CARLOS REYES
El viernes se estrena un gran texto del Siglo de Oro, que llega a escena con un elenco juvenil dirigido por Elena Zuasti. Con el estreno, la Alianza Uruguay - Estados Unidos, inaugura una promoción, con entradas rebajadas para los jóvenes.
"A mí toda la vida me gustó trabajar con los actores jóvenes, porque se lanzan a crear, no tienen miedo a quedar mal, tienen como una insolencia en su creación que es fantástica", relató Zuasti a El País. "Eso luego hay que trabajarlo, pero siempre es mejor que trabajar con los consagrados, que son más rígidos y no tienen ganas de aprender".
Desde esa posición, Zuasti llevó adelante un taller de teatro en verso, del que surgió el elenco para esta obra, con alumnos de la EMAD, de la IAM, la Italia Fausta, además de artistas de cierta trayectoria, como Alejandro Martínez. Ese grupo tiene en sus manos hacer Casa con dos puertas mala es de guardar, de Pedro Calderón de la Barca, un clásico del teatro español que fue adaptado para hacerlo más accesible al gran público.
"Del original -sigue la directora- respetamos el verso, porque de lo contrario perdíamos una parte fundamental de la belleza de la obra. Pero la versión acortó el original, porque para el público de hoy quizá sea demasiado extensa. Entonces, mantuvimos la melodía del verso pero le dimos una fórmula actual, o sea que los actores se comportan como la gente de hoy".
Consultada sobre qué fue lo más difícil durante los ensayos, Zuasti comenta: "La música del verso la agarraron enseguida, como quien entona una canción. Pero lo más arduo fue la comprensión del texto. Con todo, buscamos con esta versión aclarar bastante el texto, y los propios actores (con mímica, con las acciones) explican muy bien al espectador lo que están haciendo. Porque en textos como estos del siglo XVII, se corre el riesgo de que el espectador se pierda y se sienta ajeno. Es que hace 30 años el público estaba más acostumbrado a este tipo de obras".
Zuasti trabajó al inicio de su carrera junto a José Estruch y Margarita Xirgu, dos expertos en la interpretación del verso clásico: "Estruch enseñaba que había que rescatar la belleza del texto, y por otro, la osadía y la energía con que había que representarlo. Porque los clásicos son un mensaje de perfección".
Considerada una obra maestra de la comedia barroca, Casa con dos puertas... juega con malentendidos, rumores y amores de un grupo de personajes que luchan por ser felices en la sociedad del siglo XVII. El argumento gira en torno a Marcela, Laura, Lisardo y Don Félix, cuatro personajes que encarnan dos historias cargadas de reveses, que son dinamizadas a través de un ágil juego escénico.
El elenco lo integran Josefina Trías, Tania Feurich, Rafael Beltrán, Alejandro Martínez, Alexis Savia, Carlos Schulkin, Stefanie Neukirch y Magdalena Long. El vestuario, de Diego Aguirregaray, jugó con elementos de distintas épocas, en el entorno metálico que le da la escenografía de Álvaro Bonaglia. La obra cuenta con música de Carlos García y la iluminación de Sebastián Marrero.
Casa con dos puertas... se estrena este viernes, y luego quedará en cartel los viernes y sábados a las 21.30 hs y los domingos a las 19.30 hs, con localidades a $ 120 (los viernes) y $ 170 (fines de semana).
Con este estreno, la Alianza Uruguay-Estados Unidos (Paraguay 1217, tel. 9081953) lanza una promoción para jóvenes espectadores, por medio de la cual los chicos menores de 25 años pagarán solamente $ 100 para las obras de la Sala 2.
Recuerdo de juventud
"Cuando entré a la Comedia Nacional -cuenta Zuasti- tenía 20 años y me dieron el papel de el ama en Bodas de sangre, donde Margarita Xirgu hacía La Madre. Era un disparate, porque yo era demasiado joven para el papel, y un crítico, con toda razón del mundo, lo dijo. Y me acuerdo que Margarita me llamó a su camarín y me preguntó qué pensaba, y cuando yo le comenté me dijo: `no te preocupes, eso se pasa tan pronto`."