva sorprendentes versiones de tangos de Piazzolla, Julián Plaza o Agustín Bardi. La musicalidad de los intérpretes como la versatilidad de los saxos permite una experiencia sonora de alto nivel.