El último adiós a Lágrima Ríos

Luto. La cantante de candombe y tango falleció con 82 años, reconocida en Medio Mundo

Nacida como Lida Melba Benavídez Tabárez pero más conocida por su nombre artístico, Lágrima Ríos se despidió anteayer definitivamente de la canción a los 82 años. La pérdida es del tango, el candombe y la música uruguaya toda.

"Yo comencé cantando folklore. Zambas, galopas... Tenía unos vecinos paraguayos que me pasaban galopas y rancheras. Entré en el tango sin querer", decía hace menos de un año Lágrima Ríos, en una entrevista para el diario argentino Clarín.

El interés del matutino porteño por la historia de la cantante había surgido gracias a la participación de Ríos en el proyecto Café De Los Maestros, comandado por el productor argentino Gustavo Santaolalla. Pero la trayectoria de la intérprete abarca mucho más que el rescate reciente del productor argentino.

Aunque su ingreso al tango fue, como ella decía, contra su voluntad, ahí se quedó durante el resto de su vida, por más que su voz también se metió con repertorios de candombe, el otro género que marcó su derrotero en la canción popular.

Siempre moviéndose entre esos géneros, Ríos supo cosechar el respeto de público y colegas gracias a su carisma en el escenario y una voz enteramente devota hacia esas músicas. Compartió escenario con muchos de los más famosos y también fue pionera en mucho.

La presencia de Ríos en el colectivo Café De Los Maestros fue la única por Uruguay. Su presencia estaba justificada por su trayectoria, pero también fue una suerte de coronación en un proceso de revisión y rescate -"Este muchacho Santaolalla me salvó la vida...", decía en la misma entrevista- de su figura, uno que comenzó unos años antes en Montevideo, su ciudad.

DISTINCIONES. Hace cinco años, el Departamento de Cultura de la IMM, junto a D.A.E.C.P.U, la distinguió por su trayectoria en el carnaval uruguayo. Entre sus logros se cuentan actuaciones en Suecia y París: la primera uruguaya negra que se presentaba en La Sorbona. A ese reconocimiento se sumaron muchos otros, como la inauguración de la primera Escuela de Candombe del Uruguay en Artigas, bautizada por la Intendencia de ese departamento con su nombre.

INTERNACIONAL. Las muestras de respeto y reconocimiento también se dieron fuera de su patria. En Buenos Aires fue declarada visitante ilustre en el año 2000, luego de muchos años de trajín por los escenarios porteños. En el 2002, en tanto, la cantante fue invitada a dos prestigiosos acontecimientos musicales en Francia: el Festival Internacional de Tango de París y un concierto la Maison de L´Amerique Latine.

Antes de partir hacia la capital francesa, la cantante -en una entrevista con El País- decía: "Es un regalo, que llega en forma imprevista, como han sido todas las cosas importantes de mi vida. Empecé a cantar a los 18 años en forma imprevista, y desde entonces durante 60 años la vida me dio y me quitó mucho. Pero esas que me dio nunca las había esperado. Por ejemplo, nunca imaginé que volvería a cantar luego del grave problema que tuve en la vista".

Es que Lágrima Ríos tuvo que superar muchos obstáculos para poder brillar en los escenarios, no solo algunos quebrantos de salud. A pesar de sus dotes como vocalista, no la ayudó que fuera mujer en un mundo de hombres, como el tanguero. Tampoco que fuese negra. "Cuando era joven me daba cuenta de que, al llegar a un lugar, no era bien recibida. No hacían falta las palabras hirientes o el rechazo explícito. Era un clima que se creaba a mi alrededor", decía durante otra entrevista.

Pero fue capaz de sobrellevar las adversidades hasta convertirse en un referente del tango y el candombe, los géneros musicales de las urbes rioplatenses. A pesar de todos los reconocimientos, no era muy amiga de la fama y el divismo que suele acompañarla: "Soy una mujer de pueblo que salgo de mañana a hacer mis compras, unos días con más dinero, unos días con menos, porque los problemas que vivimos todos, los vivo yo también".

Una vida en la canción

Nacimiento | De durazno a Montevideo

Nace el 26 de septiembre de 1924 en el departamento de Durazno. Al poco tiempo se muda con su mamá al barrio Sur de Montevideo, donde uno de sus recuerdos más vívidos fue haber conocido a Carlos Gardel, en 1928.

La transformación | De Lida a lágrima

A mediados de la década de los años 40, conoce al cantor y guitarrista Alberto Mastra, que le dio a elegir entre dos nombres artísticos: Armonía y Lágrima. "Lágrima me gustó de entrada. Ojalá hubiera sido mi verdadero nombre".

Debut en Carnaval | Añoranzas negras

En 1950, Lágrima Ríos debuta como parte de la comparsa "Añoranzas Negras". De entrada, obtiene el primer premio en su categoría y también forma parte de la "Cruzada Gaucha", que raliza giras por Uruguay y Argentina.

Breve exilio | Tres años españoles

"No me arrepiento de haber vuelto a Uruguay. Si me hubiera quedado en España, hoy tendría otra manera de vivir. Pero amo a mi país, mi barrio Sur, los cordones de la vereda, la rambla", explicaba en una charla con El País.

Segundo bautismo | De Lágrima a Perla

Además del nombre artístico, Lágrima Ríos también era conocida como La Perla Negra del Tango, una frase que sirvió de título para un disco editado en 1972. El álbum fue reeditado este año por Acqua Records en Argentina y Perro Andaluz en Uruguay.

Café y Bajofondo | De lo clásico a lo actual

El productor Gustavo Santaolalla la convocó para los discos colectivos "Café de los Maestros" junto a glorias argentinas del género. Luciano Supervielle la tuvo como invitada de honor en la grabación de su primer DVD, editado la semana pasada.

Lágrima para los que la conocieron

Raúl Castro | Director de Falta y resto

Siempre estuve por escribirle una canción, y ella me la pedía cada vez que me veía. Hay que reivindicarla como una mujer completa. Pero creo que además de ser una mujer maravillosa desde el punto de vista humano y por su solidaridad, es una artista que va a perdurar. Le colocó una lágrima en el candombe para siempre. El candombe, por intermedio de su voz, será siempre una música reivindicativa, orgullosa, que dejará de ser uruguaya para convertirse en internacional.

Ruben Rada | Músico y amigo

No solamente se perdió a una gran artista, una gran persona, sino que, para mí, se perdió una tía: me vio crecer en los tablados. Para mí, el día de ayer fue terrible, no sólo por la muerte de Lágrima Ríos sino también por la muerte de James Brown. No hace falta que diga cuánto la quise, porque ella lo supo en vida. Un abrazo eterno a Lágrima Ríos y un pésame a toda su familia, que a muchos de ellos los conozco desde niños. El Uruguay sufre y el cielo está de fiesta.

Waldemar Silva | Director de cuareim 1080

Su fallecimiento es una pérdida enorme para el candombe uruguayo. Tengo muchos recuerdos asociados a ella, pero creo que hay que mantenerla en el recuerdo y nada más. La conocí en 1968 cuando viajamos a Ecuador con un conjunto para participar en el Premio de Folclore. Ahí la oí cantar por primera vez. Luego la seguí viendo en los ensayos del grupo Lonjas de Cuareim que compartíamos. Mi padre, que trabajaba en la Caja de Jubilaciones, la ayudó a tener su pensión.

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