Las Evitas suelen ser mujeres formidables (Patti LuPone, Maddona, Elaine Paige), de modo que Elena Roger, la actriz argentina que la interpreta en la versión que llega a Broadway el 5 de abril sorprende a primera vista.
Dramáticamente colapsada en el suelo durante un ensayo (no teman, es una de las partes en el libreto en las que Evita no se está sintiendo bien), Roger, de poco más de un metro cincuenta de estatura y cuarenta y cinco kilos de peso, parece menos una actriz que un montón de trapos. En Londres, donde encarnó a Eva Perón en la puesta en escena de Evita que la convirtió en una sensación, los comentarios sobre su tamaño se esparcieron a través de las noticias: "Hombros delgados como una barra de jabón de hotel", "una niña semisalvaje de un metro y medio de estatura", "incurablemente delgada".
Entonces uno ve a Roger vestida para un ensayo en el teatro Marquis, en un número con la estrella pop Ricky Martin, que interpreta a su ácido crítico Che, y Michael Cerveris como su marido Juan Perón. Evita está apelando a su sexualidad para abrirse camino en la sociedad argentina, y Roger parece haber crecido noventa centímetros. Tal vez su voz no tenga la fuerza de la de LuPone, quien creó originalmente al personaje en Broadway, pero es rica y poderosa, con un profundo acento castellano. También ha sido bailarina profesional de tango. Un movimiento de su pierna, una pasada, y se resumen cuatro décadas de conflicto argentino.
"Me siento muy conectada con la historia", dice.
Eso no tiene que ver solamente con las historias que Roger ha leído, o con la película nunca distribuida que encontró de la época en la que Eva era actriz ("Era muy buena", afirma), sino con todo lo que absorbido sobre Eva Perón simplemente por ser argentina. Recuerda a una tía que ocultó un busto de Evita cuando Perón tuvo que exiliarse, y que colocó en el salón comedor a su regreso; o las discusiones familiares que duran todavía, décadas después de la muerte de Evita, acerca de si los esposos Perón fueron buenos o malos para la Argentina.
VÍNCULOS. Cerveris cree captar la conexión a través de una canción.
"Lo que más me conmueve es la autenticidad, la sinceridad y la veracidad de su voz", dice, "una calidad tonal que le debe menos a Broadway que al canto folclórico argentino y a la tradición del tango en la que ha nacido".
Evita, con música de Andrew Lloyd Webber y letras de Tim Rice, no se había hecho en Broadway desde 1979. Las nuevas versiones de Nueva York y Londres, dirigidas por Michael Grandage y coreografiadas por Rob Ashford, introducen algunos cambios. Che, encarnado por Mandy Patinkin como Che el revolucionario, puede ser Che el Cualquiera, tal como el personaje fue pensado al principio, dice el actual equipo creativo. La canción ganadora del Oscar You Must Love Me, escrita para la película de 1996 protagonizada por Madonna, ha sido incorporada al espectáculo. Y Grandage dice que el baile es un elemento más importante.
Al colocar a Roger en el papel titular del musical de once millones de dólares (Christina DeCicco interpretará al personaje en las matiné), los productores están asumiendo un riesgo en Broadway (donde el estrellato importa), lo cual puede explicar el mayor cambio entre Londres y Nueva York: el agregado de Martin, que llega con una sólida base de fans.
Si se siente presionada, Roger no lo demuestra. Cálida y traviesa, esta actriz de 39 años es del tipo de las que recibe a un desconocido con un abrazo. En su camerino es otra actriz vegetariana que toma una ensalada como desayuno, Pero en Buenos Aires es una estrella del cine y el teatro que vive con el actor de cine y televisión Mariano Torre. Es también una estrella en Londres, donde luego de Evita siguió interpretando protagónicos en las producciones de Donmar Warehouse de Piaf y Passion.
