MATÍAS CASTRO
A la hora de arrasar con las principales ciudades del mundo, el director alemán Roland Emmerich promete ser el más adecuado del cine. En "2012" intenta demostrar que puede hacerlo.
"Me daba miedo, al principio no lo quería hacer debido a eso", dijo Emmerich sobre la idea de volver a filmar una película acerca de una catástrofe global, cosa que había hecho en El día después de mañana y Día de la Independencia. "La película necesitaba algo más que excediera el desastre, algo que realmente hiciera que valiera la pena realizarla. Y en este caso, fue la moderna narración del Arca de Noé. Me dije a mí mismo, `si alguien supiera que el mundo se va a acabar, probablemente sería un científico...` Y después funcionarios gubernamentales también lo sabrían, y algunos políticos de muy alto nivel". De ahí derivó hacia una posible conspiración mundial entre gobiernos, mezclando personajes que saben lo que está ocurriendo con otros que no tienen la más mínima información.
La película sigue a varios individuos en forma simultánea. Por un lado un científico (Chiwetel Ejiofor) que lleva al gobierno de Estados Unidos una alerta sobre un cambio en el núcleo de la Tierra y el inicio de una cuenta regresiva para un cataclismo global. Por otra parte está el escritor que interpreta John Cusack, un hombre que escribió una novela que narraba sucesos parecidos a los que finalmente el mundo enfrenta, pero que al vender poco más de 400 ejemplares, tomó un trabajo como chofer. Oliver Platt encarna a un alto jerarca del gobierno que coordina la operación de rescate con un pragmatismo y crueldad que chocan con las ideas de otros personajes. Danny Glover es el presidente de Estados Unidos, mientras que Thandie Newton es su hija, una mujer engañada para coordinar con otros gobiernos el rescate de las mayores obras de arte de la humanidad. Y Woody Harrelson en el papel de un solitario y delirante comunicador que tiene documentos sobre el plan secreto de distintos gobiernos para rescatar a una pequeña porción de la humanidad en la última hora.
"Siempre supe que existía un calendario que termina", dice Emmerich sobre la idea que está detrás del film, en referencia al supuesto gran cambio que advirtieron los Mayas para 2012. El director se reconoce como un hombre que trabaja con la ficción, pero necesitaba una teoría viable que explicara una inundación global y para ello navegó por Internet donde mucha gente hablaba sobre 2012. Historias sobre el Área 51 y teorías sobre una nave de alienígenas alimentaron su Día de la Independencia, y la suma funcionó. Por eso ahora la predicción de los Mayas, que se repite en otras culturas, le ofrecían una base de realidad.
Para poner esto en pantalla, los efectos digitales son sus aliados indispensables. Por primera vez en su carrera Emmerich y su equipo no recurrieron a maquetas ni a miniaturas, elementos claves para los efectos especiales del cine catástrofe. En este caso volvió a trabajar con su coterráneo Volker Engel, quien había ganado un Oscar por los efectos de Día de la Independencia. Los avances tecnológicos posibilitaron crear muchas cosas con imágenes CGI (Imágenes Generadas por Computadora, por sus siglas en inglés) que no se diferencias de las reales. "Lo que me gusta de esto, es que puedes estar rehaciendo ajustes, algo que no puedes hacer con maquetas".
La película tiene aproximadamente 1300 escenas con efectos especiales, mucho más que cualquiera de las anteriores de Emmerich. Pero eso, que puede resultar atractivo para un aficionado al cine catástrofe o para un director, no tiene porqué serlo para un actor. Y fue lo que se planteó John Cusack, como contó en una entrevista de promoción del film: "Pensé `bueno, ¿y tendrá tiempo para la actuación?` Y ciertamente lo tuvo. Se puso mucha atención a todo esto durante la filmación. Realmente el guión trata de todas estas cosas familiares muy sencillas y Roland se enfoca en narrar esta historia junto con todos los demás factores asombrosos que ocurren también".
Al igual que en la mayoría de las películas de Emmerich (excepto por Soldado Universal, Godzilla y alguna otra), y casi del mismo modo que en buena parte del cine catástrofe, una idea que se maneja es cómo una serie de individuos distintos aprende a actuar en forma colectiva para enfrentar un problema que los excede en fuerzas. Ya sea un lagarto gigante, una invasión extraterrestre o el congelamiento de la Tierra, el director siempre ha manejado esas ideas. Y lo de la cultura Maya no es, según sus palabras, algo antojadizo. Desde hace años tiene en manos un proyecto llamado El libro de las horas, sobre el primer español que llegó a Yucatán, que le exigió leer e investigar sobre esa cultura. Pero el proyecto quedó en un cajón cuando Mel Gibson, su ex estrella en El patriota, estrenó Apocalipto. Mientras tanto se decidió por 2012, coescrito por su compositor musical, Harold Kloser. La elección fue acertada, al menos para él ya que, al igual que hizo con Stargate, confirmó que este film será continuado en una serie de televisión que se comenzará a filmar en breve y que se llamará 2013. Luego le tocará adaptar la referencial trilogía de ciencia ficción Fundación, de Asimov. Todo filmado a gran escala, como siempre ha hecho.
W. Harrelson
Charlie frost
El "conspiranoico" que conoce lo que ocurrirá y que alerta a la humanidad a través de un blog y de un programa de radio pirata que emite desde el parque Yellowstone.
Ch. Ejiofor
Adrian helmsley
Es el científico que asesora al gobierno de EE.UU. en el plan internacional de salvataje de la especie humana. Es amigo del científico indio que señala la proximidad del final.
Danny Glover
El presidente
Como referencia a Barack Obama (y también a lo que el director y guionista piensa sobre él), el personaje de Glover es un hombre noble, solidario y luchador hasta el fin.
Imaginar roles y efectos
Hay dos actores que le atribuyen a Emmerich la capacidad de representar ciertas cosas en esta película. "Cuando el resto de nosotros quizá veía cinco helicópteros y un poco de pasto, él percibía un panorama cinematográfico mucho más complejo y enriquecedor. Creo que es extraordinariamente emocionante que los directores sean capaces de crear con exactitud este reino visual", decía Chiwetel Ejiofor a la hora de hablar sobre cómo se trabaja en medio de tantos efectos digitales agregados fuera del set de filmación. Thandie Newton explicó cómo el director definió a sus personajes: "Creo que el mio representa el bien moral y la conciencia social. El de Chiwetel es sobre el conocimiento científico y la importancia de ello y el de John (Cusack) es sobre la redención, de intentar ser perdonado por no ser un buen padre. Amanda (Peet) trata de mantener a la familia unida y es una buena madre".