THE NEW YORK TIMES
MICHAEL CIEPLY
Si Louis B. Mayer ronda el edificio Irving Thalberg, otrora la sede de su poder en Metro Goldwyn Mayer, podrá reconocer más que las paredes. El edificio ahora alberga a Sony Pictures, y hay signos de que el viejo sistema de estudio revive.
Mientras Hollywood se aleja de las estrellas de cine por ser demasiado costosas e informales, Sony ha adoptado a sus favoritas. Friends With Benefits, una comedia romántica protagonizada por Justin Timberlake, es la tercera película de Sony con el actor en menos de 10 meses y le sigue a sus interpretaciones en Red social y Bad Teacher.
Más cerca Sony estrenó El guardián del zoológico, una comedia, hecha en sociedad con MGM. El próximo año James estará en Here Comes the Boom, el año anterior estuvo en Son como niños y antes aún en Héroe de centro comercial; en conjunto, cuatro de sus cinco películas más recientes.
Sony, cuya operación cinematográfica ha sido manejada durante 15 años por Amy Pascal, la copresidenta de la compañía, surgió como la aproximación contemporánea más cercana a un estudio clásico. Sus películas cambian pero quienes las hacen siguen siendo asombrosamente constantes, gracias a las relaciones personales y gustos compartidos que, en gran medida, han reemplazado a los acuerdos contractuales rígidos que permitieron a Mayer construir un imperio en torno a actores como Norma Shearer, Greta Garbo, Lionel Barrymore y Clark Gable.
De las películas que estrenó en 2011, Sony reconoce que todas han involucrado a cineastas o estrellas con los que ha trabajado en repetidas ocasiones. Adam Sandler y Will Smith, dos de los proveedores más confiables de Sony, tienen una película cada uno lista para el año entrante. De Sandler, 16 de cuyas 21 películas más recientes son de Sony, se espera Jack and Jill, una comedia a estrenarse en noviembre. En mayo, Smith volverá en Hombres de negro III. Será la octava ocasión en la que trabaja con Sony en sus últimas 10 películas (doblajes y cameos a un lado).
"Nos da estabilidad``, señala Pascal.
Este tipo de estabilidad es raro en Hollywood, donde ha bajado la cantidad de producciones. En cambio, los estudios se concentran en relaciones centrales. Así, Universal Pictures ha trabajado en repetidas ocasiones con Judd Apatow, quien ha dirigido tres cintas desde su debut con Virgen a los 40 en 2005, y la relación de Warner con Clint Eastwood ha durado décadas.
Sin embargo, pocos equiparan la amplitud y la regularidad de las relaciones en Sony, donde Dennis Dugan, el director de Jack and Jill, ha hecho nueve de 10 películas desde 1997, incluidas Los declaro marido y Larry y No te metas con Zohan.
"Es Hollywood, aún se trata de a quién conoces``, ha dicho Peter Dekom, abogado del mundo del entretenimiento. El arreglo ha sido sistemáticamente redituable, aunque no siempre demasiado. En su año fiscal más reciente, que terminó el 31 de marzo, Sony Pictures contribuyó con 7.300 millones de dólares, o cerca de ocho por ciento, de los 87.000 millones de dólares del total de ingresos de su matriz en Japón, Sony Corporation. Además, cerca del 78 por ciento de los 466 millones de dólares reportados por la división en ganancias de operación durante el año provinieron de dos transacciones de televisión.
Sin embargo, para muchos en el Hollywood contemporáneo (donde prácticamente todos padecen por la disminución en los ingresos por videos domésticos), el objetivo no es tanto obtener grandes ganancias como seguir en el juego hasta que crezca el flujo de supuestos ingresos nuevos por las tecnologías digitales en rápida evolución.
En Sony, eso ha significado encontrar una zona de confort en la cual los ejecutivos pueden trabajar con regularidad, y, a menudo, económicamente, con un grupo central de estrellas y cineastas que ganan en forma sistemática su sustento, aunque sea frecuente que sus películas no desafíen a los grandes éxitos de taquilla, más caros, animados y llenos de efectos.
Si bien Sony sigue el viejo sistema de estudio en la sustancia, cambió el estilo. Mayer hablaba en tono condescendiente a las estrellas y cineastas desde un estrado alfombrado en su oficina en el edificio Thalberg; es más factible que Pascal se haga un ovillo junto a ellos en el sofá.
