CARLOS REYES
En el marco del 5º Festival de Cine de Montevideo llegó la gran actriz argentina Graciela Borges para presentar la película Las manos, un trabajo que aborda un tema poco transitado, y que cuenta con un equipo de primera. Dirigida por Alejandro Doria, se trata de la historia del Padre Mario Pantaleo, un sanador que edificó una importante obra de caridad en la localidad de González Catán y que permite al actor Jorge Marrale realizar un papel que ha sido muy elogiado por la crítica. La película se exhibirá en el festival y a partir del viernes próximo quedará incorporada a la cartelera local.
-Sabés que estoy tan cansada, porque vengo de una gripe virósica, de casi dos meses que no me curo. Voy a empezar ahora con medicina antroposófica, que me dicen que es buena, o sea que estoy liquidada en estos días. No tengo ni ojos, ni cara, parezco un conejo, fui a la peluquería y se me cayeron los rulos. Todo mal. Pero cuando llego a Montevideo siempre hay algo que está todo bien.
-¿Qué le gusta de Montevideo?
-El otro día en La Nación me preguntaron en qué ciudad viviría si no viviera en Buenos Aires, y no tardé un instante en contestar `Montevideo`. Me parece impresionante pensar que mi madre vivió acá. Ella alquiló una casa en Pocitos, mucho antes de nacer yo, así que imaginate, te estoy hablando de la prehistoria. De Montevideo me gusta la hondura de la gente, el tiempo que se toman, el modo de hablar, de pensar. Me dan mucha alegría algunos lugares, como los viejos restoranes que han arreglado en lugares que eran almacenes.
-Cuéntenos de "Las manos". ¿Cómo nace?
-Esta historia comenzó un día que estábamos comiendo en un restorán con los productores y me comentaron que tenían un libro sobre el Padre Pantaleo, que quizá en Uruguay no sea tan conocido, pero en Argentina es muy popular, por haber sido el más grande sanador que hubo en mi país. La idea de participar en una película sobre él me entusiasmó, aunque pensé que no era un filme fácil de hacer. Ellos me preguntaron quién la podría dirigir, y yo les propuse que llamáramos a Doria, aunque sabía que hacía mucho que no quería filmar, y que tampoco estaba haciendo televisión.
-¿Por qué pensó en él?
-Tenía que ser un director que tuviera gran humanidad, y que al mismo tiempo no cayera en golpes bajos, porque el tema de un sanador se podría prestar para eso. El hecho es que lo llamé al celular, en ese momento, y cuando le expliqué el tema me dijo `puede ser`. Y yo pensé `Es algo`.
-Su personaje existió.
-Claro, Perla es un personaje de la vida real, que llega con un cáncer terminal a ver al Padre Mario, y él la sanó definitivamente. Y ella sintió que su lugar en el mundo estaba al lado de él, y dejó todo, de una manera muy misteriosa, para seguirlo. Y se forma una relación de profundo servicio. Pero en general, la gente que sigue a maestros espirituales no son ni muy complacientes, ni muy simpáticos. Están abocados simplemente a eso. Por eso es un personaje muy misterioso.
-¿Qué lugar ocupa la fe en su vida personal?
-Enorme. Yo tengo fe (pero no como Palito Ortega) en casi todas las cosas de la vida. En mí misma, en mi emocionalidad, en la gente que me acompaña, en que si uno mira con amor a alguien eso vuelve, en que la gente cambia.
-¿Y en la Argentina?
-Siempre, a pesar de las sudestadas y los contratiempos. Es un país milagro, y con un pueblo que desde fuera parece pretencioso y jactancioso, pero que somos mejores de lo que se ve.
-¿Cómo imagina el próximo paso de su carrera?
-Tengo la sospecha de que no voy a hacer mucho más cine. Esto no quiere decir desaparecer. Me gustaría hacer la dirección de actores de alguna película, o algo en radio. Se me hace muy difícil elegir ya temas para actuar como actriz, aunque estoy muy contenta y agradecida a la vida. El universo siempre me asiste.
-También la meditación ocupa un lugar importante en su vida.
-Ahora estoy haciendo técnicas isha, que está haciendo una australiana que justamente se radicó en Uruguay. Son técnicas antiestrés. Creo que si no hubieran esas cosas de educación espiritual ya me hubiera ido al diablo, porque soy muy emocional. Esto me da un equilibrio entre el corazón y la cabeza. Dicho así suena cursi, pero es profundo.
-¿Cuál fue su papel más querido?
-Me gustó mucho hacer Funes, porque era una pianista. Me gustó ser música, incluso tomé clases con Virgilio Expósito, el de Naranjo en flor. Tanto que una noche me desperté con una mano hinchada y pensé inmediatamente `Hay Dios mío, no sé si voy a poder seguir tocando piano`. Tan metida estaba en el personaje que llegué a convencerme de ser pianista. También encuentro cosas que he amado mucho en Pobre mariposa. Y en La ciénaga: me interesó hacer ese personaje que es alcohólica.
-¿Cómo ve la televisión de su país?
-Estoy muy preocupada, porque tengo muchos amigos muy queridos, espléndidos actores, que hacen televisión. Y la televisión es un arma de doble filo, porque están tan pendientes de lo que pasa afuera (el rating, la promoción) que se están volviendo locos, a veces salvando letras imposibles. Y hay una frase de los chinos que dice: `El hombre que se detiene, camina`.
Tres grandes segun una estrella de cine
HOMERO ALSINA THEVENET
"Yo era muy amiga de Homero Alsina Thevenet, y cuando hablaba con él, aunque no estuviera de acuerdo con lo que decía, él siempre tenía argumentos de peso. Porque un cronista tiene que ser como un científico, como un investigador".
CHINA ZORRILLA
"China, quiero decirlo, es un personaje que para mi, en mi vida personal, y para los argentinos en general, resulta maravilloso. Hemos compartido mucha vida, es alguien que nos enseña mucho. Además, es una entusiasta de todo lo bueno".
JORGE POLACO
"Creo que con la censura de Kindergarten quisieron parar a Polaco, y de algún extraño modo lo lograron. Porque él quedó asustado, y en las películas que hizo después no pudo hacer lo que su corazón le indicaba. Algo les molestó en él, y lo pararon".
Un actor, un pais y un problema
MARRALE. "Yo había trabajado con él en una obra de televisión, y era un encanto, muy buen actor, que decía su letra, pero no había tenido una relación ni buena ni mala. Y ahora, creo que es un actor que elegiría siempre para trabajar con él. Es estupendo".
URUGUAY. "He venido a Punta del Este desde los 12 años, o sea que adoro a los uruguayos, porque me he criado con ellos. Y es verdad lo que decía Atahualpa Yupanqui, somos lo mismo en otro cuero".
PAPELERAS. "Estoy muy preocupada con esto de las papeleras, porque no quiero para nada un enfrentamiento entre hermanos. Por eso, cuando Darín me dijo que estaban juntando firmas y que iban a venir para acá, yo le dije que contaran totalmente conmigo. Porque nosotros los queremos mucho y no queremos que nada enturbie nuestra relación cultural".