Roger, cuyo padre fue un comerciante en caucho y su madre un ama de casa, creció en Buenos Aires. Es la menor de tres niños. Estudió danza desde los ocho años, y canto desde los doce. Aunque un director le dijo que era demasiado baja para ser una actriz protagónica, trabajó exitosamente, a veces en espectáculos extranjeros como La bella y la bestia, Fiebre de sábado por la noche, y Los miserables, donde interpretó a Fantine, el rol interpretado por LuPone en Londres y Nueva York.
La crisis económica argentina del 2001 tuvo un efecto personal sobre Roger. Su padre sufrió un ataque como consecuencia del estrés.
"Fue el fin de todo", dice Roger. "Tiene paralizada la mitad del cuerpo, no puede caminar, estuvo 45 días en coma". Entiende lo que se le dice, pero no puede hablar.
AVENTURA. La crisis financiera clausuró también algunos de sus proyectos teatrales. Roger consiguió trabajo en telenovelas, ofreció un concierto y realizó una gira de tres meses por Europa con una compañía de tango. En octubre de 2005, una amiga argentina, Ana Moll, que estaba trabajando en Londres para el Really Useful Group de Lloyd Webber, supo que planeaban reponer Evita y recomendó a Roger.
"Quedó claro desde el principio de que podía cantar", dice Rice. "La principal preocupación fue cómo se manejaría en inglés".
Decidida a obtener el papel, Roger trabajó con un amigo bilingüe su pronunciación inglesa. Cuando le pidieron que volviera, Lloyd Webber estaba ahí.
"Fue muy emocionante", dice Roger. "Cuando cantaba What`s New, Buenos Aires?", agrega, realmente conocía los lugares. "Río de la Plata, Florida, Corrientes. Trabajé mucho en Corrientes, la calle de los teatros. Quería que se viera en mis ojos: Vean, conozco estas calles.
Cuando cantó Don`t cry for me, Argentina en su última prueba, Roger lloró.
"Estábamos en la casa de Andrew Lloyd Webber en Londres", dice. "Ana vino conmigo porque mi inglés no es muy bueno. Canté todas las grandes canciones para el productor y Tim Rice, y fue grande que el pianista no tuviera la música de You must love me". Webber la tocó.
"Yo pensé: `Mi Dios, vengo de Argentina, ¿qué estoy haciendo aquí? Y Webber toca para que yo cante. La vida es sorprendente`. Las ventana estaba abierta, seguí cantando, y la cortina se movía así".
Roger hace ondear su mano, como invocando un fantasma revoloteando.
"Yo dije: `Ana, siento que ella está aquí`".
Polémica argentina que todavía perdura
Aunque Roger nació dos décadas después de la muerte de Eva Perón, las discusiones sobre el legado de los Perón persistieron en su familia. Sus abuelos paternos, que vinieron de la Patagonia, eran peronistas. Su abuelo trabajó en el correo y vio los juguetes que el gobierno enviaba a los niños cada Navidad: también pudo construir su casa gracias a la ayuda gubernamental.
El abuelo materno de Roger, que abandonó Italia en 1925 huyendo de los "camisas negras" de Mussolini, tenía una visión más oscura. Su hija, la madre de Roger, estaba convencida de que los Perón eran los responsables de la bancarrota de la Argentina. Ella le contó a Elena que iba a un campo atlético dirigido por Perón tras la muerte de Eva. La predilección de Perón por las mujeres jóvenes era tan conocida, que ella se negaba a comer. Temía que le pusieran alguna droga en la comida.
Entender sin tratar de juzgar
Elena Roger investigó bastante durante su preparación para el papel de Eva Perón, y reconoce que su búsqueda la ha llevado a simpatizar con el personaje. Los Perón mejoraron la vida de los trabajadores y le dieron el voto a la mujer. Hubiera sido difícil para ella si no le hubiera gustado elpapel que tenía que interpretar.
"Lo que trato es de comprender", dice, "no de juzgar".
Sigue teniendo más problemas con la imagen de Perón. Persiste el recuerdo de su madre, y la idea del personaje acosando jovencitas y aprovechándose de ellas.