Pascal habló desde una conferencia de "marketing" en Cancún la semana pasada, donde se reunió con Michael Lynton, el director ejecutivo del estudio, y Doug Belgrad, el presidente de su división Columbia Pictures, en una conversación telefónica sobre un sistema que ha evolucionado no en forma consciente, sino más bien por la química personal entre los ejecutivos.
Sony Pictures estuvo en quinto lugar entre los seis principales estudios en la taquilla estadounidense el año pasado, a pesar de éxitos con Agente Salt, protagonizada por Angelina Jolie, quien también apareció el año pasado en El turista del estudio; Son como niños, James y Sandler, entre otros, y El Karate Kid, en la que se presenta Jaden Smith, e incluye a su padre, Will Smith, entre los productores.
Un fracaso digno de mención fue Cómo saber que es amor, cuya producción costó cerca de 120 millones de dólares y recaudó menos de 50 millones de dólares en la taquilla mundial. La escribió y dirigió James L. Brooks, un miembro central de la familia Sony cuyas cuatro últimas películas se hicieron en el estudio.
La última vez que Sony superó en la taquilla fue en 2006, cuando estrenó El código Da Vinci, Casino Royale y una serie de éxitos de Will Ferrell, Sandler y Smith. El año entrante, busca un impulso no sólo con el retorno de Smith en Hombres de negro III, sino también con El sorprendente Hombre Araña, cuyo objetivo es reconstruir su serie del héroe arácnido en torno a un par de jóvenes estrellas, Andrew Garfield y Emma Stone.
No obstante, hay escollos. Después de Superbad, Sony rápidamente presentó a otra de sus estrellas, Michael Cera, en un par de películas, Nick & Norah`s Infinite Playlist y Año Cero. Ambas fueron un fracaso.
Después de un éxito, señala Belgrad, la tendencia es decir: "mantengamos las cosas iguales tanto como sea posible`` en la siguiente película. Lo difícil, es hacer la siguiente película de un amigo de la familia que fracasó estrepitosamente. Fue lo que Sony hizo con el director Jake Kasdan, a quien le fue mal con Walk Hard: The Dewey Cox Story, pero hizo luego Bad Teacher, y con Will Gluck, quien dirigió la poco vista Fired Up!, , pero siguió con Easy A, y ahora con Friends With Benefits.
Contratos seguros
Uno de los motivos por los que el "sistema de estudios" le funciona a Sony es que ayuda al desarrollo de los talentos mediante contratos que dan a la empresa una opción para la siguiente película a precio más modesto. Sin embargo, pueden surgir tensiones.
Cuando una película tiene éxito, señala la ejecutiva Pascal, las estrellas de los tiempos modernos, inevitablemente quieren un contrato diferente. Y, claro, más dinero.
Cinco opciones estelares de sony para éste y el próximo año
Bad Teacher
Sin el espíritu provocador de otras comedias de Cameron Diaz (como Loco por Mary), esta película sobre la docencia no presenta a una profesora "ideal" sino a una que hace algunas cosas muy malas. Justin Timberlake, "habitué" de Sony, la respalda.
Friends With Benefits
Timberlake reaparece en esta película por Will Gluck. Otra comedia romántica con toques "sexy", ésta con Mila Kunis. La idea básica es la de que el sexo es divertido pero el amor puede ser un dolor de cabeza, y a veces ambos aspectos se mezclan.
Jack and Jill
Adam Sandler vuelve con otra comedia de Sony, dirigida por el habitual cómplice Dennis Dugan. Aquí el personaje debe lidiar con una hermana melliza que le crea problemas, y se trasviste en un juego de confusiones. También actúa Katie Holmes.
Hombre de negro III
Mr. Smith y Mr. Jones regresan en esta tercera aventura de los "agentes de inmigración" encargados de asegurar que los extraterrestres no molesten demasiado. Cabe suponer que hay también un montón de alienígenas.
El sorprendente Hombre Araña
Desde su título, esta nueva irrupción cinematográfica de Arañita intenta volver a las fuentes. Clausurada la trilogía de Raimi y Tobey Maguire, Sony ha resuelto reformular al personaje desde el comienzo con equipo diferente.