SEBASTIÁN AUYANET
Antes rockero, hoy rockero, poeta, actor y productor. Antes escuchado por generaciones de fanáticos uruguayos y hoy entregado a disfrutar de ese público que aún lo sigue. Mañana entregará su primer show de dos horas en Montevideo.
Hace dos años, el romance entre la música de José María Sanz y toda una generación de uruguayos fanáticos del rock quedó en evidencia. Esperaron hasta el final de la Fiesta de la X, soportaron el diluvio que la suspendió y se fueron penando.
Esos fanáticos tuvieron que esperar un año más hasta que llegó al Velódromo Municipal para oficializar el vínculo en un set de hora y poco más ambientado entre viejas canciones y gritos de rebeldía que devolvieron a varios a sus veintipocos.
"¿Que por qué se dio este vínculo con músicos y el público uruguayo? Yo creo que muchas cosas pueden explicarlo. Creo que tenemos vivencias muy parecidas e inexplicablemente mágicas. Hace cinco minutos estaba hablando por teléfono con (el músico de Los Mockers) Esteban Hirschfeld. Cuando él se mudó a España vivía en la calle de atrás de donde yo nací. Yo iba a su casa a verlo y luego a verlo como músico. Con la gente y los músicos de aquí, además, tenemos en común que todos salimos de dictaduras y fuimos los primeros en hacer y vivir el rock en estado libre. Lo que no se explica es que desde hace veinte años aquí se escuchaba nuestra música... ¡y nosotros eramos los únicos que no lo sabíamos!"
Aquel show del Teatro de Verano que mezcló canciones del reciente y nominado a los Grammy Balmoral con viejos himnos de la época de Trogloditas, su banda, saldó parte de la deuda. Pero Loquillo dice que ya se preguntaba cómo seguir la historia con Montevideo.
"Debía un concierto de dos horas, como la gente pide", comenta y adelanta sobre el concierto del viernes. Y a las excusas se ha sumado un compilado de éxitos editado por el sello Bizarro y el cover de la canción de Buitres Mincho Bar, para la que quiere filmar un video durante los días de su estancia. "Esta es una ciudad por la que me perdería. Y creo que el Mincho como lugar se merece que hagamos algo especial. Nosotros lo primero que queremos es ser agradecidos. Es un lujo tener 30 años como artista y venir a tocar a Montevideo en tu mejor momento como artista... el pack está completo", explica.
Loquillo llega con 30 años de carrera que lo han acercado a otras fuentes de inspiración. Musicalmente, su mezcla de rock and roll y punk añadió jazz y country. En lo artístico, se metió con la poesía y la producción de documentales dedicados al revisionismo histórico. Y todo eso sin perder reconocimiento. "Aquí en España creo que experimentamos con Andrés Calamaro, con Bunbury o con Jaime Urrutia nos pasó eso de que los artistas de la siguiente camada tenían eso de matar al padre. Pero luego vino otra y creo que hoy somos bastante respetados".
"Siempre me he considerado un buen actor. Si el rock se hace en bares y espacios abiertos, la poesía se hace en teatros. Creo que el teatro interioriza, y así he conseguido otro tipo de registros. Creo que cada vez más los personajes de Loquillo se van fundiendo, y eso es lo que pretende todo actor".
Los éxitos para la segunda casa
"Para mí era fundamental poder editar mi trabajo en Uruguay, y con un sello uruguayo. Creo que tiene bastante que ver con esta relación con la ciudad que quiero disfrutar de aquí en adelante", dice el Loco al hablar de Rock 6 Roll Star, una recopilación de 40 canciones que cruzan todas las etapas de su carrera. El compilado termina en la mencionada versión de Mincho Bar de los Buitres y además incluye El hombre de negro, una adaptación en castellano de una canción de Johnny Cash que ejecuta junto a otros tres tótems del rock en español: Jaime Urrutia, Enrique Bunbury y Andrés Calamaro.
"Creo que es una pena que mis discos anteriores no hayan llegado como debieran a Montevideo, y a la vez es increíble que a pesar de esto la música haya triunfado. Creo que muchas de estas canciones encierran una veta que puede tener mucho en común con la música que hace gente de Uruguay que admiro mucho, gente que tiene una veta tanguera en su música. Yo soy un tipo al que le gustan mucho los tangos y creo que de algún modo eso también influencia mi forma de escribir canciones".