Buenos Aires | Tango Buenos Aires, festival y mundial de baile impregna desde ayer con su espíritu rioplatense a la capital argentina durante 18 días. Las orquestas más reconocidas de América Latina se presentarán en escenarios porteños y bailarines de todo el mundo se disputarán el título de campeones.
En la nueva edición que llegará hasta el 31 de agosto están previstas más de 150 actividades, conciertos, espectáculos de danza, muestras fotográficas, conferencias, shows gratuitos, ciclos de cine y clases abiertas de baile.
El año pasado el tango fue declarado por la Unesco como patrimonio cultural de la humanidad, impulsado de manera conjunta por Argentina y Uruguay. El director artístico del festival, el músico y compositor Gustavo Mozzi, dijo que desde el nombramiento de la Unesco está trabajando en la creación de la orquesta típica del Río de la Plata con músicos argentinos y uruguayos. El objetivo es "trasladar el universo de la murga y el candombe uruguayo a la orquesta típica", dijo Mozzi quien afirmó que durante el festival se presentará al público el trabajo del grupo.
Rodolfo Mederos, bandoneonista, compositor, docente y referente del tango celebra la edición del festival, aunque "cuando una cultura está viva no necesita de un festival".
En diálogo con ANSA, Mederos subrayó que el Festival "permite la posibilidad de mostrar nuestro trabajo", pero lamentó que hoy "el tango deba pedir permiso para tener su pequeño espacio". El compositor reconoció que "existe un pequeño grupo de jóvenes estudiosos y trabajadores", pero también "profesionales detrás de los pesos satisfaciendo expectativas turísticas". "Quien convierte el hecho artístico en mercancía va camino al suicidio", sentenció.
Consultados sobre el éxito de público que tiene el festival, Mozzi y Mederos coincidieron en que las causas son varias. Mozzi adjudicó la gran participación del público local e internacional a, entre otros factores, "la escena tanguera efervescente con mucha producción joven y emergentes vinculados con referentes históricos". Mederos sostuvo que 300 mil personas es importante, pero "pone en evidencia una ausencia", refiriéndose a que el tango no tiene el lugar que debería durante el resto del año.
El festival conmemora los 75 años de la muerte del cantante y compositor Carlos Gardel en Medellín, con una serie de conciertos gardelianos y con un encuentro de coleccionistas de objetos que pertenecieron a "El zorzal criollo". ANSA